viernes, 27 mayo 2022 20:44

El PSOE se queda también solo en el Senado, que expresa su «disconformidad» con el «cambio radical» sobre el Sáhara

El PSOE se ha quedado solo en el Senado, como ya ocurriera en el Congreso de los Diputados, al no conseguir impedir que la moción presentada por la Izquierda Confederal para expresar la «disconformidad» de la Cámara con el «cambio radical» del Gobierno respecto al Sáhara saliera adelante con el respaldo del PP.

Los socialistas han votado en contra mientras que el PP lo ha hecho a favor, tal y como han adelantado fuentes de ambos grupos. Durante el debate también han expresado su apoyo al texto PNV, EH Bildu y ERC, mientras que Vox y Ciudadanos han adelantado su abstención. Finalmente, el resultado ha sido 261 votos telemáticos de los cuales 139 a favor, 114 en contra, 8 abstenciones y otros cuatro que no han votado.

En la moción aprobada, el Senado muestra su «disconformidad con el cambio radical e histórico del Gobierno español sobre el Sáhara Occidental».

Asimismo, la Cámara Alta ratifica «su apoyo a las resoluciones de la ONU y a la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), en el convencimiento de que solo el diálogo, la negociación y el acuerdo llevado a cabo de buena fe y de manera constructiva, conforme al Derecho Internacional, ayudarán a alcanzar una solución política justa, realista, viable, duradera y aceptable por ambas partes al conflicto político en el Sáhara Occidental».

Este segundo punto es el mismo que el de la moción aprobada hace unas semanas en el Congreso de los Diputados, donde el PSOE también se quedó solo en votar en contra, como ha recordado la senadora la Izquierda Confederal María Pilar González Modino, encargada de defender la propuesta.

CRÍTICAS A LA UNILATERALIDAD DEL GOBIERNO

Los portavoces de los distintos partidos y grupos que han tomado la palabra han coincidido en afear al Gobierno su actuación unilateral sin contar con las Cortes ni con una parte del gabinete a la hora de dar lo que consideran un giro histórico tras casi cinco décadas en materia de política exterior después de que el presidente, Pedro Sánchez, dijera por carta a Mohamed VI que España considera el plan de autonomía marroquí para el Sáhara como «la base más sólida» para una solución.

Con esta decisión, han señalado varios de los portavoces, el Gobierno se está posicionando del lado de Marruecos. Así, González Modino ha subrayado que España «comparte la posición del expresidente (Donald) Trump», quien reconoció la marroquinidad del Sáhara, mientras que el senador de Junts Josep Lluis Cleries ha sostenido que Sánchez «acepta implícitamente que Marruecos tiene soberanía sobre el territorio del Sáhara».

Frente a ello, han sido también varios los que se han remitido a las resoluciones de la ONU y al derecho a la autodeterminación de los saharauis, apostando por la celebración del prometido referéndum. «La solución es la celebración del referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, lo que no sea avanzar en esa dirección es perpetuar una situación ilegal, ilegítima e injusta», ha sostenido González Modino.

Asimismo, también ha habido acusaciones de traición contra el Ejecutivo. Al «plegarse a Marruecos», ha dicho el senador de Compromís Carles Mulet, el Gobierno ha cometido un «acto de alta traición» contra el electorado y los militantes del PSOE, contra sus socios de Gobierno y los de investidura y contra las Cortes Generales.

«El Gobierno pretende dejar en la estacada al pueblo saharaui al plegarse al chantaje marroquí», ha reprochado por su parte el portavoz del PNV, Luis Jesús Uribe-Etxebarría, que también ha sostenido que esta postura es «claramente diferente» a la de otros países y también a la mantenida por el anterior Ejecutivo del PP.

DUDAS SOBRE QUÉ OFRECE MARRUECOS A CAMBIO

Por otra parte, varios senadores han cuestionado qué es lo que ha obtenido a cambio el Gobierno por parte de Marruecos tras su giro, entre ellas la portavoz del PP, Pilar Rojo, quien ha considerado difícil de entender lo que buscaba Sánchez al resolver una crisis y crear otras, entre ellas la abierta con Argelia, y si fue a cambio de una «supuesta garantía de la integridad territorial de España». «No sabíamos que estaba amenazada», ha afirmado.

La crisis con Argelia ha sido otro de los puntos recurrentes en las críticas hacia el Gobierno por parte de todos los grupos, que han advertido de las consecuencias que está teniendo tras la amenaza de subida del precio del gas, y que han centrado en particular su atención en Sánchez pero sobre todo en el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Así, el senador de Más Madrid Pablo Gómez Perpinyá ha defendido que debería «haber dimitido» el mismo día que Marruecos publicó la carta de Sánchez o cuando quedó de manifiesto que el Congreso no apoyaba al Gobierno antes del viaje del presidente a Rabat.

Por el PSOE ha tomado la palabra el senador Santiago Pérez García, quien ha insistido en que el Gobierno es respetuoso del Derecho Internacional y lo seguirá en lo relativo al Sáhara y ha asegurado que tanto el Ejecutivo como su partido son solidarios con la causa del pueblo saharui.

Pérez García ha aprovechado para arremeter contra el PP por su apoyo a la moción, acusándoles de «no desaprovechar una ocasión» para «atacar al Gobierno» aunque en este caso coincidan «con los que ustedes llaman herederos de ETA» porque «todo vale para destruir» al Ejecutivo.

El debate, como ya ocurriera en su momento en la Cámara Baja, ha contado con la presencia del delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, y de otros representantes.