martes, 19 octubre 2021 20:40

Endesa adquiere de nuevo carbón para utilizarlo en la central térmica de As Pontes

Endesa ha adquirido de nuevo carbón para poder utilizarlo en la central térmica qua la compañía tiene en la localidad de As Pontes de García Rodríguez (A Coruña) para hacer frente a posibles necesidades energéticas invernales.

Así lo han confirmado fuentes sindicales consultadas, que han precisado que dicha adquisición se cerró el pasado 30 de septiembre y que el mineral tiene previsto llegar al puerto exterior de Ferrol, en donde la empresa tiene una terminal de descarga, en el mes de noviembre, para posteriormente ser transportado por carretera hasta las instalaciones próximas a la central térmica.

La filial de Enel, que no ha confirmado oficialmente esta compra, se ha limitado a indicar que «está analizando diversas opciones para atender los requerimientos del operador del sistema en caso de un invierno extremadamente crudo o de alteraciones en el mercado internacional del gas».

Los sindicatos consultados han detallado que con esta nueva compra de carbón, de al menos 60.000 toneladas, se abre también un nuevo escenario en este complejo industrial, ya que «nos interesa que se nos concrete en que se va a traducir, en cuanto a carga laboral, esta medida», han indicado.

La central de As Pontes sigue operativa y a disposición del Ministerio de Transición Ecológica y del operador del sistema (Red Eléctrica) en tanto la compañía no reciba la confirmación administrativa de su cierre, algo que no prevé hasta finales de este año o principios del próximo.

Esta central tuvo que quemar carbón el pasado mes de enero para atender las necesidades energéticas provocadas en el país por la tormenta ‘Filomena’.

Se da la circunstancia de que el Gobierno y las empresas han puesto fecha de caducidad a esta tecnología en España por tratarse de un combustible fósil que emite CO2 a la atmósfera y la intención del Ejecutivo, con su Plan de Energía y Clima, es sustituirla por otras fuentes de generación no emisoras.

Paradójicamente, la crisis motivada por los altos precios del gas puede llevar a que el Gobierno aproveche su capacidad hasta la fecha de su cierre.