jueves, 8 diciembre 2022 03:03

Ford imita a Volkswagen y aprovecha la delicada posición de María Reyes Maroto

El Gobierno ha puesto la segunda convocatoria del Perte a disposición de todo aquel fabricante de coches que quiera invertir en España. Primero lo hizo con Volkswagen. Y ahora lo ha hecho con Ford. El caso del primero eran 10.000 millones de euros y una buena cantidad de puestos de trabajo en Sagunto. Y el segundo es una fábrica en Almussafes que no quiere ser menos. Todo ello puesto en marcha por una ministra de Industria que sabe que está en la cuerda floja. La amenaza de Volkswagen ha puesto sobre la pista a Ford, pues ambas marcas saben que hay dinero de Europa que el Gobierno puede repartir. Pero todo está marcado por la supervivencia de la ministra de Industria.

No es que María Reyes Maroto tenga especial sensibilidad con las marcas alemanas, sino que sabe que el Gobierno no se puede permitir el lujo de prescindir de una inversión tan importante a las puertas de las elecciones. Cuando Volkswagen comunicó su intención de esperar pacientemente a ver cómo se desarrollaban los acontecimientos con la segunda convocatoria del Perte del vehículo automóvil eléctrico (Perte VEC), María Reyes Maroto vio cómo se acercaba cada vez más su salto al Ayuntamiento de Madrid. Todo esto hizo que el Gobierno lanzara un mensaje de tranquilidad al fabricante para evitar que esa indemnización de 10.000 millones de euros aproximados en Sagunto se perdiera en una corriente de buenas intenciones.

Ford no ha hecho más que subirse al carro. Pero el Gobierno está en una posición delicada que ha sido agravada por la delicada posición de María Reyes Maroto. La ministra de Industria y Turismo sabe que desde hace tiempo su nombre suena para ser la candidata en el Ayuntamiento de Madrid. Tanto es así, que desde que Luis García Montero dijo «no» a Pedro Sánchez, su nombre no ha dejado de acompañar al de Juan Lobato, secretario general del PSOE de Madrid, en más de una ocasión en eventos municipales.

Ahora mismo, el Gobierno está en una posición de sumisión hacia los fabricantes porque no ha tenido tantas inversiones como esperaba. Fuentes del Gobierno aseguran que los de Sánchez esperaban más de Renault, una marca que ha decidido no invertir ni un solo euro en España gracias a la inestimable colaboración de Luca de Meo. Pero lo cierto es que los que sí han decidido quedarse o invertir han conseguido aprovechar la cercanía electoral con el Perte y con la posición delicada de la propia ministra de Industria y Turismo.

Ahora mismo, Ford y Volkswagen han conseguido someter al Gobierno al menos en el discurso. Solo quedará ver si las marcas han sido capaces de comprometer esas ayudas, que en el caso del fabricante alemán ascienden a los 700 millones de euros, son capaces también de conseguirlas y de beneficiarse de estos fondos europeos.

EL CASO DE FORD

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y el presidente de Ford España, Jesús Alonso, han anunciado que el Gobierno y la multinacional trabajarán conjuntamente para que esta pueda concurrir a la segunda convocatoria del Perte del vehículo automóvil eléctrico (Perte VEC), que se abrirá en el primer trimestre de 2023, a fin de llevar la electrificación de la fábrica de Almussafes (Valencia).

Para ello, Maroto ha explicado que se trabajará con Bruselas para poder «acomodar en los tiempos que Ford necesita esta inversión» y los plazos de ejecución, de manera que se pueda ajustar la adaptación de la fábrica a la producción de vehículos eléctricos.

Así lo han manifestado este lunes, en declaraciones a los medios, durante la visita que ha realizado la ministra a las instalaciones de Almussafes, en la que han participado también el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig; el vicepresidente de asuntos gubernamentales internacionales de Ford, Matthew Godlewski; el presidente de Ford España, Jesús Alonso, y el director de fabricación, Dionisio Campos.

Por otra parte, desde la firma del óvalo han confirmado que la producción de vehículos eléctricos conllevará menos manos de obra y que, a partir de enero, trabajarán con los sindicatos para negociar cómo abordar este proceso.