Trucos sencillos para evitar que unos tacones te hagan daño

Los tacones son el mejor amigo de la mujer. Ese calzado que permite que luzcan sus mejores galas. La lleva a los eventos más glamurosos y las hace destacar por encima del resto de invitadas. Cuando necesitan ir algo más formales a la oficina o en reuniones con amigos son el zapato ideal. Sin embargo, llevar tacones nuevos puede suponer que la suela moleste y provoque daños en la piel, heridas y un largo etcétera. En esos momentos en los que estamos a punto de estrenar calzado siempre es bueno tener a mano unos truquitos para que la novedad no sea demasiado dolorosa. Así que te dejamos los mejores trucos para que los tacones que tienes no te duelan ni cuando los compres ni después. 

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Qué pasa si tengo rozaduras superiores 

Las plantillas especiales sirven para quitar el daño que producen los tacones en la parte inferior del pie. Pero qué pasa con las rozaduras que hay en la parte superior del calzado. Para empezar, debes saber que esto pasa porque se te está clavando el material del zapato. Por lo tanto, lo que tienes que hacer es untar la parte interior con un poco de crema hidratante. Lo que vas a lograr es que el pie resbale y no se te clave. Traducido esto es nada de dolor.