jueves, 26 mayo 2022 15:21

Un teniente alcalde dio el 30% de los contratos de obras a la empresa de Lezo donde trabaja su hermana

La sombra de la corrupción urbanística sobrevuela el Ayuntamiento de Tres Cantos. El consistorio donde gobierna con mayoría absoluta el Partido Popular ha otorgado millones de euros de fondos públicos a Licuas, en empresa investigada por corrupción en tramas como los papeles de Barcenas, Púnica o el caso Lezo en el que aparece su fundador Joaquín Molpeceres. Incluso, Licuas aparece en la sentencia de la trama Gürtel. Pero por si esto fuera poco, también existen vínculos familiares que unen a la institución municipal con la propia empresa privada y es que una de las jefas de obra de Licuas, Diana Juárez de la Morena, es casualmente la hermana del concejal de Urbanismo, Hacienda y Obras y también teniente alcalde, Javier Juárez de la Morena.

Según diversos documentos de contratación pública a los que ha tenido acceso MONCLOA.com, Licuas ha recibido, desde el año 2018, 13.204.711,62 de euros del Ayuntamiento de Tres Cantos para realizar obras en la ciudad. Esta cifra refleja que la empresa en la que trabaja la hermana del teniente alcalde ha sido la beneficiaria de 13 de los 42 contratos de obras que se sometieron a concurso público configurándose así como la empresa que acapara con creces el mayor porcentaje de inversión en obras públicas del municipio tal y como se puede apreciar en el gráfico elaborado a partir de documentos oficiales.

A estos más de cinco millones de euros habría que sumarle más de un millón de euros en contratos menores, es decir, concesiones a dedo que el propio ayuntamiento no tiene obligación de sacar a concurso público. Es por ello que el Gobierno del Partido Popular, a manos de Jesús Moreno y que tiene la mayoría absoluta en el Pleno, otorga dinero público a entidades sin necesidad de una votación con el resto de grupos. Según documentos filtrados a este medio, Licuas ha recibido más de un millón de euros de todos los tricantinos para realizar diversas actuaciones en el municipio. Gracias al minucioso trabajo de un grupo de vecinos, estos contratos irregulares han visto la luz tras toparse con un portal de transparencia con datos duplicados y errores ortográficos que no favorecían la claridad de los mismos. Estos vecinos, que prefieren mantener el anonimato, han descubierto que los contratos menores que se adjudica Licuas están 76 veces sobre la media de lo que se adjudica a dedo.

Pero a parte de la impresionante gran cantidad de fondos públicos que el Ayuntamiento de Tres Cantos ha versado (o presuntamente malversado) también llama la atención como Licuas se hace con contratos millonarios sin pasar por la licitación de un concurso público. Este es el caso de la construcción del polideportivo de gimnasia rítmica El Pinar cuya ejecución fue otorgada sorprendentemente a una empresa que no era Licuas. Se trataba de Obras, Caminos y Asfaltos y quebró a los pocos meses de hacerse con el contrato millonario para levantar el polideportivo. Pero la construcción del polideportivo siguió adelante ya que, según fuentes municipales, esta empresa tenía la potestad de otorgar el contrato a quién quisiera de la lista de la licitación y, a pesar de ser la sexta en puntuación, Obras Caminos y Asfaltos le pasó el contrato a Licuas. Estas mismas fuentes municipales aseguran que este extraño movimiento «podría haber estado influído por alguno de los concejales de la Corporación municipal».

El regadío de fondos públicos a Licuas es impresionante. Esta empresa manchada por corrupción ha sido la beneficiaria de sendos contratos públicos otorgados por el consistorio tricantino. En comparación con los municipios colindantes, Licuas tiene en Tres Cantos la gallina de los huevos de oro ya que gracias a este consistorio sus cuentan se llenan de concesiones millonarias cada año. Faltaría más puesto que la hermana del teniente alcalde, Diana Juárez de la Morena, ostenta uno de los cargos de dirección más relevantes de la empresa a la que se le otorgan contratos públicos a diestro y siniestro gracias a la mayoría absoluta que tiene en el Pleno de Tres Cantos el Partido Popular.

LOS LAZOS FAMILIARES

Pero a parte de otorgar ingentes cantidades de dinero público a una empresa habitual en los sumarios de tramas de corrupción urbanística, llama la atención quién es el que firma alguno de estos contratos. En uno de los documentos revisados por MONCLOA.com, el teniente alcalde, Javier Juárez, firma uno de ellos como alcalde accidental aún sabiendo que su propia hermana trabaja en esa empresa. Además, en las votaciones de la Junta para entregar estos contratos a Licuas, Juárez jamás se ha abstenido sabiendo que tiene lazos familiares con dicha compañía.

Y es que según miembros del Pleno con los que se ha puesto en contacto MONCLOA.com, Juárez es el que «maneja el cotarro» en Tres Cantos ya que aglutina numerosos cargos bajo su condición de edil. Javier es portavoz del grupo municipal, es teniente alcalde y ostenta la concejalía de Hacienda, Obras y Urbanismo. «Siempre ha sido el hombre en la sombra hasta que otras concejalas empezaron a destacar para el alcalde y por ello ha decidido ahora ser un personaje más público», explican estas mismas fuentes.

Pero con lo que no contaba Juárez es que saltaría a los medios de comunicación por otorgar contratos millonarios a la empresa en la que trabaja su hermana. Los grupos de la oposición ya conocen estas adjudicaciones y en el caso del PSOE, que casualmente preside la Comisión de Vigilancia de la Contratación Pública, no piden responsabilidades a los ‘Populares’. «El PSOE denuncia casos de corrupción como el del club de canoa mientras estos asuntos importantes de irregularidades en la concesión de fondos públicos los pasan por alto» lamenta el edil de Ciudadanos, Juan Andrés Díaz Guerra que asegura que «las adjudicaciones a Licuas se tratan de contratos de obras eternas plagados de elementos extraños«. Y es que el concejal de Ciudadanos recuerda a MONCLOA.com que el propio Javier Juárez aseguró tener otras ofertas laborales en empresas privadas vinculadas al sector urbanístico. Quién sabe si será en Licuas una de estas vacantes y si todo este regadío de dinero público no pudiera provocar en un futuro una de esas puertas giratorias a las que nos tienen tan acostumbrados los políticos y el sector privado. El tiempo dirá.