lunes, 23 mayo 2022 04:04

EH Bildu llama a la ciudadanía vasca a movilizarse el 30 de enero contra la reforma laboral

La Mesa Política de EH Bildu ha anunciado que la formación soberanista se sumará a las movilizaciones convocadas para el próximo 30 de enero por «la mayoría sindical vasca» contra la reforma laboral, acordada entre el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos, los sindicatos CC.OO. y UGT, y la CEOE, y ha llamado a la ciudadanía de Euskadi a secundarlas.

Los actos de protesta, organizados por ELA, LAB, Steilas, ESK, Hiru y Etxalde, se desarrollarán en Bilbao, San Sebastián-Donostia y Vitoria-Gasteiz, así como en Pamplona.

La dirección de EH Bildu ha hecho público un comunicado en el que asegura que la derogación de la reforma laboral «ha sido desde el inicio una de las principales propuestas del Gobierno español, así lo predicaron tanto el PSOE como Unidas Podemos en campaña, y así lo pactaron también con EH Bildu».

«Desgraciadamente, la propuesta de reforma recientemente presentada por Yolanda Díaz (ministra de Trabajo) se queda muy lejos de aquellas promesas. A pesar de los intentos para vender la nueva reforma como una ‘oportunidad histórica’, desde EH Bildu tenemos claro que no podemos aceptarla, tal y como se ha pactado con la CEOE y los sindicatos CCOO y UGT», ha añadido.

A su juicio, es «una reforma insuficiente, que no aborda los aspectos más lesivos de la reforma laboral de Rajoy de 2012». En este sentido, insiste en sus demandas, y considera «necesario dotar de estabilidad al empleo y proteger a los trabajadores frente a los despidos improcedentes». Por ello, insta al Gobierno a que la normativa laboral recupere la indemnización de 45 días por año trabajado, así como los salarios que se tramitan en los despidos improcedentes.

En segundo lugar, subraya que tampoco se elimina la flexibilización. «Dotar de flexibilidad a las empresas ante situaciones negativas no previstas no puede justificar el incumplimiento por parte de la empresa de las pactadas por su parte en el convenio, especialmente en materia salarial», puntualiza.

Asimismo, lamenta que no se fije un control público de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) vascos. Además, cree preciso «adaptar y reescribir las causas económicas por las que una empresa despide alegando dificultades, y la nueva reforma no elimina la causalidad que flexibilizó la reforma del PP». «Se debe endurecer la causalidad», asevera.

Por último, denuncia que «no se pone fin a la estatalización y, por lo tanto, se mantiene la prioridad del ámbito estatal frente a los convenios territoriales y autonómicos vascos, así como los acuerdos interprofesionales de los territorios».