sábado, 28 mayo 2022 00:30

PNV defiende la progresiva institucionalización de los «derechos nacionales» de Euskadi

El PNV ha defendido, en su manifiesto con motivo del Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca), la progresiva institucionalización de los «derechos nacionales» de Euskadi desde el diálogo y el acuerdo, un proceso «complejo y gradual» y, tras abogar por una patria vasca «fuerte, libre, y en paz», ha reclamado que el pueblo vasco sea «dueño de su propio destino» sin «tutelas». Junto a este mensaje, ha aprovechado para lanzar un «no a la guerra» y denunciar los «execrables» crímenes que se están produciendo.

La formación jeltzale se ha trasladado en esta ocasión a Gernika (Bizkaia) para presentar la celebración este próximo domingo en Bilbao del Aberri Eguna y dar a conocer el manifiesto elaborado por el EBB con motivo de la 90 edición del Día de la Patria vasca, un aniversario que se recuerda en el cartel anunciador de este año. «90 años desde que el nacionalismo vasco reclamara democráticamente la construcción de la Nación Vasca, el resurgimiento de su patria, Euskadi, como proyecto y sujeto político propio», ha subrayado.

La secretaria del EBB, Mireia Zarate, y el responsable de Organización del EBB, Joseba Aurrekoetxea, han sido los encargados de realizar esta presentación que se ha llevado a cabo en el Mural del ‘Guernica’ de Picasso.

Con la elección de Gernika-Lumo para la presentación, el PNV ha querido expresar la «más firme condena» de la invasión de Ucrania y de los actos de «lesa humanidad» que Rusia viene cometiendo contra la población civil ucraniana; y, por el otro, remarcar el «profundo e incuestionable carácter pacifista, demócrata y humanista» de la reivindicación de libertad que el PNV lleva reclamando para Euskadi desde su constitución en 1895.

En el manifiesto, el EBB del PNV ha recordado que llevan unos cuantos años en los que la reivindicación del Aberri Eguna les encuentra «sumidos en la excepción» y ha destacado cómo la pandemia del coronavirus «condicionó sensiblemente» las vidas y, después cuando la crisis provocada por el virus «comenzaba a revertir», ha llegado «una nueva sacudida, esta vez en forma de guerra» con «síntomas preocupantes» para la economía.

La formación jeltzale ha afirmado que, si bien no se ha producido un ámbito de recesión, sí se observa una «desaceleración» en las previsiones de mejorar la calidad de vida. «El incremento de los precios provocado inicialmente por la crisis energética y el desabastecimiento de componentes y materias primas, vitales para sectores productivos, nos están pasando una factura económica notable que será preciso mitigar de la mano de un sector público que lidere, una vez más, propuestas y medidas que favorezcan la cohesión social y doten de músculo a nuestro tejido productivo», ha apuntado.

PROYECTO DE NACIÓN VASCA

El PNV ha asegurado que se vive un nuevo tiempo político caracterizado «por la complejidad y la incertidumbre», y ha precisado que los cambios de naturaleza estructural derivados del proceso de globalización, los reajustes de orden geopolítico y la emergencia de nuevos proyectos que cuestionan el sistema democrático, sitúan a Euskadi ante la necesidad de «establecer un proyecto de futuro que permita seguir construyendo la nación vasca y responder así a las demandas de una nueva era».

«Aspiramos a un futuro mejor, no peor; un futuro abierto al mundo, no refugiándonos en los límites del pasado; un futuro caracterizado por la libertad, la seguridad, la prosperidad, la sostenibilidad y la diversidad», ha señalado.

Tras reivindicar el modelo vasco, ha indicado que «la construcción nacional, la hoja de ruta de Euskadi», está directamente vinculada a la capacidad de autogobierno y a la «progresiva institucionalización de los derechos nacionales de Euskadi desde el diálogo y el acuerdo».

