domingo, 24 octubre 2021 18:00

Echenique rechaza la opción del PP para que jueces elijan al CGPJ

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha reafirmado su rechazo a la propuesta del PP de vincular la renovación del Consejo General del Poder Judicial a un modelo de elección de vocales por los propios jueces.

En este sentido, ha señalado que la elección de los integrantes del órgano de gobierno de los jueces debe estar ligado a la votación de las Cortes Generales y ha vuelto a insistir en su propuesta de cambiar el sistema de mayorías parlamentarias, algo a lo que el PSOE se niega por ahora.

Así lo ha detallado en rueda de prensa en la Cámara Baja cuestionado por las declaraciones previas de su homólogo en el PSOE, Héctor Gómez, quien esta mañana consideraba «una señal» que el presidente del PP haya dicho que la renovación pendiente del CGPJ debe hacerse conforme a la ley actual y mostaba la disposición de los socialistas a negociar reformas en el sistema de elección, pero después de que se acuerde la renovación de los consejeros y teniendo en cuenta las mayorías del Congreso.

Echenique ha respondido que él se queda con la posición expresada recientemente por el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, que, como él, es partidario de que el Poder Popular emane de la «soberanía popular», como ocurre con el resto de ámbitos salvo la monarquía.

«Pensamos que la solución no es que este Parlamento elija al próximo Parlamento, ni que el Gobierno elija al siguiente Gobierno y que estos jueces elijan al próximo Consejo General del Poder Judicial», ha remachado el portavoz de Unidas Podemos.

En este sentido, ha subrayado que todo sistema de renovación de este órgano judicial debe pasar por una votación en las Cortes Generales. De esta forma, ha recordado que para salir del «bloqueo» al que sume el PP al CGPJ, Unidas Podemos propuso un cambio de modelo de cara a permitir una elección por mayoría absoluta, siempre que no sea posible por tres quintos de la cámara.

Una propuesta con fórmulas para dar garantías de pluralidad (al necesitar la firma de la mitad de los grupos parlamentarios de la Cámara), pero que de momento los socialistas no aceptan.