sábado, 27 noviembre 2021 12:03

El CAC pide incluir las plataformas de vídeo en el decreto sobre publicidad de alimentos

el corte ingles

El presidente del Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC), Roger Loppacher, ha planteado este jueves que la regulación que prepara el Ministerio de Consumo sobre publicidad de alimentos y bebidas no saludables para menores incluya las plataformas de intercambio de vídeos y las redes sociales, informa el organismo regulador en un comunicado.

Lo ha dicho después de que el ministro Alberto Garzón haya anunciado un real decreto que regulará la emisión publicitaria de alimentos y bebidas «no saludables» dirigida a público infantil y adolescente, y afectará a la publicidad en televisión, radio, salas de cine, Internet y apps con contenidos dirigidos a menores de 16 años.

El CAC ha recordado que los menores están sobreexpuestos a la publicidad que hacen los ‘influencers’ de alimentos altos en grasas, azúcar o sal, así como bebidas azucaradas, en las plataformas de vídeo y redes sociales.

Según un informe del CAC publicado en abril, la promoción de estos alimentos y bebidas en Internet puede ser perjudicial, ya que se fomenta el consumo inmoderado de estos productos y se asocia a actitudes de sedentarismo ante las pantallas.

Loppacher ha destacado que, según el informe, la situación se ve agravada por el hecho de que más de la mitad de los vídeos de la muestra (58%) analizada contienen publicidad encubierta, ya que los ‘influencers’ incluyen los mensajes promocionales dentro de su relato, sin ninguna indicación sobre su carácter comercial.

El informe se elaboró con una muestra de 50 vídeos publicados en diversas plataformas, con unos 30 millones de visualizaciones, y en ellos hacen publicidad, principalmente, de productos como aperitivos salados, patatas fritas, galletas, bollería industrial, chucherías y bebidas energéticas, y en el 75% de los casos el ‘influencer’ aparece consumiento estos productos.

Un 32% de los videos de la muestra un discurso susceptible de promover un consumo excesivo, un 58% de los contenidos analizados no advierte de la presencia de publicidad y, cuando lo hacen, son mensajes de difícil comprensión por parte del menor.