sábado, 27 noviembre 2021 11:56

Beard: «Cuando nos preguntamos cómo podemos cambiar la Historia, la respuesta no es derribando estatuas»

el corte ingles

La historiadora Mary Beard, quien publica nuevo ensayo ‘Doce césares’ (Crítica), se ha mostrado contraria al derribo de estatuas que se está dando en varios lugares del mundo, si bien ha propuesto una fórmula para futuros monumentos, consistente en «cambiar el rango de hombre blanco y elitista».

«Me gustaría poder cambiar ese rango de personas que vemos conmemoradas. Cuando nos preguntamos cómo podemos cambiar la Historia, creo que la respuesta no es derribando estatuas, sino cambiando el tipo de personas que están en ellas. Por ejemplo, yo en el mundo antiguo querría oír hablar al esclavo», ha señalado en una entrevista la Premio Princesa de Asturias 2016.

De hecho, Beard ha ido más lejos asegurando, a modo de ejemplo también, que en el futuro le gustaría ver conmemoradas «a personas que trabajan en la limpieza o como deshollinadores». Su nuevo libro precisamente aborda la importancia de las representaciones del poder que han llegado hasta nuestra sociedad, con gran influencia de los dirigentes del Imperio romano.

La historiadora ha lamentado que la mayoría de los debates históricos terminan por ser «binarios», es decir, «si se derriban o no se derriban las estatuas». «Pasa lo mismo con las obras de artes que albergan los museos de países a los que no les pertenecen originariamente. ¿Se devuelven todas o se quedan allí?», ha cuestionado.

«Creo que para responder a estas cuestiones al final uno tiene que hacerse preguntas más grandes. Ahora por ejemplo, con el cambio climático y el covid, una se cuestiona qué puede significar para las obras de arte, porque se va a viajar menos. Y yo me imagino un mundo en el que las obras de arte viajan más y los hombres menos: al menos es mejor enviar un solo avión que 500, aunque esto no les gusta a los conservadores de museos», ha comentado con humor.

VACUNAS COVID PARA EXCOLONIAS

Beard también ha abordado la polémica en torno a la petición de perdón hecha por el Gobierno mexicano al español, partiendo de que ve «la importancia del asunto y es comprensible que se pida una cosa así». «Si eso satisface una necesidad, adelante, pero yo creo que pedir perdón puede resultar algo fácil», ha señalado.

«A mí me interesa más hacer algo para el futuro, porque no me gusta lo de pedir perdón y que no signifique nada. En Reino Unido estaría bien que las universidades tuvieran becas para personas de colonias que fueron explotadas en el pasado o que se hubiera puesto en marcha un programa de envío de vacunas covid a países colonizados también hace años», ha señalado.

NO HAY QUE «FINGIR» CON EL PASADO

En cualquier caso, Beard se ha mostrado contraria a cualquier cultura de cancelación. «Soy feminista y creo que este movimiento ayuda a entender lo que algunas obras de arte representan en la actualidad. Por ejemplo, cuando estudiaba a Ovidio no se decía que había una violación, sino un rapto, y solo con el paso del tiempo hemos llegado a entender que sí se trataba de una violación. Pero creo que es diferente el pasar a pedir que se eliminen esas obras», ha alertado.

Para la historiadora, el significado de las imágenes «no es algo fijo» y la lectura de la Historia «cambia también con las sociedades». «Lo que no se puede hacer es fingir que el pasado ha sido un periodo agradable sin violencia. Al contrario, hay que mostrarlo, para que se critique si hace falta», ha defendido.

Beard cree que «hay que ser cauteloso» cuando se habla de la ética de los gobernantes del pasado, ya que puede llevar a «ser complacientes» con la actualidad. «La democracia es algo en lo que hay que trabajar constantemente y cuestionarla. Debajo de ese ‘eslogan’ de democracia puede haber mucha variedad, como los populismos, pero cuidado: muchos intelectuales de Occidente usan el término populismo para referirse a un tipo de democracia que no les gusta», ha concluido.