Meritxell Batet tiene los mismos escoltas que los que tenían los ministros en época de ETA

La mayoría de políticos cuando llega al poder opta por el nivel máximo de seguridad y protección. Y Meritxell Batet no iba a ser menos. La presidenta del Congreso de los Diputados tiene claro que su seguridad es lo primero y un total de cinco escoltas la acompañan a todos lados. Además, también rondan por los alrededores de su casa, de su vivienda, por si en algún momento decide salir de su residencia. Sin embargo, lo que llama la atención es que cuenta con el mismo número de escoltas que los que tenían los ministros durante la época en la que ETA, el grupo terrorista español, se encontraba en pleno apogeo. Todo ello a pesar de que este grupo lleva tiempo desarticulado. Pero, parece que Meritxell Batet se encuentra más segura con un buen grupo de personas que la sigan allá donde vaya y la protejan en todo momento. Desde que llegó a su actual cargo como líder de la Cámara Baja tiene un total de cinco escoltas para garantizar su protección, el mismo número del que tenían ministros como el de Interior en pleno apogeo de ETA.

A pesar de que el grupo terrorista ETA lleva tiempo desarticulado y España es un país seguro, parece que esto no es suficiente para Meritxell Batet. La presidenta del Congreso de los Diputados prefiere tener todos los escoltas posibles para garantizar su seguridad y protección. Un total de cinco escoltas son los que acompañan a la líder de la Cámara Baja a todos lados, desde actos oficiales tanto en el extranjero como nivel nacional, como su viaje diario de su casa al parlamento.

Sin embargo, lo que sorprende de esta cuestión es que posee el mismo número de escoltas del que tenían los ministros en pleno apogeo del grupo terrorista ETA. Una protección que se paga con el dinero de las arcas del Estado, es decir, con el dinero de todos los ciudadanos españoles. En particular, esta política cuenta con cuatro hombres y una mujer como responsables de su protección. Sin embargo, cinco personas a cargo de sus seguridad son demasiadas para muchos y más en el momento actual, donde las amenazas son mucho menores.

Además, esta cuestión también está afectando a sus nuevos vecinos. Meritxell Batet acaba de mudarse hace poco más de un mes y el hecho de que vaya siempre acompaña por cinco escoltas está trastocando la vida vecinal de su nueva residencia. La zona en la que se encuentra su nueva casa es un barrio tranquilo. Por este motivo, sus vecinos no entienden la necesidad de que tenga tanta seguridad siempre rodeándola. Y es que, ya no es solo que la acompañen allá donde va sino que le esperan a que baje de su casa. Esto ha provocado mucho revuelo en entre los vecinos, dado que la esperan en el patio peatonal. Tan solo lleva mes y medio viviendo en su nueva residencia y todos saben quien es la persona a la que siempre siguen cinco personas. Y es que, es imposible que pase desapercibida, dado que Meritxell Batet en ningún momento está sola.

NO TODOS SON COMO MERTIXELL BATET, ALGUNOS PREFIEREN REDUCIR EL NÚMERO DE ESCOLTAS

A pesar de que a Meritxell Batet le gusta estar bien protegida y contar con un elevado número de escoltas no todo son así. Hay cierto margen de maniobra, pero la mayoría suele elegir el máximo nivel de protección. Hay jefes de gabinete que cuando llegan al cargo deciden que no quieren tantos escoltas como el Gobierno les pone a su disposición. Redondo tenía cinco personas que se encargaban de su seguridad. Cinco policías que velaban porque el todopoderoso Iván no tuviera posibles problemas. Sin embargo, el actual director de gabinete Óscar López ha decidido no ser tan costoso para el erario público al tiempo que ha apostado por la discreción frente a la opulencia de Redondo. Esto ha llamado la atención poderosamente a más de uno en el PSOE dado que hacía años que veían que Redondo se comportaba como si del secretario de Estado de Defensa estadounidense se tratara. En torno a cinco escoltas, más de un coche oficial y una forma de moverse al más puro estilo de la Casa Blanca.

Hay aún quien en el PSOE duda de si López tiene escoltas o no. Desde luego, agradecen la discreción del actual jefe de gabinete y el contraste tan exagerado con Iván Redondo, pero aún hay dudas de hasta qué punto López ha decidido ser discreto con el gasto que le hará al erario público durante su estancia como director de gabinete del presidente. Lo cierto es que Redondo parecía ser más que un ministro. De hecho, su dispositivo policial era mayor que el de muchos de los ministros del Gobierno, pero Óscar López ha roto esa dinámica en más de un sentido. Algo que el presidente del Ejecutivo buscó con el nombramiento de su actual discreto número dos.