sábado, 3 diciembre 2022 20:53

El Gobierno se salta a la torera la ley de transparencia y entierra todos los movimientos de la Moncloa

Las quejas se acumulan. Pedir información sensible al Gobierno no es garantía de que vayan a entregarla. De hecho, por mucho que una ley ampare este derecho a la información de todos los españoles, el Ejecutivo se ha buscado ingeniosas fórmulas para negar cualquier solicitud que se haga vía el Portal de Transparencia. Por el momento, hasta 1.200 veces se ha negado el Gobierno de forma indebida a conceder información a los españoles que la hayan solicitado. La cifra es solo de aquellas que han recurrido, pues son los datos del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG). Pero sobre cómo se las ingenia el Ejecutivo para decir que «no» hay mucho que contar.

La Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno no funciona de la mano de este Gobierno como a más de uno le gustaría. Esta norma que obliga al Ejecutivo a dar una buena cantidad de información a los ciudadanos se ha convertido en una norma incómoda para Pedro Sánchez y para todo su Gobierno. Quienes gestionan estas peticiones saben muy bien qué información podría traer problemas al Ejecutivo y cuáles no. Por eso, se aferran a un clavo ardiendo para no dar la información que sea. En este caso, el Ejecutivo de Sánchez se ha negado hasta en 1.200 ocasiones a dar información. Pero lo han hecho sin tener la razón, dada la reprimenda del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno.

¿por qué se niega el Gobierno a dar esta información?

Pero, ¿por qué se niega el Gobierno a dar esta información? Cuando se solicita a la Moncloa un plano detallado de todos los vuelos en Falcon del presidente, el Ejecutivo hace todo lo posible por negarse a dar esa información. Hablar del coste que supone para los españoles la pasión de Sánchez por los aviones privados podría tener un alto coste para el presidente que se puede evitar con un simple no adornado de forma muy barroca con justificaciones jurídicas que poco tienen que ver con la realidad.

El método que utiliza el Gobierno para negarse (el Ejecutivo y algunos ayuntamientos y comunidades autónomas) es simple: enmarañar mediante justificaciones legales la petición para finalmente ocultar el acceso a la misma. En muchos casos, tal y como ha podido comprobar este medio de comunicación, las justificaciones se alejan de la petición para poder respaldar el «no», es decir, se aferran a cualquier cosa ajena a la solicitud inicial para negarse a dar la información solicitada. Sea como sea, los datos del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno dejan claro que el Gobierno de Sánchez puede ser muchas cosas, pero no transparente. Pero hay que aclarar que estos 1.200 casos son de personas que han recurrido. Las negativas del Gobierno son más, muchas más que las que se ven en este informe.

La mayoría de las veces esta información se niega por ser «secreta» o «confidencial». Los vuelos de Sánchez lo son, por ejemplo, aunque no estén del todo justificado o haya aprovechado el viaje para después ir a un mitin del PSOE, tal y como está haciendo ahora el presidente del Gobierno. Pero la contramedida del equipo de coalición es negarse a cumplir la ley de transparencia tachando de secreta o confidencial cualquier tipo de información que se solicite en el Portal de Transparencia.

Sánchez
Sánchez y Redondo

No hablamos de un Gobierno abierto, sino de un Ejecutivo condicionado por una ley que poco gusta al equipo de Pedro Sánchez. Una de las informaciones más celosamente guardadas son todas las que hacen referencia a los movimientos en la Moncloa. No solo del presidente del Ejecutivo, sino también de su equipo más estrecho. Sacar información de este palacio es prácticamente imposible dado que parece que cualquier movimiento es un secreto de Estado. Sea como sea, no hay más que probar para darse cuenta de que, tal y como ha podido comprobar este medio, es casi imposible conseguir que el Gobierno rinda culto a la ley de transparencia.

Recurrir no es tarea fácil. Pero sí lo es ampararse en cualquier clavo ardiendo para negar la información solicitada. Tal y como ha podido comprobar este medio, las excusas que acostumbran a utilizar desde el Gobierno poco tienen que ver con la información solicitada, sino más bien lo contrario. Fuentes judiciales del más alto nivel consultadas por MONCLOA.com han dejado claro que, efectivamente, la técnica más habitual del Gobierno es la de ampararse en excusas que poco tienen que ver con la petición inicial para negarse a conceder información aparentemente sensible para el Gobierno. Pero no sensible para la seguridad del Estado, sino porque podrían en muchos casos traer problemas a quienes componen el Ejecutivo. La Moncloa es uno de los sitios más celosos de su información privada. Y más todo aquello que afecte al presidente del Gobierno.