jueves, 8 diciembre 2022 04:39

Jorge Buxadé quiere ascender a «aristogato»

Vox necesita nuevas caras visibles para esta nueva etapa. La salida de Macarena Olona ha supuesto un antes y un después para el partido pese a que los principales cabezas de lista, Santiago Abascal, Iván Espinosa de los Monteros, Javier Ortega Smith y Rocío Monasterio, se mantienen en su sitio. Ahora que hay una vacante enorme, hay dos perfiles de Vox que esperan coger protagonismo y posiciones. El problema es que están a la expectativa de que llegue o no la diputada del Partido Popular Cayetana Álvarez de Toledo, quien ha iniciado conversaciones con Vox para sumarse a sus filas poco después de que rompiera la disciplina de voto. Los dos «betas» de la formación de Santiago Abascal que esperan ascender tras la salida de Macarena con Jorge Buxadé, uno de los artífices de su salida, e Ignacio Garriga. Pero todo depende de que llegue o no Cayetana.

Es curioso, pero cierto. Solo hay dos dirigentes de Vox que no quieren que aterrice en el partido Cayetana Álvarez de Toledo. Estos dos personajes son Jorge Buxadé e Ignacio Garriga, los dos aspirantes a «aristogato». Ambos esperaban coger galones tras la salida de Macarena Olona, quien eclipsaba prácticamente incluso a Santiago Abascal. Ahora que hay vacantes, Buxadé y Garriga intentan coger posiciones y agradar sobremanera tanto a Santiago Abascal como a Ivan Espinosa de los Monteros; pero saben que si la diputada popular llega al partido, con el golpe de efecto que ello conllevaría, ellos se quedarían en su posición de eternos segundones. Con todo esto, los movimientos son discretos. El fichaje de Cayetana Álvarez de Toledo busca nada menos que tapar la herida que ha dejado abierta la salida de Olona, pero tendría consecuencias a nivel interno dado que hay mucha ambición y aspiraciones dentro de una formación teledirigida con puño de hierro por los cabezas de lista.

Jorge Buxadé es quien especialmente tiene, según detallan fuentes de Vox, más interés en ascender dado que tuvo mucho que ver en la salida de Macarena Olona. Buxadé se limitó a alentar las críticas internas a la diputada, promovidas por Javier Ortega Smith y aderezadas con las polémicas decisiones de Iván Espinosa de los Monteros para que la popularidad de la parlamentaria cayera en picado lo suficiente para no eclipsar a los demás «aristogatos». Buxadé no tenía tanta mano como Javier Ortega Smith, pero sí que trabajó duro para promover su salida a Andalucía y para después no aceptarla de vuelta. Con esta salida, Jorge Buxadé soñaba con aterrizar en la capital de su ostracismo político y conseguir incluso algún papel más relevante, pero la posible e hipotética llegada de Cayetana le ha puesto en una posición delicada y ha echado por tierra todos sus planes.

Buxadé esperaba tener un papel mucho más relevante a nivel político (y nacional) después de estas elecciones. Algunas fuentes aseguran incluso que se veía de candidato en alguna que otra comunidad autónoma, pero Vox de momento no ha anunciado nada por el estilo. Sí que le han dado popularidad, pero no cuentan con él de momento para grandes gestas. De hecho, la idea que tiene Vox es la de dar un golpe de efecto con Cayetana para evitar así tener que tirar de su propia cantera. Máxime cuando Macarena Olona ha iniciado una intensa ronda de contactos para montar su propio partido y plantarle cara a Santiago Abascal en las elecciones generales.

Buxadé esperaba tener un papel mucho más relevante a nivel político

El caso de Ignacio Garriga es más conformista. Fuentes del partido dejan claro que él simplemente ha aprovechado la oportunidad par intentar meter cabeza en algunos carteles. Con compartir estos flyers con Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros, Garriga es feliz. No es que hablara mal de Macarena Olona ni que se prestara para conjuras políticas a nivel interno, peor también ha intentado aprovecha la salida de Macarena Olona para intentar mejorar la imagen pública. Garriga estaba completamente desaparecido y ahora se ha prestado para algunos actos junto a los principales aristogatos. Pero de momento no hay noticias sobre si le ascenderán o sobre si pretenden colocarle en una mejor posición de la que ya está.

Es curioso que sea Jorge Buxadé, uno de los némesis de Macarena Olona junto al diputado Javier Ortega Smith, quien ahora esté buscando la forma de que no salga el fichaje de Cayetana Álvarez de Toledo. No es que esté maniobrando, o al menos las fuentes así lo deslizan, pero sí que espera que la ausencia de Olona le dé los galones que Iván Espinosa de los Monteros y Santiago Abascal pretenden darle a Cayetana Álvarez de Toledo. Aún así, el fichaje aún se tiene que efectuar y se tiene que anunciar. Y queda mucho tiempo hasta las elecciones generales. Otro gallo cantaría si Vox diera a Cayetana alguna candidatura en las elecciones municipales o autonómicas, pero la negociación aún sigue completamente abierta.