miércoles, 6 julio 2022 06:09

Los “jinetes” del Grupo de Caballería “Santiago” I  ya operan en Malí

Justo en un momento de gran tensión en Malí, por su progresiva cercanía a Rusia y el distanciamiento con su tradicional aliado, Francia, fuerzas del Ejército de Tierra (ET) español han completado un nuevo relevo en este problemático país del Sahel, para seguir entrenando a sus tropas.

Tropas españolas en Malí, patrullando en un Iveco “Lince”. (foto ET)

España mantiene su compromiso con el país maliense desde 2013, cuando el Consejo de la Unión Europea aprobó la activación de la denominada misión de entrenamiento de las tropas de Malí o European Training Mission Mali (EUTM-Mali). Durante este ya largo tiempo ha asumido el mando de dicha operación hasta en tres ocasiones, la última entre enero y julio de 2021.

Además estamos ante la operación más conjunta de las Fuerzas Armadas (FAS) españolas, ya que el Grupo Táctico español que opera actualmente en el país africano se conforma con unidades de los dos Ejércitos y la Armada.

Así aunque en dicho Grupo son los militares del ET los más numerosos, también están involucradas fuerzas de la Infantería de Marina, que forma parte de la Armada española, y una unidad del Ejército del Aire que maneja un equipo contra sistemas aéreos tripulados de forma remota o Counter Unmanned Aerial System (C-UAS).

También la operación en Malí es la primera en la que participan los nuevos helicópteros NHIndustries NH90, o HT29 (Helicóptero de Transporte) según la designación militar española, desde junio de 2021. En aquel mes de junio se conformó en el seno de las Fuerzas Aeromóviles del ET (FAMET) la denominada Mali Spanish Unit Helicopters (MASPUHEL), constituida principalmente con personal y tres de dichas aeronaves del Batallón de Helicópteros de Maniobra nº III (BHELMA-III), que tiene sede en Agoncillo (Rioja).  Esta vital fuerza de aeronaves de ala rotatoria de apoyo, que opera desde el aeropuerto internacional de la capital, Bamako, permite realizar evacuaciones o el traslado de heridos de una forma rápida para su atención sanitaria, aunque también dan la capacidad de despliegue de una unidad de combate de refuerzo, en caso de ser necesario.

La puesta en marcha de la EUTM-Malí fue la tibia respuesta europea a la demanda de Francia de apoyar su intervención, que en enero de 2013 evitó con una contundente acción militar, encabezada por sus cazabombarderos, la caída del régimen de Malí, ante el avance de los terroristas islámicos y sus aliados desde el desértico norte del país. El apoyo español, además de su importante aportación al EUTM-Malí, se extiende a un destacamento de dos aviones de transporte Airbus Defence and Space (DS) C295 del Ala 35 del Ejército del Aire, que desde Dakar (Senegal) además de apoyar a la fuerza europea también dan soporte en el inmenso Sahel a las operaciones militares de Francia.

Desde entonces las Fuerzas Armadas (FAS) españolas cada seis meses relevan el contingente en Malí. Actualmente el peso de la misión recae en la Brigada “Galicia” VII, que a mitad de este mes de mayo desplegó un nuevo contingente, que partió del aeropuerto de Vigo (Pontevedra) rumbo al país africano.

El grueso de este relevo a la operación lo aporta en concreto el Grupo de Caballería “Santiago” I, perteneciente al Regimiento de Caballería “Farnesio” nº 12, al que también se suma personal de otras unidades de la Brigada como el Batallón Zamora I/29, el Grupo Logístico, el Batallón de Zapadores y el Batallón de Cuartel General.  En total España contribuye con unos 600 efectivos, incluido el citado personal de Infantería de Marina y del Ejército del Aire. El contingente realiza el relevo a efectivos de la misma Brigada, que desplegaron hace seis meses en el país africano, tras un período de intensa preparación. Es la primera vez que dos unidades hermanas de la Brigada “Galicia” VII se ceden el testigo en una misión en el exterior.

La operación EUTM Malí actualmente está ejecutando el quinto mandato prorrogado. Estamos ante una misión de entrenamiento y asesoramiento en aspectos logísticos, operaciones, planeamiento, gestión de recursos humanos, así como asesoramiento en materia de derecho internacional humanitario y formación sanitaria.

También está orientada a la capacitación y mejora del sistema de enseñanza militar, y durante este quinto mandato se ha ampliado a países limítrofes como Mauritania, Chad, Burkina Faso y Níger, que forman parte de la coalición del G-5 Sahel. Esta misión muestra el firme compromiso de España con la paz y estabilidad en la región, aunque en la línea de intervención más próxima a la de las ONG, sin participar en las operaciones antiterroristas, que sostiene Francia, con un pequeño apoyo directo de naciones como Chequia, Estonia y Suecia.

Volviendo a la acción de España, los equipos de colaboración cívico-militar del ET han finalizado desde noviembre muchos proyectos, como la adecuación y mejora de varios centros de enseñanza y entrega de material escolar, la reparación de varios pozos de agua y el apoyo mediante la entrega de equipo sanitario a centros de salud de la zona.