miércoles, 28 septiembre 2022 14:49

Macarena Olona agita la derecha para explorar la forma de montar su propio partido

A las figuras que ya están en campaña, de cara a las elecciones generales que se celebrarán en el país a finales del próximo año, se les suma un nuevo nombre: Macarena Olona, quien poco a poco intenta coger impulso para allanar el terreno que la ayudará a montar su propio partido, con el que aspira a llegar a lo más alto del poder español.

Para la ex diputada y ex candidata para la Junta de Andalucía, se le está haciendo difícil volver a tocar la puerta de VOX, pues aunque en un principio ella dijo que la separación del cargo se debía a sus problemas de salud, desde lo más profundo de la tolda verde lo que se dice es que la hicieron salir por sus ansias de poder y sus ganas de figurar en la política nacional, y que tras el estrepitoso fracaso andaluz, le abrieron la puerta y la mandaron a casa.

Su intempestiva salida de la política a finales de julio dejó sorprendido a más de uno, pero solo fue una consecuencia de los nervios de los machos alfa de la organización política, que vieron el crecimiento que la ex diputada estaba teniendo; fue por ello que la enviaron como candidata a Andalucía, donde sabían que no tenían la más mínima posibilidad de superar en votos al Partido Popular, pero era una manera de sacarla de Madrid, elegantemente.

Olona acaba de decir, a través de sus redes sociales que nunca se ha ido de VOX, pero la realidad es que está cada vez más lejos de la organización verde dirigida por Santiago Abascal y que dentro de sus planes está la opción de robarle al equipo de derechas toda la gente que apoya su liderazgo, que no es una cifra nada despreciable, según los números que la política tiene en sus manos. Ella sabe que pisa fuerte en algunos sectores del electorado que la equiparan con la fuerza política que tiene en Madrid Isabel Díaz Ayuso.

Lo cierto es que ahora la líder está buscando alternativas, pero ante el saboteo interno en Vox, lleva un rato manejando la opción de armarse un partido propio con miras a fortalecerlo en pocos meses, al mejor estilo de Yolanda Díaz, con su organización SUMAR. Olona quiere presentarse a las generales y lo quiere hacer a lo grande y es por eso que ha dedicado sus últimas semanas a levantar polvo y generar titulares, que aunque no hayan estado relacionados con actos políticos directamente, han sido actos de masa para atraer simpatizantes.

Para Olona, el mayor reto en este momento es desligarse del discurso tan extremo que se ha marcado VOX desde siempre, pues sabe que se han ido demasiado a la derecha y que al español común ese extremo no le resulta tan atractivo y sabe que debe acercarse más al estilo del Partido Popular si realmente quiere capitalizar algún tipo de triunfo político.

El incidente ocurrido el pasado jueves en la universidad de Granda, donde los grupos de izquierda le hicieron un escrache, le ha dado justo el impulso que necesitaba, pues si esta semana nadie se acordaba de su nombre, lo ocurrido la puso de nuevo en la palestra, en las cuentas de redes sociales de muchos políticos que la adversaron mientras fue miembro de VOX. Sin embargo, Abascal respondió con un sepulcral silencio cuando fue consultado sobre el camino de Olona y lo ocurrido con los grupos de izquierda, al decir que una vez que alguien sale de VOX, no podía juzgar lo que hace o no hace; todo fue como si desde su partido la orden fuera ignorar por completo todo lo que tenga que ver con quien fue la ex portavoz parlamentaria de la organización, hasta que decidieron mandarla a Andalucía.

Este evento, que en principio sería solo una conferencia para estudiantes, se convirtió en todo un episodio bochornoso en el que tuvo que intervenir hasta la Policía Nacional para evitar que los grupos violentos la agredieran a ella y a quienes acudieron a brindarle su apoyo.

Desde el entorno de la política señalan que ella sabe el poder que tiene y la falta de liderazgo que hay dentro de VOX y que tratará de «negociar» algún tipo de acercamiento a través de Santiago Abascal, pero que en caso de que le cierren la puerta, está preparada para comenzar a recorres el país sola, para fortalecer un tipo de liderazgo más unipersonal y que la organización crezca en torno a ella.

No obstante, Olona tiene claro que puede capitalizar también el apoyo de aquellos desencantados que han querido huir de Ciudadanos y que para ello debe moderar un poco sus discursos y arrimarse un poco más al centro.

El punto de partida será el próximo encuentro que pueda tener con Santiago Abascal, en caso de que el portavoz del partido verde decida cerrarle la puerta, comenzará a trabajar en solitario en su proyecto, pues sabe que no dispone de mucho tiempo para darle forma y sacarlo adelante.