sábado, 1 octubre 2022 19:56

Pablo Iglesias apuesta por el mundo editorial tras tensar su relación con la SER

Pablo Iglesias arranca el curso tal y como lo terminó: con divorcio público con Atresmedia tras los audios que desvelan que Antonio García Ferreras en 2016 rebotó informaciónes contra Podemos a pesar de las evidentes que tenía sobre su veracidad.

El fundador de la formación morada lanza el 9 de septiembre el libro ‘Medios y cloacas: Así conspira el Estado profundo contra la democracia’ (Escritos Contextatarios, del portal Ctxt.es), en el que reúne artículos y entrevistas sobre medios y política publicados  durante el último año.

La mayoría de textos, explica, proceden de la revista Ctxt.es y algunos vienen del podcast ‘La Base’. «El libro analiza la estructura de la derecha mediática y las alcantarillas del Estado, reflexiona sobre la situación del periodismo en nuestro país, e incluye una larga entrevista inédita de Vanesa Jiménez a Iglesias», aseguran en la editorial. La obra cuenta con prefacio de Miguel Mora, prólogo de Manuel Levin y epílogo de Inna Afinogenova.

PELEA MEDIÁTICA

Iglesias ha cerrado el verano con batalla mediática contra sus aliados de la Cadena SER porque la emisora emitió un monólogo de la periodista Paloma Rando en el que acusa a Podemos de no condenar el intento de asesinato al escritor Salman Rushdie.

«¿Lo oyen? Es el silencio. Ni uno solo de los ministros de Podemos en el Gobierno se ha pronunciado al respecto. Tampoco lo ha hecho su portavoz, Pablo Echenique. Ni la cuenta oficial de Twitter del partido. Ni siquiera su ex líder, Pablo Iglesias. Se conoce que ha estado muy ocupado escribiendo un relato, que se presupone cómico y paródico, sobre unas vacaciones imaginarias en el pueblo ficticio de Arralde», afirma.

«Desde la SER, cadena con la que colaboro, se pretende usar el intento de asesinar a Salman Rushdie para atacarnos», denuncia Iglesias, que califica ¡de «vergüenza», «asco» e «indecencia» la treta averiada de la periodista de la SER, que quizá no vio la condena de diputadas moradas como Mar García Puig, portavoz  cultural de Podemos en el Congreso

IGLESIAS CONTRA EL «MODUS OPERANDI MAFIOSO»

La Sexta es el principal balcón televisivo de la izquierda. Es por ello que el veto impuesto a principio del verano por Pablo Iglesias a los miembros de su espacio político deja sin hueco a Yolanda Díaz, invitada habitual a espacios como ‘Al rojo vivo’ o ‘Salvados’ y deseosa de acercarse a Más País, que sigue sin torcer el brazo a la hora de aliarse a nivel estatal con ninguna otra fuerza.

Díaz no tendrá fácil reaparecer este nuevo curso en la cadena verde después de que Iglesias acuse a La Sexta de ser una cadena cloaquil que evitó el sorpasso de Podemos al PSOE al seguir «el modus operandi mafioso en alianza con las cloacas y otros poderes del estado».

Antonio García Ferreras, que habría rebotado una información más que dudosa sobre Podemos, se defiende: «Nunca hemos dado una información falsa sabiendo que lo es. Ni esa de las Granadinas, ni ninguna otra ni sobre Podemos ni sobre nadie. Estamos hablando de unos audios posteriores a que saliera la noticia. Una noticia sobre una presunta cuenta en Granadinas y así lo dijimos: una ‘presunta’ cuenta. Y lo dimos citando al medio que la sacaba como se hace habitualmente en todos los medios».

El presentador asegura que «lo primero de todo fue llamar a Iglesias. Claro que nos parecía extraño y hasta burdo, y así lo decíamos, pero la Policía decía tener ese papel y que lo estaba investigando. Por eso la dimos citando al medio y por eso llamamos de inmediato en ese mismo programa a Iglesias. Mienten cuando dicen que dimos una información falsa sabiendo que lo era. Eso es mentira. Cuando surge la noticia de la presunta cuenta en Granadinas la contamos citando al medio con la respuesta y el desmentido inmediato de Pablo Iglesias». 

No parecen creerle algunos compañeros de profesión. Es el caso de Àngels Barceló, que dice que «la corrupción política en este país hubiera sido imposible sin la participación y la connivencia de otros actores más allá de determinados políticos. Sin el favor de algunos policías hubiera sido imposible, sin el favor de cierta clase empresarial tampoco, así como sin el favor de algunos jueces y sí, también, sin el favor de ciertos periodistas».

La presentadora del ‘Hoy por hoy’ asegura que «hace ya mucho tiempo que nuestra profesión necesita una catarsis, nosotros también somos responsables del deterioro democrático de este país, no somos unos actores secundarios, tenemos un papel determinante en el relato de la historia. Es nuestra obligación ser fieles a la verdad, fiscalizar al poder, sea del color que sea, cuestionar, preguntar, es nuestra obligación ser incómodos». 

Es evidente que la guerra entre Prisa tras la incorporación de Miguel Barroso y José Miguel Contreras y Atresmedia está otorgando cierto oxígeno mediático a Pablo Iglesias, que durante su etapa gubernamental apenas contó con el apoyo de los medios de la órbita del empresario Jaume Roures y algunas cadenas controladas por nacionalismos periféricos.