sábado, 21 mayo 2022 04:26

Rafael Aragón, psicólogo especializado en sexología en Málaga

La psicología y la sexología se basan en estudios clínicos comprobados y hacen uso de tratamientos que ayudan a enfrentar y tratar diferentes trastornos de la forma más saludable.

Sin embargo, aún existe cierto estigma y desinformación en torno a la figura del psicólogo y del sexólogo. Muchas personas tienen ideas erróneas de lo que significa ir a terapia, demostrando inseguridad o escepticismo ante esta profesión.

Quienes acuden con Rafael Aragón, psicólogo general sanitario y sexólogo en Málaga, pueden sentir la libertad y seguridad de exponer sus preocupaciones, problemas y dificultades para resolver ciertas situaciones, sin ser catalogados ni juzgados. Gracias a su experiencia y formación como educador sexual, Máster de sexología y terapia de pareja, Aragón cuenta con los recursos para tratar la ansiedad, problemas de pareja, duelos y cualquier dificultad relacionada con la sexualidad y el género.

¿En qué situaciones es recomendable acudir al psicólogo?

Los motivos que pueden llevar a una persona a beneficiarse de la psicoterapia son muy amplios. Por ejemplo, hay quienes pueden desarrollar sentimientos, pensamientos o comportamientos que perjudican el bienestar general, limitando el desarrollo y progreso en algún momento de la vida, encontrándose ante situaciones difíciles, que no saben cómo resolver y que, inevitablemente, afectan y limitan el propio bienestar.

En ocasiones, resulta complicado encontrar las soluciones y las herramientas necesarias. El primer paso para recuperar el bienestar y la felicidad, es tomar conciencia de la necesidad de solicitar ayuda y dar el paso para acudir al psicólogo. La psicoterapia es el camino acertado hacia la recuperación y el fortalecimiento personal, ya que tiene grandes utilidades y beneficios para la persona, tanto en el tratamiento de los problemas psicológicos, como a modo preventivo y de desarrollo personal.

¿Cómo superar los momentos difíciles?

A lo largo de la vida, es común encontrar dificultades y problemas que requieren ser atendidos y tratados para poder seguir adelante. Desde otra perspectiva, pueden representar un obstáculo a superar, con la meta de reinventarse. En este sentido, una existencia sin desafíos ni altibajos resulta cómoda a corto plazo, pero suele desembocar en la apatía y la falta de objetivos, ya que el ser humano suele valorar y aprender de aquellas cosas que le suponen un reto.

De esta manera, la resolución de problemas parte de la idea de que las dificultades que deben enfrentar las personas día a día, cuando no se resuelven, generan un malestar acumulado que puede desencadenar en trastornos psicológicos o físicos. Por lo tanto, lo aconsejable es desarrollar una estrategia general encaminada a la búsqueda de soluciones.