viernes, 7 octubre 2022 11:26

Calviño defiende que el impuesto a energéticas grava beneficios y recalca que «si hay que adaptarlo se adaptará»

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha defendido este viernes que el impuesto propuesto en España a las energéticas ante la subida de precios de la energía «también grava los beneficios extraordinarios» y ha asegurado que «si hay que adaptarlo, se adaptará» en la tramitación parlamentaria o si no, habrá una cláusula para adecuarlo una vez se adopte en la Unión Europea.

«Hay distintas formas de calcular los beneficios extraordinarios. El gravamen que nosotros hemos propuesto también grava los beneficios extraordinarios», ha afirmado la vicepresidenta en una entrevista en el programa ‘La hora de La 1’ de TVE.

En alusión a las críticas del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien censuró que el gravamen español se basa en la facturación y no en los beneficios extraordinarios tal y como propone la Comisión Europea, la vicepresidenta ha lamentado que el PP «se está quedando solo en Europa y también en España».

En este sentido, Calviño ha criticado que el Partido Popular no haya querido que se debata en el Congreso la proposición de ley que incluye el gravamen a las energéticas y también a los bancos. «Está muy clara la posición ideológica del Partido Popular y es diametralmente opuesta a la de este Gobierno, que quiere que todos arrimen el hombro», ha subrayado la titular económica del Gobierno.

Al igual que ya aseguró la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la vicepresidenta ha recalcado que si hay que adaptar el impuesto a lo largo de la tramitación parlamentaria «se adaptará», o si no habrá una cláusula para adaptarlo, una vez que se adopte y apruebe el modelo europeo, tal y como hizo el Ejecutivo con el impuesto de servicios digitales –‘tasa Google’–.

«Hay una fuerte voluntad por parte de todos los Estados miembros de tener un reparto justo del impacto de la guerra», ha enfatizado la vicepresidenta.

Por ello, espera que la propuesta de la Comisión Europea no tarde «meses» en materializarse, insistiendo en el «interés» de que aquellos sectores que tienen un beneficios extraordinarios por la subida de los precios de la energía también ayuden a financiar el impacto de la crisis y las medidas de apoyo a los colectivos más vulnerables, a la clase media y a los sectores más afectados.

«El objetivo de la recaudación de estos gravamenes extraordinarios, que tienen un carácter temporal, es financiar las ayudas las medidas de apoyo a los ciudadanos y la bajada de los precios de la electricidad», ha reiterado.

La vicepresidenta ha defendido que desde España se ha propuesto un impuesto «que que está alineado con lo que ya puso en marcha Italia» y se adecúa a la hoja de ruta que está siguiendo Europa para hacer frente a la situación actual.

«Es más, Europa lo que está haciendo es poner en marcha las medidas que nosotros hemos puesto en marcha ya o hemos venido proponiendo desde hace más de un año», ha destacado la vicepresidenta.

La vicepresidenta ha asegurado que la medida anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que la gran industria que recurre a la cogeneración pueda estar acogida de forma temporal al mecanismo de compensación del tope al gas, conocido como ‘excepción ibérica’, se pondrá en marcha «en breve».

«Con eso damos un marco más favorable para que se mantenga el ritmo de producción. No hemos dejado de adoptar medidas para apoyar a estos sectores y vamos a seguir haciéndolo«, ha afirmado la vicepresidenta.

Calviño ha puesto en valor que desde que empezó la crisis energética derivada de la invasión de Ucrania el Gobierno ha adoptado medidas «muy importantes» de apoyo a los sectores más afectados, como el transporte, la agricultura, la ganadería, la pesca, y también las industrias electroensivas y gasintensivas.

Además de estas medidas de «corto plazo», Calviño ha destacado el apoyo a las inversiones para la descarbonización, con el objetivo de que en los próximos años España pueda alcanzar una energía y una industria «más limpia» que dependa menos de los combustibles fósiles y pueda funcionar con renovables.