miércoles, 17 agosto 2022 06:57

Los funcionarios de la Guardia Civil de Sevilla tienen siete meses sin servicio de limpieza en su cuartel

La sede de la Guardia Civil de La Rinconada, en Sevilla, atraviesa sus peores momentos de insalubridad, gracias a que desde enero de este año se terminó el contrato con la compañía que les brindaba el servicio de aseo para mantener las instalaciones en óptimas condiciones, lo que ha generado toda una situación de inconformidad entre los uniformados.

La denuncia fue hecha por la Asociación Unificada de Guardia Civil, quienes publicaron unas fotografías en las que se aprecia las condiciones de insalubridad en las que permanecen algunas de las áreas de las instalaciones de este cuerpo de seguridad, quienes desde hace por lo menos seis meses se han tenido que enfrentar a la obligación de ofrecerse como voluntarios, durante sus jornadas de trabajo, para limpiar y mantener el aseo en el el Cuartel de La Rinconada.

Todo comenzó, de acuerdo con lo que han informado los uniformados, el pasado 26 de enero, cuando el personal de la compañía que se encargaba de hacer la limpieza, notificó a las autoridades de la Guardia Civil que ese día culminaba el contrato, por lo que no tendrían a más personas yendo con regularidad a mantener los espacios de trabajo de los funcionarios.

Lo que suele ocurrir es que cuando estos contratos están por vencerse, se abre una licitación para contratar los servicios de una nueva empresa, pero normalmente suele hacerse con tiempo suficiente para que apenas termina de prestar sus servicios una compañía, se haga inmediatamente la transición, de manera que no deje de prestar el servicio, y menos cuando se trata de la limpieza.

Los uniformados denuncian que a partir del pasado 15 de junio la situación se ha agravado, porque comenzaron a tomar los turnos de las vacaciones, lo que significa que hay menos funcionarios, por lo que se deben compartir las funciones normales de la Guardia Civil más los trabajos de limpieza de la dependencia.

“Es una vergüenza tener las instalaciones en ese estado”, dicen. Los Uniformados advierten que “los aseos están en un estado deplorable y las papeleras desbordadas de basura”, por lo que durante los últimos meses han tenido que ofrecerse ellos mismos de voluntarios para hacer las jornadas de limpieza, pero que a la par de ello también deben compaginar estos turnos con sus labores de Guardia Civil.

Los efectivos afectados destacan que esta sede trabaja 24 horas al día, los 365 días del año, por lo que es inaceptable que el lugar pueda permanecer en esas condiciones de insalubridad en las que se ha encontrado durante los últimos meses, debido a la falta de una empresa que garantice la limpieza del lugar.

Atribuyen toda la responsabilidad a la dirección de la Guardia Civil, pero además al ministro Fernando Grande-Marlaska a quien señalan de tener relegados a los funcionarios de este cuerpo de seguridad del Estado.

En la denuncia formulada por los uniformados, se especifica que además este cuartel de La Rinconada tiene un área de custodia de detenidos, la cual muchas veces es usada por las distintas unidades de la comandancia de Sevilla, y que da servicio a miles de personas de diferentes localidades, cuando sus cuarteles cierran.

Destacan que entre semana, la última vez que se limpia toda la dependencia es el viernes a las 2:00 pm y que luego no se hace nada hasta el día lunes a las 9:00 am, por lo que transcurren casi tres días sin que se haga ningún tipo de limpieza en estas áreas, que son las que tienen mayor problema.

Para los funcionarios lo más grave de esta situación es el estado de los sanitarios, que según ellos se encuentran en un estado deplorable, porque al ser utilizados por todos los que allí trabajan, evidentemente se ensucian más que otras área y al no haber nadie que haga la limpieza constantemente, permanecen durante más tiempo sucios.

Además, denuncian que al no haber una compañía que se encargue del aseo, todas las papeleras del organismo están completamente colapsadas con la cantidad de basura que se les acumula durante las semanas de trabajo, y más durante esta época en la que hay menos funcionarios en la rotación, para encargarse de las jornadas voluntarias de limpieza.

Para los funcionarios de la Guardia Civil no es justo que las autoridades del Ministerio del Interior pretendan que además de sus funciones en materia de seguridad, tengan que destinar horas de sus jornadas de trabajo a limpiar las instalaciones en las que trabajan, pues aseguran que esto no es responsabilidad de los uniformados, sino que desde el despacho de Grande-Marlaska deberían garantizar unas condiciones mínimas para que ellos puedan enfocarse en hacer lo que les corresponde.

Los uniformados esperan que esta situación se solvente lo más pronto posible, pues señalan que de persistir la situación, dejarán de hacer la limpieza que han tenido que hacer durante los últimos seis meses, hasta que el Ministerio del Interior contrate a una nueva compañía que solucione.