El modelo de inversión de Libertad Inmobiliaria se basa en vivir de rentas comprando pisos baratos

Carlos Galán, experto en inversión inmobiliaria, indica que el secreto de su éxito está en adquirir inmuebles en barrios obreros para luego alquilarlos. En 3 años, ha formado a más de 3.000 alumnos que ya han conseguido comprar 1.200 inmuebles.

Casi todo el mundo sueña con conseguir una vivienda y construir un patrimonio que le permita vivir de rentas, como si se tratase de jugar al Monopoly. Aunque pueda parecer utópico, construir un patrimonio inmobiliario desde cero es posible (si se entienden las reglas del juego).

Para descubrir cómo hacerlo, es importante es necesario un mínimo de formación porque el mercado inmobiliario y las finanzas tienen sus trucos. Los importes que se manejan son altos y los errores pueden salir demasiado caros. Vivir de rentas no es misión imposible, pero sí se deben seguir ciertos pasos para conseguir que las operaciones sean exitosas. Una de las claves para vivir de rentas está en la compra de pisos baratos. Otra es conocer los secretos de la banca para poder invertir con poco dinero (más financiación).

Carlos Galán es uno de los expertos en inversión inmobiliaria que conoce los secretos del éxito y con tan solo 31 años ya gestiona un patrimonio de 30 viviendas y garajes. Comparte su filosofía a través de su podcast ‘Libertad Inmobiliaria’ (en el que acumula más de un millón de escuchas) donde se ofrecen algunos ‘tips’ y entrevista a personas normales (sin sueldos millonarios ni de familias adineradas) que ya están viviendo de rentas con las inversiones inmobiliarias.

Además del podcast, Galán se ha labrado una buena reputación en internet gracias a sus libros (Independízate de Papá Estado y la actualización de Piense y Hágase Rico), y sus cursos gratuitos (como ‘La Gran Oportunidad Inmobiliaria’ y avanzados (Libertad Inmobiliaria).

“El principal motivo del éxito de Libertad Inmobiliaria es que la gente se ha dado cuenta de que necesita tener más fuentes de ingreso al margen de su trabajo. Tanto para no depender únicamente de esto a nivel económico, como para tener más libertad (sobre todo me refiero a tener tiempo y poder decidir qué hacer con él). E invertir en pisos para alquilar es algo realista, tangible y mucho más probable que otras propuestas de inversión. No es rápido, ni necesariamente fácil, pero merece la pena y los resultados están ahí”, explica este joven zaragozano de 31 años.

Considera que su éxito ha venido de dar a los alumnos del curso la inspiración, el conocimiento y las herramientas y un camino común a todos: un paso a paso que todos pueden seguir para recorrer junto a sus compañeros. De hecho, esta fórmula le ha permitido crear toda una comunidad de miles de alumnos que comparten el sentimiento de ser parte de una familia también.

 “Es una de las cosas de las que más orgulloso me siento. Más allá del impacto, de la inspiración o de los resultados que han conseguido. Me encanta ver que los compañeros realmente han impulsado la comunidad, se organizan quedadas, y muchos son verdaderos amigos. No es fácil encontrar un grupo de personas con quien poder hablar de inversión inmobiliaria o de dinero en general. Y creo que hemos conseguido crear el ambiente para que esto ocurra. Además de sinergias y mucho compañerismo”, resalta este inversor.

Actualmente, Libertad Inmobiliaria cuenta con una comunidad de más de 3.000 alumnos en solo 3 años. “Ya no llego a conocer a todos, pero tengo muchos amigos que he conocido porque entraron a Libertad Inmobiliaria. Y sigo descubriendo en cada edición gente nueva. En las sesiones, en las quedadas, en las preguntas. Sigo aprendiendo y me motiva ver la ilusión de los nuevos alumnos en cada edición”, subraya Carlos Galán.

El camino: comprar pisos baratos para alquilar

¿Cuál es la propuesta de Libertad Inmobiliaria? Carlos Galán centra su modelo de inversión en inmuebles y explica que consiste en comprar pisos en barrios trabajadores (aunque no problemáticos), donde la rentabilidad (alquiler / precio de compra) es óptima.

“Suelen ser pisos pequeños de entre 50 y 70 m², con 2 o 3 habitaciones, casi siempre sin ascensor, en fincas humildes (con menos gastos) y con ambiente de normalidad (no conflictivo). Suelen ser segundas o terceras plantas sin ascensor. Y con una rentabilidad de alquiler de un 8-10% aproximadamente, que se suma a la revalorización (o no) que tenga la vivienda (aprox., de media, sube con la inflación, un 3% anual). Son pisos de unos 60.000 euros en ciudades medias de España (para alquilar en unos 550 €), o de unos 90.000 € en ciudades grandes o caras (para alquilar en unos 800 €). Y en ciudades pequeñas o pueblos, de unos 40.000 € (para alquilar en unos 400 €)”, explica.

Además, la clave del modelo de Libertad Inmobiliaria es que utilizan el dinero del banco, la denominada ‘deuda buena’, para financiar la mayor parte de la compra. “De esa forma ponemos relativamente poco dinero de nuestro bolsillo, y el piso se va «pagando solo» con el alquiler. De alguna forma es el inquilino el que nos está pagando el piso y dentro de unos años, el piso será completamente nuestro”, apunta Galán.

“Y, por el camino, hemos ido generando beneficio (cashflow) todos los meses, lo que nos acerca a la libertad financiera y también nos da dinero para reinvertir en el siguiente inmueble (el objetivo es tener 5 pisos en 5 años, comprando un piso cada año)”, destaca.

Las claves para vivir de rentas

En el fondo, Galán trata a través de su curso ofrecer la información clave, sin promesas, para que los alumnos puedan comenzar a escalar en inversiones y lograr ingresos pasivos para vivir de rentas. A él llegan muchas preguntas de usuarios a través de Internet y se preguntan: ¿Esto puede hacerlo cualquiera? ¿Se trata de una fórmula alcanzable y real?

“Sí lo es. El curso es lo que a mí me hubiera gustado tener cuando empecé a invertir en pisos por mi cuenta. Herramientas, ideas, consejos que me hubieran ahorrado tiempo, dinero y estrés. No es una fórmula mágica ni una ecuación matemática con una sola solución. Consiste en dar un camino propuesto y que a mí (y a los más de 3.000 alumnos) me funciona, pero cada uno es libre (y es bueno) de introducir sus matices y hacerlo suyo. Porque de esa manera es mucho más probable que siga invirtiendo, no se quede únicamente en «compré un piso», sino que pueda decir «tengo un patrimonio inmobiliario de 5 pisos con el que, si quiero, puedo vivir de rentas (aunque sigas trabajando si quieres)», asegura este experto.

En cuanto a si la fórmula es real y alcanzable, aporta algunos datos. Sus alumnos han comprado ya más de 1.200 pisos, con una rentabilidad bruta media del 9,7% anual, que tienen un valor de más de 70 millones de euros y que generan cada año 7 millones de euros de ingreso (beneficio o cashflow de 4 millones de euros anuales).

“En realidad hacer este u otro curso no es algo necesario. Sigo pensando que la mejor (y probablemente única) forma de aprender es con la experiencia. De hecho, yo así lo he hecho”, sugiere Carlos Galán.

“Sin embargo, pienso que con una buena formación (la mía u otra) acortas los tiempos, evitas o minimizas errores – que en inversiones de 50, 70 o 100 mil euros de inmuebles, pueden ser caros- y, sobre todo, pasas a la acción, te pones en marcha y es mucho más probable que consigas invertir de manera rentable”, concluye.

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