jueves, 7 julio 2022 06:28

Juzgan desde este lunes a un hombre acusado de asesinar a su pareja mientras dormía

Un jurado será el encargado de juzgar desde este lunes en la Audiencia de Jaén a un hombre, de 43 años, para el que la Fiscalíareclama una pena de 23 años de cárcel tras acusarle de asesinar a su pareja, de 37 años, mientras esta dormía en su vivienda de Arroyo del Ojanco (Jaén).

Además de la pena de prisión, el Ministerio Fiscal solicita la prohibición de aproximarse y comunicarse con su hija y los padres de la víctima durante los diez años siguientes a la duración de la pena que resulte impuesta. También se pide que participe durante cinco años en talleres de lucha contra la violencia sobre la mujer y de adquisición de perspectiva de género.

En lo que respecta a la responsabilidad civil, Fiscalía solicita que indemnice a su hija en 100.000 euros y en otros 100.000 euros para los padres de la víctima por los daños morales causados con la muerte de su única hija. En el escrito de calificación provisional del Ministerio Público, se recoge que el acusado inició una relación sentimental con la víctima en 2012. En 2014 tuvieron una niña y en 2015 se casaron.

Fiscalía relata que hasta el nacimiento de la bebé, la relación era “buena”, pero a partir de ese momento las cosas cambiaron y comenzó el aislamiento social de la víctima que dejó incluso su trabajo como profesora de inglés.

Las discusiones fueron en aumento. Ella le reprochaba que se gastara gran parte del dinero en enviarlo a Senegal donde vivía la familia del acusado y él amenazaba con llevarse a la niña a su país si ella no aceptaba darle más hijos. Según Fiscalía, la actitud de él hacía ella se tornó “déspota” hasta el punto de “anularla como mujer”.

El 5 de abril de 2019, en presencia de la madre de la víctima, se produjo “una fuerte discusión” en la que el acusado “gesticuló y alzó los brazos en actitud de superioridad hacia su esposa”. Esa noche ella decidió poner fin a la relación y así se lo comunicó a una amiga.

LOS HECHOS

Horas más tarde, en la madrugada del 6 de abril de 2019, el acusado aprovechando que su mujer dormía y se encontraba indefensa “con el ánimo de acabar con su vida le causó de manera violenta la muerte por asfixia mecánica por compresión extrínseca del cuello“. En el momento en el que ocurrieron los hechos, la niña, de cuatro años, dormía en una habitación contigua.

Fiscalía subraya que en el momento de los hechos, el acusado “tenía en perfecto estado su capacidades volitivas e intelectivas”. Esa mañana, el acusado salió de la casa y según su versión inicial dejó a su mujer con vida, pero las pruebas determinaron meses después que a la hora a la que supuestamente la vio por última vez ya llevaba varias horas muertas.

Fue un familiar el que encontró el cadáver de la víctima en la cama. Su marido había salido de la vivienda horas antes del hallazgo para viajar a Jaén capital y someterse a unas prueba médicas. Los servicios médicos no certificaron la causa del fallecimiento, por lo que se activó el protocolo judicial e intervino la Comisión Judicial del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Villacarrillo (Jaén), que entonces incoó diligencias previas.

Durante el levantamiento del cadáver y la posterior autopsia, tanto los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial como los forenses apreciaron señales y marcas compatibles con una muerte violenta.

No obstante, quedaba pendiente el estudio de las muestras biológicas y las evidencias recogidas durante la inspección técnico ocular por el Instituto de Medicina Legal, con el objetivo de establecer el mecanismo de la muerte y su etiología criminal.

La detención del marido no fue inmediata. En un principio, la causa de la muerte quedó pendiente de lo que dijera la autopsia y el 8 de mayo el Juzgado de Villacarrillo decretó el sobreseimiento provisional a la espera de todos los resultados solicitados al amparo de la autopsia. Tres meses después del fallecimiento, el 24 de julio llegó el informe de la autopsia en el que se determinaba que la muerte había sido de naturaleza violenta.

La investigación terminó en marzo de 2020 con la detención y el ingreso en prisión provisional del marido de la víctima como presunto autor del asesinato. Con anterioridad al fallecimiento, no constaba denuncia por violencia de género.