A su juicio, este proceso deberá estar enraizado en los valores democráticos «más profundos» y ha asegurado que será «complejo y gradual», pero exigirá la implicación del conjunto del país a través una «gobernanza colaborativa» entre las instituciones públicas, el conjunto de los partidos políticos y la sociedad vasca. «Solo de esta manera podremos lograr un autogobierno vasco sólido, ligado al proyecto europeo y reconocido», ha añadido.

El PNV ha asegurado que la actual globalización ha demostrado que la deslocalización de la producción puede provocar una «dependencia en el suministro de componentes y materias primas que estrangule, en un momento dado, la capacidad productiva».

De ahí, según ha subrayado, la importancia de ser «dueños de nuestro destino», de tener capacidad de articular en cada momento, de manera autónoma, «las medidas que el pueblo necesite». «Sin tutelas ni intermediaciones que dificulten una acción eficaz. Hoy somos más nación que hace 40 años», ha asegurado.

El PNV ha reclamado que el pueblo vasco, del que ha destacado su voluntad de ser libre, «sea plenamente dueño de su destino en igualdad con el resto de pueblos de Europa y del mundo». La formación jeltzale ha indicado que ahora toca «escuchar a la ciudadanía para seguir construyendo juntos» y ha añadido que las respuestas siempre están «del lado de la voluntad mayoritaria del pueblo».

Ha destacado también que Euskadi es «un pueblo solidario» y ha afirmado que denuncia la violencia, «provenga de donde sea» y defiende los Derechos Humanos, «la vida, la libertad y la decisión soberana de los pueblos».

NO A LA GUERRA

«Hoy, como ayer, decimos ‘No a la guerra’. ‘No’ a la acción criminal de quienes, por la fuerza, pretenden alterar los límites de la convivencia y la expectativa de vida de miles de inocentes», ha asegurado. Ha añadido que los nacionalistas vascos reivindican el derecho de todos los pueblos a defender libremente su futuro, el «futuro de Euskadi, de Ucrania, del Sáhara Occidental».

En este sentido, ha reclamado «la paz en el mundo, justicia y defensa de los Derechos Humanos». Por ello, ha exigido el cese de la guerra en Ucrania y las «criminales acciones» perpetradas contra la población civil indefensa.

El PNV ha denunciado que «la estupidez humana ha vuelto a provocar el caos de una intervención bélica», cuyo riesgo cierto, «en el supuesto de generalizarse, podría tener consecuencias devastadoras para la Humanidad».

A su juicio, la invasión de Ucrania por Rusia, además de significar una agresión «injustificable», es una vulneración del Derecho Internacional y un «claro desafío» al orden internacional establecido y a la voluntad de paz y concordia mundial, «amenazadas con la utilización de armamento de destrucción masiva».

El PNV ve «execrables» los crímenes de guerra que se están cometiendo, por lo que pide que sus responsables comparezcan ante la Corte Penal Internacional y sean juzgados por sus «ignominiosas acciones de guerra y de lesa humanidad».

Según ha subrayado, este «abominable ataque» afecta a una población civil «indefensa». «En el reguero de cadáveres que hemos visto en las televisiones de todo el mundo en las calles de la localidad de Bucha, las vascas y los vascos nos hemos sentido ucranianas y ucranianos. En el horror de hoy en Irpín, Járkov, Mariúpol o Kiev vemos reflejados los bombardeos de ayer en Gernika, Durango, Otxandio», ha dicho.

Por último, ha animado a los vascos a reivindicar el derecho a la paz y la libertad sacando a la calle la ikurriña, como gesto de la «voluntad inequívoca de construir un nuevo país, una nueva sociedad en la que todos tengan capacidad de expresión y decisión al amparo del respeto a los derechos humanos».

También invita a la ciudadanía a participar en los actos convocados para «expresar su pertenencia a la Nación Vasca y reivindicar su derecho, desde la libre adhesión de cada cual, a decidir democráticamente su futuro». «Una patria vasca fuerte, libre, próspera y en paz», ha reclamado.