Latinoamérica pierde 11 puntos de ocupación tras la pandemia

La tasa de ocupación en Latinoamérica y el Caribe es 11 puntos porcentuales inferior a los niveles prepandémico –un 62% frente al 73% anterior–, según una encuesta publicada este lunes por el Banco Mundial.

Colombia y Brasil muestran las mayores brechas en las comparaciones con los niveles prepandémicos, con descensos de en torno a 17 puntos porcentuales. Ecuador les sigue de cerca, con 14 puntos menos. En contraposición, el empleo ha repuntado en algunos países, como es el caso de Guatemala, Nicaragua y El Salvador.

En este contexto, el nuevo informe del Banco Mundial advierte de un debilitamiento de la economía regional. Un problema que se agrava por las limitaciones derivadas de la falta de habilidad de muchos trabajadores para reincorporarse al mercado laboral.

Además, cerca de la mitad de los hogares de la región todavía son incapaces de recuperar sus niveles de ingresos prepandémicos, a pesar de haber recibido apoyos en forma de transferencias directas por parte de los gobiernos.

LA PANDEMIA DEBILITA LA CALIDAD DEL TRABAJO EN LA REGIÓN.

Por otro lado, el informe destaca que la pandemia ha supuesto un deterioro de la calidad del trabajo en Latinoamérica y el Caribe, donde si bien se observan signos de recuperación en los indicadores laborales, estos registran una peor calidad que hace dos años.

Con la retirada de las restricciones sanitarias y el avance en los planes de vacunación, los niveles de empleo han comenzado a mostrar signos de reactivación. Sin embargo, los trabajadores latinoamericanos todavía se enfrentan a importantes retos para asegurar sus puestos de trabajo, al menos al mismo nivel que antes de la pandemia.

La encuesta publicada por el organismo explica que la calidad del empleo en la región latinoamericana se ha deteriorado. Entre otros puntos, destaca que la informalidad ha crecido, las horas trabajadas permanecen por debajo de los niveles prepandémicos y más de la mitad de los encuestados afirma que sus ingresos laborales no se han recuperado por completo.

De su lado, el Banco Mundial apunta que las mujeres enfrentan mayores adversidades que los hombres para retener sus trabajos o volver a entrar al mercado laboral.

Ellas no solo continúan observando pérdidas de empleo en tasas mucho más altas que los hombres, sino que también están viendo incrementos en los empleos del hogar no remunerados, particularmente en la supervisión de las actividades educativas de los niños.