jueves, 18 agosto 2022 22:33

Venezuela es el principal puente de salida de toda la droga que llega a España

Para nadie, en el mundo entero, es un secreto la vinculación que tiene el régimen de Nicolás Maduro con los cárteles de la droga de América, y que durante los últimos años han convertido al país suramericano, cuya ubicación geográfica resulta estratégica, por su salida hacia el Mar Caribe y el Océano Atlántico, y su proximidad con el Océano Pacífico, es un enclave ideal para el tráfico internacional de sustancias estupefacientes, con el amparo de las autoridades de ese país.

Esta situación ha convertido a España en el principal punto de ingreso, en Europa, de los cargamentos de cocaína que salen desde Venezuela, de acuerdo con el más reciente informe de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, publicado el pasado 27 de junio, el cual recoge información importante sobre los patrones de tráfico, producción y consumo en todo el mundo.

Es tan potente el mercado de la droga entre el país suramericano y España, que los precios se han mantenido, a pesar de haber atravesado la pandemia ocasionada por la Covid-19, que provocó una importante caída en el tráfico y el consumo de las principales drogas en todo el mundo.

El informe de ONU señala que, de acuerdo con los datos más recientes recabados por el organismo, el precio de un kilo de cocaína puesto en España tiene un costo de entre 38.076 euros y hasta 41.216 euros, lo que quiere decir que se ha mantenido más o menos estable el mercado en los últimos años.

El reporte advierte hay un incremento global de 26% en la cantidad de personas que consumen drogas en el mundo, lo que significa el estimado es de 286 millones de personas, con edades comprendidas entre 15 y 64 años, que han probado algún tipo de droga durante el último año.

En el caso de España, es uno de los 7 países del continente europeo donde la población, en general que admite consumir drogas, ha probado más de un tipo de estupefacientes durante el último año.

En el país hay una mayor prevalencia de las personas que consumen cannabis, con el 10,50% del total de quienes admiten haber consumido algún tipo de droga, mientras que la cocaína quedó en el segundo puesto, con el 2,50% de la gente que admite consumir drogas con regularidad y de acuerdo con los datos del reporte, son los hombres quienes se mantienen como los que más consumen sustancias estupefacientes de distintos tipos, donde la proporción es de cada cinco consumidores, cuatro son hombres y uno es mujer. El informe señala que en el caso de las mujeres, tienden a aumentar su ritmo de consumo cada vez más y a desarrollar trastornos por uso de drogas con mayor rapidez que en el caso de los hombres. Además, constituyen apenas una de cada cinco personas de las que son sometidas a tratamientos por trastornos producidos por el consumo de drogas.

Toda la zona del Atlántico español (Galicia) es la principal ruta utilizada por los carteles de la droga suramericanos para tratar de llegar a suelo europeo, por lo que no es coincidencia que la mayoría de las incautaciones que hacen las autoridades españolas se hagan justo en esa área de la geografía, especialmente cuando se trata de cocaína, que en la mayoría de los casos proviene de Colombia, pero cuyo tránsito pasa, obligatoriamente por Venezuela.

El informe además señala que dados los controles de las autoridades locales, es cada vez más frecuente que los consumidores busquen proveedores de sustancias estupefacientes a través de páginas web, para burlar de esta manera a la policía.

La anarquía y la creciente impunidad que hay en Venezuela desde hace por lo menos dos décadas, ha diversificado las rutas que los cárteles de la droga han implementado para hacer crecer el negocio. Los datos sugieren que el tráfico de cocaína se está expandiendo a otras regiones fuera de los principales mercados de América del Norte y Europa, con niveles crecientes de tráfico hacia África y Asia, porque a la larga, los más de 3.700 kilómetros de costa que tiene Venezuela, más la proliferación de pistas clandestinas en todo el territorio de ese país suramericano, sin el control de ninguna autoridad, hacen que sea cada vez más fácil traficar estupefacientes desde allí.

Las autoridades españolas deberían estar atentas a una de las consideraciones hechas por quienes elaboraron el informe, que advirtieron que la legalización del cannabis en Norteamérica parece haber aumentado su consumo diario, especialmente el de productos cannábicos potentes y sobre todo entre las personas adultas jóvenes, tomando en cuenta de que la mayoría de las personas en España que admiten ser consumidoras de drogas, admiten que consumen cannabis.

Esta advertencia hecha por quienes elaboraron el informe se debe a que se han reportado aumentos relacionados en personas con trastornos psiquiátricos, suicidios y hospitalizaciones, por el consumo de cannabis. La legalización de esta droga ha incrementado los ingresos fiscales en Estados Unidos y, en general, ha reducido las tasas de detención por posesión.