martes, 24 mayo 2022 10:25

Por tierra, mar y aire, la polivalente Caballería de la Legión española

Al igual que el conjunto del Ejército de Tierra (ET) español al que pertenece, la mítica Legión española se ha sabido adaptar plenamente a los profundos y constantes cambios de las técnicas militares,  siendo buen ejemplo su Grupo Caballería Ligero  Acorazado «Reyes Católicos” II, que durante las últimas fechas se ha entrenado a bordo de un navío y volando en aeronaves de ala rotatoria.

El pasado mes de marzo el  Grupo Caballería Ligero  Acorazado «Reyes Católicos” II ha efectuado un ejercicio conjunto que les ha llevado a operar desde medios tan poco habituales para ellos como es un navío anfibio de la Armada española o volando sus equipos de tiradores de élite a bordo de los helicópteros Agusta/Bell AB-212 de la Tercera Escuadrilla de dicha Institución naval.

Estamos ante un ejercicio totalmente novedoso en su larga trayectoria, que entronca con la creación del Escuadrón de Lanceros del Tercio en 1925, en el marco de la guerra del Rif.  Aunque en estos casi 100 años desde la creación de la Caballería de la Legión, la fuerza no ha dejado de evolucionar, tanto en su cualificación como en su equipamiento, a la vez que el mítico Cuerpo de la Legión del que forman parte, estando actualmente integrado  en la Brigada “Alfonso XIII” II de la Legión.

A principios del pasado mes un contingente del Grupo salía de su base de Ronda (Málaga), a los mandos de sus vehículos de combate y captación de inteligencia que emplean camino de la relativamente cercana base naval de Rota (Cádiz), donde comenzó un ejercicio con fuerzas de la Brigada de Infantería de Marina “Tercio de Armada” (BRIMAR/TEAR).  El objetivo era entrenar a los “jinetes” de la Legión en un  posible despliegue a bordo de un navío anfibio de la Armada, para su posterior llegada a una zona de conflicto y participar en una operación de combate, incluido la lucha en una zona urbana o Close Quarters Battle (CBQ).   

Durante la primera fase del ejercicio se procedió a realizar un ensayo de embarque de los  diversos vehículos del Grupo a bordo del navío anfibio o  Landing Platform Dock (LPD) “Galicia” (L-51). La operación se realizó en el muelle de la referida instalación de la Armada en Rota, donde tiene puerto base este navío de 160 metros de eslora (largo)  y un desplazamiento de 13.900 toneladas a plena carga.

Este navío de la Armada, junto a su “hermano” de clase a la que da nombre, el “Castilla” (L-52) y el más grande  “Juan Carlos I” (L-61), son los principales medios de proyección de las Fuerzas Armadas (FAS) españolas, y sirven para desplegar fuerzas tanto de la Infantería de Marina, como otras del Ejército de Tierra (ET), como serían las de la Legióno cualquier otra de nuestros aliados de la OTAN.          

Estas prácticas de embarque/desembarque de material, en las que han participado miembros de la dotación del navío y legionarios, son vitales para realizarlas posteriormente  con plena eficacia en caso de despliegue real. En concreto el Grupo probó en dicha maniobra sus blindados 8×8 Iveco/Leonardo Centauro y 6×6  Vehículos de Exploración de Caballería (VEC) M1, además de sus todoterrenos  4×4 Urovesa Vehículo de Alta Movilidad Táctica (VAMTAC) ST5 de su versión de Vehículo de Reconocimiento y Exploración (VERT).

Tras esta fase, se simulaba el desembarco de dichos medios, que se trasladaban a reglón seguido al relativamente cercano Campo de Adiestramiento de la Sierra del Retín, también sito en la provincia de Cádiz, zona habitual de todo tipo de prácticas de combate de la BRIMAR/TEAR.

En este escenario infantes de Marina y los legionarios han realizado un avance con sus medios mecanizados, tras la correspondiente acción previa de inteligencia, vigilancia y reconocimiento o Intelligence, Surveillance and Reconnaissance (ISR) de los citados VERT. Destacó la interacción de los blindados de transporte de tropas 8×8 MOWAG Piranha IIICdel Tercer Batallón de Desembarco Mecanizado (BDMZ-III) del TEAR, avanzando siendo escoltados y apoyados con la potencia de fuego de los cañones de 105 mm y 300 mm de los Centauro y VEC respectivamente de la Legión.

El completo supuesto táctico continuaba con una práctica de lucha en ambiente urbano o lo que se denomina internacionalmente como CBQ, que está caracterizando la actual fase de la guerra de Ucrania.

Mientras desde el cielo la maniobra era apoyada por los helicópteros Agusta/Bell AB-212 de la Tercera Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves (FLOAN) de la Armada, que tienen sede en el aeródromo de la citada base de Rota. En este rol de apoyo aéreo cercano o Close Air Support (CAS) han embarcado en estas aeronaves, recientemente modernizadas por las empresas Sener y Babcock, los equipos de tiradores de élite del Grupo «Reyes Católicos”, que han proporcionado fuego de precisión, que se suma al intenso fuego de las ametralladoras multitubo General Electrics GAU-17 de 7,62 m/m “Minigun” que arman los AB-212.