miércoles, 6 julio 2022 23:45

Enrique Santiago ve una obligación impulsar la transición energética con un precio de la luz “asumible”

El secretario general del PCE y secretario de Estado para la Agenda 2030 del Ministerio de Derechos Sociales, Enrique Santiago, ha reconocido este sábado que la guerra en Ucrania va a dificultar “sobremanera” la recuperación y alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 en el plazo previsto, pero considera que es “una obligación de la humanidad y de todos los gobiernos progresistas” implementar medidas para ello, garantizando los derechos de familias y empresas.

En este sentido ha subrayado que ahora la “necesidad estratégica” en España pasa por abordar la emergencia energética y acelerar la transición en el abandono de los combustibles fósiles, pero garantizando un precio de la luz “asumible” para las familias y las empresas.

En declaraciones a los periodistas en Puertollano (Ciudad Real), momentos antes de participar en un acto del Partido Comunista de Castilla-La Mancha en homenaje al histórico militante Pilar Sierra Tapiador y a las víctimas del COVID-19, Enrique Santiago ha apuntado que “es inaceptable que las compañías eléctricas estén enriqueciéndose y multiplicando por cuatro sus beneficios con un sistema de cálculo de tarifas que es absolutamente injusto”.

Así, ha criticado las llamadas retribuciones caídas del cielo “que no se justifican por ningún coste de producción en un marco de grave inflación y estancamiento económico”. “No voy a decir nombres, pero un presidente de una eléctrica española ganó el año pasado 35.000 euros al día”, ha enfatizado.

En todo caso, Enrique Santiago se ha congratulado de que la Unión Europea esté “empezando a darse cuenta” de que tiene que corregir esta situación, y ha recalcado que el Gobierno de España estará “a la cabeza” en Europa para conseguir un “inmediato cambio” del sistema de cálculo de tarifas que abarate la energía eléctrica y que se ajuste a lo que realmente cuesta producirla.

En referencia al acto organizado en Puertollano, ha subrayado el esfuerzo de la militancia comunista desde la legalización del partido como actor esencial de la democracia, amenazada “por el auge de la intolerancia y la extrema derecha”.

De su lado, el coordinador regional de Izquierda Unida, Juan Ramón Crespo, ha remarcado que el homenaje de este sábado pretende reconocer la trayectoria de aquellos que han estado trabajando por mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora, y de los que han fallecido durante la pandemia.

A su juicio, es necesario “mantener los aplausos audibles” para los sanitarios. “Parece que en solo dos años nos hemos olvidado de todos aquellos colectivos que lo han dado todo para salir de esta situación dramática”, ha dicho. En este contexto, ha lamentado que la Junta de Comunidades destine 85 millones menos de su presupuesto en la partida de Sanidad con respecto al ejercicio 2021, mientras que las asistentes de ayuda a domicilio “siguen peleando por un convenio justo”.

ORGULLO Y EMOCIÓN

Por otra parte, el coordinador local de Izquierda Unida, Jesús Manchón, nieto del homenajeado Pilar Sierra –fallecido por COVID en marzo de 2020–, se ha mostrado emocionado y orgulloso de la figura de su abuelo como ejemplo de luchador por la clase obrera.

Manchón, que ha estado acompañado de su familia proveniente de diversos lugares de España, ha destacado el papel de Pilar Sierra como militante “que nunca se rindió ante la adversidad”. “Mi abuelo nació en 1929, año del crack mundial, en unas condiciones muy complicadas, y perdió a su padre a los siete años, poco antes de estallar la Guerra Civil”, ha recordado. “Se trata de un homenaje a una generación de camaradas históricos, de los que quedan ya muy pocos, que levantaron las siglas del partido en la transición democrática”, ha concluido.

Natural de Alcolea de Calatrava, Pilar Manchón dejó el campo para trabajar en la antigua empresa Calvo Sotelo de Puertollano. Los conflictos laborales y su oposición a la dictadura le llevaron a afiliarse al PCE en la clandestinidad.

Fue representante de los trabajadores en el comité de empresa con Comisiones Obreras y tras su jubilación fue miembro del consejo del Centro de Mayores I.