martes, 24 mayo 2022 10:35

Calvo exige a Belarra «gallardía política» para dimitir si no quiere ser ministra en una monarquía

La exvicepresidenta del Gobierno y actual presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso, Carmen Calvo, ha exigido este martes a la líder de Podemos y ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, «honestidad» y «gallardía política» para dejar la cartera de un Gobierno de una monarquía parlamentaria si su condición de republicana se lo impide o, en caso contrario, que haya «apreciaciones más respetuosas» sobre el Rey Felipe.

Calvo ha contestado así en Valencia a Belarra, que ayer rechazó el «maquillaje» que, a su juicio, ha hecho la Casa del Rey tras hacer público el patrimonio personal de Felipe VI, avisó de que «puede volver a hacer lo mismo» que su antecesor, Juan Carlos I, y reclamó que los ciudadanos puedan elegir libremente al jefe del Estado.

En esta línea, ha subrayado que si alguien personalmente en política tiene «una obsesión muy grande con un asunto, con gallardía hay que pagar el precio y retirarte». Así, le ha indicado que, cuando su partido le pidió ser ministra, debería haber dicho: «No puedo, soy tan republicana que no puedo». «A eso se llama honestidad y gallardía política», ha recalcado.

En caso contrario, le ha exigido que haya «apreciaciones más respetuosas» porque, ha subrayado, el Rey Felipe tiene «un comportamiento absolutamente constitucional e impoluto en su trabajo y no vale decir estas cosas porque a nadie nos gusta que nos achaquen en política lo que no somos y lo que no hacemos». «Eso no me parece que forme parte de la discrepancia de dos partidos políticos que gobernando tienen posiciones diferentes», ha apuntado.

Además, ha recalcado que, en este momento, en el Congreso hay sobre medio centenar de escaños republicanos y casi 300 defensores de la monarquía parlamentaria. «Pues eso son los datos y a eso te tienes que atener cuando intervienes es un debate político, cuál es la realidad de tus cifras y de tu posición porque en democracia gobierna la mayoría con respeto a la minoría, pero no al revés», ha subrayado.

Asimismo, ha recalcado que «en política, cuando tienes que rendir cuentas políticas, te tienes que ir» y el Rey Juan Carlos «abdicó». Así, ha apuntado que cree «nunca estuvo en la mente del Rey Juan Carlos no morir como rey y, sin embargo, le ha costado la Corona».Además, ha considerado que «imputar futuros delitos a las personas» es «un despropósito político».

«LO QUE OCURRIÓ CON EL REY EMÉRITO NO PUEDE VOLVER A PASAR»

Calvo, –que ha apuntado sobre el nuevo Real Decreto que modifica la estructura, organización y funcionamiento de la Casa Real, que dejó «ya terminado y por escrito» en su etapa de vicepresidenta–, «forma parte de la lección aprendida»: «Lo que nos ha ocurrido con el rey emérito no le puede volver a ocurrir a este país».

En ese sentido, ha subrayado que con «las luces y con las sombras del reinado de Juan Carlos, el momento y la situación que vivimos con el Rey Felipe es radicalmente distinta» ya que es «una monarquía trabajadora y austera», que «debe seguir dando pasos al frente, más allá de la voluntad del Rey, y que queden jurificados».

De este modo, ha defendido que estos avances «no valen solo con la voluntad del Rey, sino que vamos más allá y se queda por norma jurídica que la Casa Real, por ejemplo, no recibe regalos, y que nadie se dedica a trabajar profesionalmente porque trabajan para la Jefatura del Estado».

Así, ha resaltado que estas decisiones que tomó el Rey Felipe «por fin» hacen de la monarquía española «una monarquía parlamentaria de una democracia a la altura de la exigencia que tenemos los españoles en materia de ética». Calvo ha expuesto que «puede haber corruptos y sinvergüenzas» pero «nos acabamos enterando y la Justicia actúa».

Al respecto, ha recalcado: «Aunque nos escandalice todo eso, la buena noticia es que nos enteramos, que lo afrentamos y que lo paramos y en esa dinámica de la sociedad está también la Corona». Por ello, ha aplaudido que la sociedad sepa cuál es el patrimonio del Rey, el «staff de funcionarios y de contratos con los que cuenta la Casa Real y que se rindan cuentas de los presupuestos públicos que recibe el Rey para el sostenimiento de su casa civil y militar».

«Nada quita para que en este país unos sean republicanos y otros monárquicos, pero que la institución que tenemos en la Constitución avance por el camino de la exigencia está muy bien y forma parte de lo que nunca nos puede volver a pasar más y nos ha pasado con el Rey emérito», ha apostillado.