sábado, 4 diciembre 2021 18:42

El Gobierno aprueba hoy 32 millones para la FEMP para mejorar el servicio Atenpro a víctimas de violencia machista

El Gobierno aprueba este martes, en el Consejo de Ministros, una subvención de 32 millones a la Federación de Municipios y Provincias (FEMP) para mejorar la gestión del servicio Atenpro para víctimas de violencia machista.

Así lo ha anunciado este lunes la secretaria de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género, Ángela Rodríguez, en una entrevista a la cadena SER, en donde ha precisado que esta cuantía se extrae de los fondos europeos.

En su intervención ha lamentado que Atenpro sea un servicio «muy desconocido» ya que, ha indicado, ayuda a muchas víctimas de una forma personalizada y, especialmente, a mujeres del mundo rural.

Tal y como ha explicado, esta iniciativa dota de un dispositivo telefónico a las mujeres que se encuentran «en una situación delicada» relacionada con la violencia machista y les «da tranquilidad».

Rodríguez ha apuntado que el servicio Atenpro estaba «infrafinanciado» lo que ha provocado que «muchos» teléfonos no tuvieran cobertura o no funcionaran en algunos lugares o que se apagaran.

Esta nueva subvención, ha señalado, se utilizará para mejorar esta situación, así como para ampliar el servicio ya que antes solo se aplicaba a las mujeres víctimas de violencia de género –en el ámbito de la pareja o expareja– y durante este año se ha ampliado a todas las violencias machistas.

Rodríguez ha indicado, en este sentido, que el agresor no solo es una pareja o expareja, sino que puede ser un amigo, un padre o un compañero de trabajo. «Para esas víctimas también tiene que servir este servicio», ha declarado.

«Necesitamos avanzar y poder dar este servicio en lugares donde no estaban funcionando del todo bien», ha insistido la secretaria de Estado, antes de indicar que, según las expertas, «hay un problema mucho más grave con la violencia machista en los ámbitos rurales».

«Creo que es imprescindible que medidas como esta ayuden a la cohesión territorial y a la transición digital. Las soluciones que demos a la violencia machista deben ser las más modernas, también tecnológicamente», ha apuntado.