lunes, 3 octubre 2022 02:52

Alemania «comparte» con España el respaldo a la ONU en el Sáhara y ve «una aportación» el plan marroquí

El embajador de Alemania en España, Wolfgang Dold, ha afirmado que para el Sáhara Occidental, «lo más importante es conseguir una solución mutuamente aceptable en el marco de la ONU», un enfoque que «comparten» Madrid y Berlín y en el que el plan de autonomía marroquí sería a ojos alemanes «una aportación importante».

«Cualquier solución del conflicto del Sáhara Occidental debe ser consensuada en el marco de Naciones Unidas», ha afirmado Dold en una entrevista en la que ha respaldado la labor del enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, nombrado para el puesto en 2021.

El embajador confía en De Mistura para lograr «una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable para la cuestión del Sáhara Occidental», espinosa en los últimos meses tanto para Alemania como para España por los gestos realizados hacia Marruecos. Rabat llamó a consultas a su embajadora en Berlín en mayo del año pasado.

Tras la llegada del Gobierno de Olaf Scholz, Berlín zanjó su crisis diplomática con Rabat mediante el reconocimiento público del plan de autonomía de 2007 para la antigua colonia española. Según Dold, Marruecos mantiene sobre la mesa «una aportación importante para un posible acuerdo», en un lenguaje similar al utilizado en diciembre por el Ministerio de Exteriores alemán.

El embajador ha evitado valorar el giro político de España, que ve en el plan marroquí «la base más seria, realista y creíble» para solventar el conflicto, pero sí ha dicho que tanto Berlín como Madrid «comparten» la idea de que debe haber un consenso en el marco de la ONU. En el caso alemán, «celebramos que el gobierno de Rabat reabra los canales directos de intercambio y desee regresar a las relaciones diplomáticas plenas», ha señalado.

Sobre la posibilidad de que se reanuden las estancadas negociaciones entre el Gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, ha apuntado que «eso depende en primer lugar de las partes involucradas». «Para nosotros, la cuestión sigue estando en Naciones Unidas», ha enfatizado.

SEGURIDAD ENERGÉTICA

El cambio en España sobre el Sáhara Occidental supuso la llamada a consultas del embajador argelino en Madrid. Alemania, sin embargo, ha esquivado esta crisis colateral y Dold ha recalcado que Berlín y Argel tienen un «interés común por la estabilidad en la región». Argelia, ha añadido, «es un actor importante para la paz y la seguridad» en la zona.

El embajador ha identificado también como «un elemento clave de la política exterior de la UE» la colaboración con los países de la ribera sur del Mediterráneo. A su juicio, «la seguridad, la estabilidad y el bienestar de Europa y su vecindad sur son interdependientes».

Dold vaticina una aportación «cada vez más evidente» de España a la seguridad energética de Europa, entre otras razones por sus capacidades para recibir gas natural licuado y la importación desde el norte de África. También ha aplaudido que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esté a favor de la construcción de un gasoducto que conecte con Francia y que podría transportar tanto gas africano como hidrógeno verde en un futuro.

Además, «España propiamente dicha desempeña un importante papel en la producción de energías alternativas y lo hará aún más en el futuro, ha declarado el embajador.

Alemania depende en gran medida del gas procedente de Rusia, pero Dold cree «sin ninguna duda» que tras la invasión sobre Ucrania es necesario renunciar a él y «ser independientes lo antes posible». «Ya hemos logrado rebajar del 55 al 40 el porcentaje del suministro de gas ruso. Pero todo ello no pasará de la noche a la mañana», ha explicado.

En el caso del petróleo, «todo irá mucho más rápido», según el embajador. «Hasta mediados de año las importaciones de petróleo ruso a Alemania habrán caído previsiblemente a la mitad. Para finales de año ambicionamos ser casi independientes», ha dicho.

RELACIONES CON ESPAÑA

Dold considera que hay una «gran sintonía» en las relaciones entre España y Alemania, tanto antes como después de la llegada al Gobierno de Scholz, que precisamente viajó a Madrid en enero de este año como previa a las visitas posteriores de la ministra de Exteriores y el titular de Finanzas.

«Los alemanes y los españoles somos conscientes de la necesidad de unir fuerzas para hacer avanzar la visión de Europa que une a España y Alemania«, ha dicho Dold, que ha ironizado con la necesidad de pasar página a «la narrativa de la supuesta oposición norte-sur» que se habría generalizado en los análisis sobre la Unión Europea.

Uno de los ámbitos donde estos lazos pueden ahora remontar es en el turismo, un sector «muy duramente» golpeado durante la pandemia de COVID-19 y que se recuperará «poco a poco», si bien Dold ha querido enfatizar que hay «un equilibrio en las relaciones económicas» en general, por ejemplo gracias a la mayor presencia de empresas españolas en el ámbito de la digitalización y las energías renovables.

No obstante, ha reconocido que, a día de hoy, es «difícil» medir los efectos que la ofensiva rusa puede tener a medio plazo sobre la economía global. La UE ha acordado esta semana el quinto paquete de sanciones, que tocan por primera vez el delicado sector energético ruso, en concreto para prohibir las importaciones de carbón.

Dold ha negado que exista una línea roja en el caso de Alemania y prefiere hablar de «reflexión de principios», es decir, de tener en cuenta que las medidas contra Rusia no pueden suponer «debilitarnos a nosotros mismos». En este sentido, ha indicado que una de las grandes fortalezas de la democracia es también la «potencia económica» y «ni Alemania ni la UE se fortalecerían si la mayor economía comunitaria entrara en una profunda recesión».

El representante alemán ha negado que estas «diferencias de opinión» puedan terminar de romper el consenso que existe en la UE y la OTAN a la hora de responder a la invasión rusa, ya que «el gran error de cálculo de Putin» fue no contar con esta unidad. Las diferencias, en su opinión, «forman parte de la adopción de decisiones multilaterales, también el debate público crítico».

Scholz se ha erigido como mediador en el conflicto ucraniano, manteniendo al igual que el presidente francés, Emmanuel Macron, contactos tanto con Kiev como con Moscú. Todo ello bajo la premisa de que «los conflictos se resuelven en la mesa de negociaciones y no en el campo de batalla o incluso con atrocidades perpetradas contra civiles», en palabras de Dold.

El embajador ha advertido de que Alemania «juzgará a Rusia por sus actos y no por sus declaraciones» y espera que el diálogo con Ucrania dé sus frutos. «Si Rusia realmente se toma en serio las negociaciones, debe poner fin inmediatamente a los actos de guerra. De momento, no hay indicios de esto último», ha lamentado, recordando que Alemania ya acoge a más de 300.000 refugiados ucranianos.

Sobre lo que pasará a partir de ahora en Ucrania, no lo tiene claro, pero sí cree que la guerra es un punto de inflexión para Rusia: «Es difícil imaginar cómo Rusia podrá encontrar nuevamente un sitio en Europa, cómo se podrá confiar de nuevo en ella».