sábado, 4 diciembre 2021 18:36

Condenado a dos años de cárcel por amenazar a su expareja con un disparo

el corte ingles

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a dos años de cárcel a un hombre por amenazas graves a su expareja, a quien en mayo de 2017 estando con su familia y su hijo en un parque le colocó por detrás una pistola en la sien y disparó a escasos centímetros de su cabeza.

El arma resultó ser de fogueo, un dato que se conoció en el juicio y que propició una rebaja considerable de la solicitud de condena por parte del fiscal.

En la sentencia, los magistrados penan a Alain G.M. por un delito de amenazas graves del artículo 169.2 del Código Penal, con la agravante de parentesco y de género. Y se le absuelve del delito continuado de amenazas graves y de asesinato intentado.

Además, se le impone la prohibición de aproximarse a menos de 1.000 metros de la víctima, de su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro que frecuente, así como de comunicarse con ella por cualquier medio o procedimiento por plazo de tres años. También deberá indemnizar a la mujer con 3.000 euros en concepto de daño moral.

En el juicio, el fiscal rebajó de dieciséis años de cárcel a siete su petición de condena debido a que el hombre reconoció que el arma era de fogueo. Según el fiscal, la amedrentó con amenazas de muerte «al no aceptar la ruptura, así como que la misma rehiciera su vida con terceras personas».

La víctima relató en la vista oral que tras romper la relación, el acusado iba al colegio de su hijo y la perseguía a diario. «Ejercía control sobre mi todo el rato. Me encerraba en casa y no me dejaba salir», manifestó a preguntas del fiscal.

Según su relato, en una ocasión se encontraba en un parque junto a su familia y el hombre le puso una pistola en la sien. «Disparó y vi la luz pero al instante vi que respiraba. Me dijo: ‘Conmigo no se juega, maricona», aseguró. La pistola resultó ser de fogueo.

CELOS TRAS LA RUPTURA

Según el fiscal, el acusado no llegó a aceptar la ruptura de la relación sentimental que mantuvo desde septiembre de 2016 y a lo largo de seis meses con I.L. Tan es así, que durante varias semanas, A.G.M. se acercó en «algunas» ocasiones a la mujer «con ánimo de amedrentarla» porque le amenazaba con darle una paliza si le veía con otro hombre.

El escrito de acusación señalaba que a finales de mayo de 2017 A.G.M. se acercó a su expareja mientras ella se encontraba en el parque en compañía de su hijo de cinco años, fruto de otra relación. En ese preciso instante, el acusado sacó una pistola y le advirtió de que si la encontraba con otro hombre iba a matar a los dos.

El 2 de junio el acusado regresó al mismo parque. Allí encontró a la mujer «conversando tranquilamente con un grupo de familiares y amigos» en compañía de su hijo cuando, según la Fiscalía, de forma «inopinada» y sorpresiva» se aproximó a su expareja y le apuntó en la sien con una pistola mientras le decía «conmigo no se juega».

A continuación, efectuó dos tiros sobre cabeza de la mujer «no causándole lesión física alguna al desviarse finalmente el arma de su trayectoria».

El acusado fue detenido el 7 de junio de 2017 y como consecuencia de estos hechos ingresó en prisión provisional el día 8 de junio del 2017 siendo puesto en libertad, con control telemático de las medidas cautelares acordadas mediante auto de fecha 11 de agosto de 2017, acordándose la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del territorio nacional.