miércoles, 17 agosto 2022 05:54

Un juzgado de Tenerife permite a una policía nacional acumular permisos de maternidad y paternidad

El Juzgado de lo Contencioso Número 1 de Santa Cruz de Tenerife ha reconocido a una madre, agente de la Policía Nacional de la comisaría Puerto de la Cruz-Los Realejos, su derecho a acumular los permisos de maternidad y paternidad dado que con su hijo conforma una familia monoparental.

La sentencia, hecha pública este viernes, estima el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la agente contra la desestimación del recurso de alzada contra la resolución del comisario que le impedía disfrutar de las 12 semanas de permiso que corresponden a los padres.

El fallo prima el interés general del menor por disfrutar de los cuidados y entiende que si la madre no puede ampliar los permisos se le “merma” al niño la misma capacidad que los hijos de familias biparentales, al tiempo que supone una “discriminación” de sus derechos.

Por ello, expone que la regulación de permisos debe tener en cuenta “el interés superior” del menor, lo mismo que la perspectiva de género, dado que la inmensa mayoría de los hogares monoparentales en España están formados por mujeres.

Así, expone que la realidad de las familias monoparentales es variada pero no se puede obviar la “feminización de la pobreza” o los sistemas de atención y asistencia por vulnerabilidad pues es mayoritario el número de mujeres con contratos a tiempo parcial.

Además, resalta que cuando se fija el disfrute de la suspensión del contrato de trabajo incorporando al hombre, de manera indirecta se perjudica a la mujer ya que el tiempo de dedicación al menor por parte de ella es superior, “porque no lo comparte”, y también se reduce su formación y su promoción en el empleo.

“Se ha pretendido una igualdad entre el hombre y la mujer, pero se ha introducido una nueva brecha que nos sitúa no ante el techo de cristal sino ante el suelo pegajoso, y ante una concepción de la igualdad funcionalista que obvia el que las distintas manifestaciones de la misma se desarrollan dentro de los hábitat o estructuras sociales”, recoge.

Según la sentencia, negar la ampliación del permiso supone una “discriminación indirecta” de la ley de igualdad por razón de género y establece una diferencia de trato entre hombres y mujeres que carece de justificación objetiva y merma la conciliación familiar. Contra la sentencia cabe interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo.