lunes, 15 agosto 2022 03:29

Feijóo imitará el ‘Don Tancredo’ de Rajoy para heredar a Sánchez

El modelo de Pablo Casado eran José María Aznar y Esperanza Aguirre, que emparentan más con Isabel Díaz Ayuso que con Alberto Núñez Feijóo. Y es que el nuevo presidente del Partido Popular tiene como modelo político a Mariano Rajoy. 

Su paisano se estrelló contra las urnas cuando siguió el aznarismo, mentiras sobre el 11M en 2004 y guerracivilismo en 2008, mientras que logró un triunfo absolutísimo en 2011… tras estar más de un año sin dar una rueda de prensa en Génova 13.

Mariano Rajoy se convirtió hace poco más de una década en el mejor pupilo de Pedro Arriola, que decía que la derecha debía alejarse de su pulsión conservadora por la vacuna franquista que sufre España (y que lleva al centro a apoyar a la izquierda cuando la derecha se convierte en nacionalista española, véase el trío de Colón, y a las derechas vasca y catalana a apoyar al progresismo estatal). 

‘DON TANCREDO’

Feijóo, hábil con los tiempos y más templado que Casado, copiará el ‘Don Tancredo’ de su amigo para heredar a Pedro Sánchez, que se resiste a dejar el poder. Llama la atención la resiliencia del actual presidente del Gobierno, ya que su actitud está muy alejada de la del final de José Luis Rodríguez Zapatero.

ZP, a partir de 2009, se resignó al hundimiento socialista mientras la derecha mediática fijaba en el imaginario colectivo que la crisis mundial surgida de Lehman Brothers era un caso de mala gestión y despilfarro del Gobierno español.

Algo parecido está ocurriendo en la actualidad en algunos medios que insinúan que la inflación española es culpa del tándem PSOE-Unidas Podemos… a pesar de que más de media docena de países del Euro superan a España en este dramático ranking.

¿Y A LA IZQUIERDA DE SÁNCHEZ?

Sánchez exhibió hace unos días una batería de medidas progresistas en el Congreso con el ánimo de recuperar fuerza. Camino contrario parece llevar el espacio instalado a su izquierda, ya que Unidas Podemos parece no ser capaz de remontar por la guerra intestina que protagonizan los partidarios de Yolanda Díaz y los ‘pablistas’.

Juan Carlos Monedero, convertido en uno de los guardaespaldas más fieles al exvicepresidente, ya ha advertido que Podemos no tragará con el neocarmenismo de Sumar: “Repetir que el proyecto va sin siglas y sin partidos ¿puede conducir a buen puerto? La derecha puede hacer Listas Macron o candidaturas como la de Manuela Carmena en Madrid. La izquierda necesita proyectos. Y estructuras, capacidad de diálogo, promesa de continuidad. Eso lo dan las organizaciones, no solo las personas (por otro lado, esenciales)”. 

Díaz y su equipo, según el politólogo, “irán evaluando si esa hoja de ruta que prescinde de los partidos y del pasado es correcta y, en caso de que no lo sea, deberán corregir el rumbo. No deben perder mucho tiempo porque el calendario corre más de lo que se imaginan”.

Lo cierto es que la vicepresidenta segunda del Gobierno aseguró que cuenta con Podemos dentro de su nuevo proyecto, aunque es evidente que su menguante sintonía con Ione Belarra e Irene Montero no contribuyen a apaciguar la situación.

Por contra, Díaz goza de excelentes relaciones con Izquierda Unida (especialmente con el PCE de Enrique Santiago y Amanda Mayer) y con los ‘comunes’ gracias a su jefe de Gabinete, Josep Vendrell (afín a Ada Colau).

La también ministra de Trabajo pretendía que Sumar consiguiese reagrupar el extinto espacio de Unidos Podemos (2016) al ‘recuperar’ a Más País, Compromís o Verdes-Equo, que tampoco parecen en la labor de colaborar en esta aventura.