miércoles, 25 mayo 2022 08:13

Malestar entre los militantes por la despedida “indigna” a Pablo Casado

Pablo Casado ha dejado de ser el capitán del barco. La guerra interna en el Partido Popular ha provocado que el líder del grupo se viera obligado a dejar de ser presidente del grupo popular. Pero, lo que ha sorprendido tanto a los militantes como a los miembros de la cúpula directiva es la forma en la que se ha orquestado la salida de Pablo Casado. A pesar de haber dedicado media vida a las siglas populares, la forma en la que el seno interno de la formación ha llevado la salida de su hasta ahora líder no ha sido nada decorosa y eso no ha gustado en sus filas. Los asistentes al Congreso Nacional del Partido Popular para al nuevo presidente han dejado claro su malestar por la despedida que le han dado a Pablo Casado. Y es que, Casado ha dedicado media vida al PP, una cuestión que parece no importar demasiado y que solo quieren cerrar esta etapa para comenzar una nueva de la mano de Alberto Núñez Feijoo.

Nadie en la formación está contento como con se ha llevado esta salida, una cuestión muy comentada en la reunión de los populares. La militancia que ha llenado este viernes Fibes, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla, no ha dejado de repetir, según ha podido comprobar MONCLOA.com, que les daba «pena» Casado por como se había tratado su salida. Muchos de los asistentes compartían el mismo sentimiento. Y es que, a pesar de que los hechos que precipitaron su salida no han sido los más decorosos, toda una vida dedicada a los mismos colores y siglas sí, destacan los militantes. Pero los asistentes tampoco han sabido estar a la altura. Un aplauso a medias para recibir al que hasta ahora ha sido su líder y un discurso con el que rompía totalmente con la que ha sido su casa.

LA MILITANCIA ESTÁ DESCONTENTA CON LA SALIDA DE pABLO CASADO

En su intervención, dejó claro que iba a abandonar el escaño en el Congreso de los Diputados y toda responsabilidad en el Partido Popular. Una palabras que ponían fin definitivamente a su etapa como de presidente del PP, pero también dentro de sus filas. Comenzó su andanza en la formación popular con las Nuevas Generaciones, el grupo de los jóvenes populares. Pero su gran saltó fue en el año 2018. Tras una moción de censura debido a la sentencia del ‘caso Gürtel’, Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría, la entonces número dos de Mariano Rajoy se enfrentaron a una primaria por el liderazgo del PP. Estas se saldaron con la victoria de Casado y su coronación como nuevo presidente del Partido Popular.

Cuatro año dirigiendo a la formación con un objetivo claro, ganar las elecciones generales y entrar en Génova. En el año 2019 las primera elecciones con el como capitán del PP se saldaron con la victoria del PSOE, quien se echó en brazo de Unidas Podemos para conseguir gobernar dado lugar al pacto de coalición. A pesar del duro golpe, Casado siguió trabajando en su proyecto que le llevaría a la Moncloa. Sin embargo, el espionaje de Génova a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por unas comisiones que se adjudicó su hermanos, obligaron a Pablo a dar finalizada su etapa como presidente del PP.

Isabel Díaz Ayuso

Estos últimos acontecimiento enturbiaron su trayectoria como miembro del grupo popular y, a pesar de que llevar toda una vida dedicada a estos colores y siglas, los militantes la directiva no ha sabido darle la despedida que los integrantes del grupo creen que se merece. Ni ellos tampoco han dado la talla. El recibimiento y que el Congreso le ha brindado con un aplauso a medias no demuestra ese agradecimiento a su vida en la formación. Casado tampoco brilló con su discurso, más bien vacío, de capa caída. Pero, al menos acudió a los reunión de los populares para dar el relevo al presidente gallego y cederle el trono de Génova. Quien no acudió al Congreso, fue el número dos de Casado, Teodoro García Egea.

Pablo Casado dio la cara a pesar de las circunstancias, a pesar de que le tenían preparada una salida indigna, que no estaba a la altura para alguien que ha dedicado su vida al Partido Popular, para alguien que lo ha dado todo por la formación. El malestar y la indignación con su salida han sido evidentes. Sin embargo, la trama por el espionaje a la líder madrileña ha pesado mucho más que su trayectoria en el grupo y han llevado a su despedida pasara muy por encima en un Congreso con poco entusiasmo e ilusión a medios. Un Congreso en el que el único que ha sabido levantar un poco el ánimo de los asistentes fue Mariano Rajoy.