lunes, 6 diciembre 2021 06:17

Sánchez llega a Glasgow para participar en la COP26

el corte ingles

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aterrizado este lunes 1 de noviembre en Glasgow (Reino Unido) para participar, acompañado de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, en la XXVI Cumbre del Clima de la ONU.

«Ya en Glasgow para participar en la COP26. La sociedad reclama acción y los líderes debemos responder», ha señalado Sánchez en una publicación en su cuenta de Twitter.

En este contexto, el presidente del Gobierno ha destacado que urge aumentar el nivel de ambición climática para mantener al alcance el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a solo 1,5ºC. «¡Actuemos ya!», ha sentenciado.

El presidente del Ejecutivo intervendrá este lunes en la sesión plenaria de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Sánchez será el primer jefe de gobierno que intervendrá este lunes en el inicio del segmento de alto nivel.

La Conferencia Mundial del Clima de Glasgow ha arrancado este domingo con su primer pleno en medio de un llamamiento a la ambición, especialmente a los países desarrollados, en los objetivos de reducción de emisiones de CO2 para preservar el futuro de la población del planeta.

La ceremonia de apertura oficial, retrasada alrededor de una hora, comenzó con un minuto de silencio en honor a las víctimas de la pandemia de coronavirus.

El presidente de la COP26 y ministro británico para el Desarrollo Internacional, Alok Sharma, procedió después a subrayar la importancia de la conferencia para cumplir con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París de 2015, incluida la limitación del calentamiento global a un máximo de 1,5ºC por encima de los niveles de la era anterior a la industrialización.

Por su parte, el G20, reunido este fin de semana en Roma, ha llegado a un acuerdo sobre el techo máximo de 1,5 grados para el calentamiento global, según informaron este domingo fuentes diplomáticas.

Este acuerdo supone una victoria respecto a las fallidas negociaciones de julio durante el encuentro de los ministros de Energía y Medio Ambiente del G20, ante la oposición de China e India.