sábado, 13 agosto 2022 11:11

El juicio a Villarejo por sus negocios privados se retoma esta semana con la declaración de su socio

El juicio que se celebra en la Audiencia Nacional (AN) por ‘Tándem’, la macrocausa donde se investigan los muchos y diversos negocios privados de José Manuel Villarejo, se retomará esta semana con las últimas declaraciones de los acusados, entre ellas la de Rafael Redondo, el que fuera socio del ahora comisario jubilado.

Las sesiones se reanudarán a las 10.00 horas del lunes en la sede de la AN en San Fernando de Henares con la expectativa de concluir las declaraciones de los más de treinta acusados, entre personas físicas y jurídicas, que figuran en este juicio por ‘Pintor’, ‘Iron’ y ‘Land’, tres piezas separadas de ‘Tándem’.

Se espera que Redondo, que figura en las tres piezas como acusado de presuntos delitos de cohecho, descubrimiento y revelación de secretos, falsedad en documento mercantil y extorsión en grado de conspiración, por los que podría ser condenado a 102 años de cárcel, sea interrogado a lo largo de la semana.

Villarejo le ha definido como una especie de ‘mano derecha’ que se ocupaba del “día a día” de CENYT, si bien ha recalcado que las “decisiones importantes” las tomaba él mismo como cabeza del grupo empresarial, asumiendo así cualquier responsabilidad que se pueda derivar de la actuación de su entramado societario.

Además, ha insistido en que CENYT era en realidad una tapadera de sus trabajos de Inteligencia para el Estado que estaba autorizado a tener y usar, algo de lo que ha desvinculado completamente a Redondo. Según él, tanto su socio como su familia se enteraron de que era policía cuando le condecoraron hacia 2008 o 2009.

Por su parte, los clientes para los que CENYT ejecutó los proyectos ‘Pintor’, ‘Iron’ y ‘Land’ han situado a Redondo en muchas de las reuniones a las que asistieron para contratar y dar seguimiento a dichos trabajos.

LOS DETECTIVES DE ‘PINTOR’

Al margen de las empresas encausadas, la mayoría de los acusados pendientes de interrogatorio pertenecen a la pieza ‘Pintor’, donde se juzga si los hermanos Fernando y Juan Muñoz Támara contrataron a CENYT para que espiara al empresario Mateo Martín Navarro y a su abogado, el ex juez Francisco Javier Urquía, para obtener información que les permitiera resolver a su favor un conflicto por el pago de una deuda fiscal.

Villarejo sostuvo en sesiones anteriores que en realidad no realizó trabajo alguno porque fue un “favor personal” para los Muñoz Támara. Según el comisario, que por entonces ya estaba jubilado, se limitó a poner en contacto a los hermanos con unos detectives sin llegar a intervenir en sus pesquisas.

Quedan por declarar Nuria Morales, la detective privada que habría capitaneado la investigación de ‘Pintor’, y Elisa Gabán y Juan Manuel León Leiva, otros detectives que habrían dado apoyo operativo a la primera.

ACUSADO REBELDE

Destaca León Leiva por cuanto el pasado jueves el tribunal que preside Ángela Murillo ordenó detenerlo debido a su reiterada ausencia del juicio “sin justa causa”. Su abogado presentó un informe médico para acreditar que “se encuentra encerrado en su domicilio con depresión y miedo a comparecer”.

Sin embargo, el médico forense de la AN estimó que “no hay inconveniente” alguno para que se siente en el banquillo, de modo que el tribunal ordenó arrestarlo para garantizar que estará en el juicio.

Asimismo, se espera que declare Javier Fernández, agente de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) que habría facilitado a Villarejo datos de bases policiales para ‘Iron’ y ‘Pintor’.

Una vez escuchados todos, el interrogatorio a los acusados habrá terminado para dar paso a los testigos, una lista integrada por antiguos mandos policiales y agentes del CNI, entre otros.

El comisario es el principal acusado en este triple juicio por ‘Tándem’. La Fiscalía Anticorrupción pide que sea condenado a 109 años de cárcel y al pago de multas que superarían los 950.000 euros.