domingo, 28 noviembre 2021 18:28

Pfizer y Moderna inducen anticuerpos que reconocen una proteína excluida de la vacuna

Investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) han detectado en un estudio que las vacunas a base de ARNm como Pfizer y Moderna inducen la producción de anticuerpos que no solo reconocen la proteína Spike del SARS-CoV-2, sino que también pueden reconocer una región de la proteína N del virus, ha informado el centro impulsado por la Fundación la Caixa en un comunicado este jueves.

El equipo investigador ha observado que, tras la vacunación, había un aumento significativo de anticuerpos IgG capaces de reconocer el fragmento C terminal de la proteína N en un porcentaje «considerable de casos»: el 36% de las personas que recibieron la vacuna de Moderna y el 13% de personas que recibieron la de Pfizer.

Este hallazgo tiene «implicaciones» para la detección de infecciones en personas vacunadas, ya que todas las vacunas aprobadas en Europa usan como antígeno la proteína Spike del SARS-CoV-2 y, en consecuencia, inducen la producción de anticuerpos dirigidos contra esta proteína.

FALLOS VACUNALES

Por eso, para saber si una persona vacunada ha sido infectada, se miden anticuerpos contra otras proteínas virales no incluidas en la vacuna, como esta proteína N, lo que podría resultar en «una sobreestimación de fallos vacunales».

Esto se debe a que se ha propuesto usar la proteína N para detectar infecciones en personas vacunadas y, según la investigadora Carlota Dobaño, un «porcentaje considerable» de casos se pueden clasificar falsamente como infecciones asintomáticas por lo que, en consecuencia, se puede subestimar la efectividad de la vacuna frente a infecciones.

Así, los investigadores han concluido que la proteína N «no es una buena candidata» para detectar fallos vacunales y han abogado por usar una combinación de múltiples antígenos virales, lo que a su parecer permitirá una mejor evaluación de la efectividad de las vacunas.