Un informe de Sanidad señala que el 75% de la población valora como ‘bueno’ o ‘muy bueno’ su estado de salud

Tres de cada cuatro personas valora como ‘bueno’ o ‘muy bueno’ su estado de salud, según se desprende del Informe del Sistema Nacional de Salud (SNS) 2020/2021, publicado por el Ministerio de Sanidad, y en el que se incorporan algunos aspectos relacionados con la respuesta del sistema sanitario frente a la COVID-19 y refleja la situación del SNS previa a la pandemia.

Previamente a la pandemia, la valoración del sistema sanitario público por la población se situaba de 6,7 puntos sobre 10 (año 2019). Sin embargo, en este último informe, la valoración está por encima de 7 sobre 10 y, en concreto, la Atención Primaria recibe una valoración de 7,3 puntos sobre 10, mientras que la actividad de los hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS) se valora con 7,1 puntos sobre 10.

Según este informe, el impacto de la pandemia en las personas con edades más avanzadas ha ocasionado el descenso en la esperanza de vida, de forma que en 2020 la esperanza de vida al nacer en España se sitúa en 82,3 años y sigue siendo más alta en las mujeres (85,1 años).

Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son la causa habitual de más del 50 por ciento de las defunciones, si bien la mortalidad por tumores malignos ha disminuido un 20 por ciento en la última década. Respecto a los diferentes hábitos de vida, el documento remarca que un tercio de la población de 15 años y más consume alcohol habitualmente. Además, el 36 por ciento de la población de 15 y más años se declara sedentaria en su tiempo de ocio.

También explica que dos de cada 10 adultos presenta obesidad y cinco de cada 10, exceso de peso, afectando más a las clases sociales menos acomodadas. Del mismo modo, el trabajo expone que los analgésicos son los medicamentos más consumidos en España y que el grupo de fármacos usados en diabetes es el que factura un mayor importe en recetas médicas del SNS.

Por su parte, los medicamentos antineoplásicos, inmunosupresores y antivirales de uso sistémico son los que mayor importe suponen en la farmacia hospitalaria. El gasto sanitario público se situó en el 6,6 por ciento del PIB (81.590 millones de euros), constituyendo el 70,7 por ciento del gasto sanitario total en 2019 y ha aumentado un 15 por ciento desde 2015.

La mayor financiación pública corresponde a las administraciones regionales con el 92,3 por ciento (75.312 millones de euros) y los pagos directos de los hogares representan la mayor financiación sanitaria privada, concretamente, con el 73,2 por ciento.

Estos gastos directos (24.794 millones de euros) se destinaron fundamentalmente a la compra y copago de medicamentos, a la atención odontológica y a la adquisición de dispositivos terapéuticos y de otros productos médicos como gafas, lentes de contacto o audífonos.

ATENCIÓN PRIMARIA ATENDIÓ A 2,3 MILLONES DE PERSONAS CON COVID-19

La demanda excepcional derivada de la pandemia SARS-CoV2 durante 2020 ocasionó que, en el periodo analizado, en Atención Primaria se atendieran a 2,3 millones de personas COVID-19 y se realizara el seguimiento a 5,3 millones de contactos y tuvieren lugar el 40% de las pruebas diagnósticas.

Además, se gestionaron 4 millones de procesos de incapacidad temporal relacionados con la COVD-19. La Atención Primaria destaca, al mismo tiempo, por su papel en la vacunación de COVID-19, especialmente, en los grupos más vulnerables. En este sentido, el documento explica que en Atención Primaria del SNS se atendieron 379 millones de consultas en 2020, lo que supuso un incremento de la actividad de 12,3 millones respecto a 2019 (+3%).

Las teleconsultas entre profesionales y pacientes (127 millones) aumentaron un 600% con respecto al año previo y la actividad domiciliaria (13,5 millones de visitas) un 4 por ciento. También destaca el incremento en la actividad de vacunación antigripal (48%) y antineumocócica (21%). La morbilidad atendida presenta una disminución en casi todos los diagnósticos habituales, con un importante descenso de las enfermedades respiratorias no relacionadas con la COVID-19.

Con respecto a la atención especializada, la COVID-19 ha ocasionado durante el año 2020 la hospitalización de 232.420 personas, que han generado 245.215 ingresos en la red de hospitales de agudos del SNS (un 6 por ciento ha precisado más de un ingreso) y un 10 por ciento ha necesitado cuidados críticos.

La estancia media ha sido de 11 días, 9 en hospitalización convencional y 15 días en las UCIs. El mayor despliegue de recursos de cuidados críticos se alcanzó durante la primera ola, el 9 de abril 2020, con más de 13.000 camas UCI habilitadas, un número 2,8 veces mayor que la dotación en funcionamiento previa a la pandemia; en algunas comunidades autónomas se cuadruplicó e incluso quintuplicó su dotación previa.

En 2020, el SNS ha atendido un total 3.181.725 hospitalizaciones, 573.831 menos que el año previo (-15%). Consecuentemente con la pandemia, han aumentado los diagnósticos asociados con enfermedades del aparato respiratorio, destacando el importante ascenso de la neumonía.