martes, 18 junio 2024

Prisas y firmas a última hora: cómo Andrea Levy casi amarga el 12-O a Ayuso

Andrea Levy estuvo a punto de hundir la fiesta del 12 de octubre a Isabel Díaz Ayuso. Y también a miles de madrileños. La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Madrid demoró la firma de las autorizaciones pertinentes para permitir el multitudinario concierto de Camilo en la Puerta de Alcalá. Unas firmas que solo llegaron por la insistencia de la Comunidad de Madrid, desde donde no se disimuló el gran descontento del equipo de la presidenta madrileña con la actuación de la concejala popular. La tensión llegó a tal punto que hubo de mediar la intervención de la planta noble de Cibeles para que el esperado concierto de Camilo tuviera el visto bueno imprescindible.

Los problemas con este concierto, que era el plato estelar de los festejos programados por la presidenta Ayuso para remarcar la españolidad de Madrid y el 12 de octubre, empezaron con el mismo escenario. La idea era que la Puerta de Alcalá, símbolo de Madrid, enmarcara el concierto. Sin embargo, un estudio de restauración mantiene al monumento, Bien de Interés Cultural, cubierto por una tela. Fuentes municipales aseguran que Levy se comprometió con su homónima de la Comunidad de Madrid a que la Puerta de Alcalá estuviera lista y libre de telas para el concierto. Pero no iba a ser así, lo que provoco ya el primer enfado en Sol. En este proyecto estaba implicado el equipo directo de trabajo de la presidenta.

Ya con Andrea Levy cuestionada por este problema, surgió la farragosa tramitación del espectáculo en la calle, en la que intervienen informes de los más variados departamentos del vasto Ayuntamiento de Madrid. Desde Policía hasta el distrito, pasando, naturalmente, por Cultura, el Área de Andrea Levy. Fue en esta tramitación, en la mesa de Cultura, en la que se trabó la autorización del concierto hasta que desde la mismísima Alcaldía se tomaron cartas en el asunto.

Levy y el alcalde Almeida bailaron aquella mañana en la calle Alcalá con la música de Camilo. El concierto fue un éxito y las partes prefieren no airear el disgusto por la falta de agilidad de Levy en los procedimientos que pasan por su Área de trabajo. La Comunidad de Madrid es el único asidero político con el que cuenta ahora mismo Andrea Levy, después de que se aireara que ella fue la única concejala que quedó fuera en la comida de hermandad de los concejales de Almeida antes del Congreso del PP de Madrid, y el entorno del alcalde explicara en los medios que no se cuenta con ella para la siguiente legislatura.

El Departamento de Levy ha tratado de echar balones fuera a las preguntas de Moncloa.com, asegurando en primera instancia que el Ayuntamiento no tiene competencias sobre este concierto, para posteriormente intentar descargar las responsabilidades en la Junta de Distrito y luego asegurar que la tramitación no sufrió retrasos.

Del mismo modo, elegantemente, desde la Consejería de Marta Rivera de la Cruz se quiere quitar importancia a los retrasos, que atribuyen a los procesos burocráticos habituales, especialmente en el ámbito de la seguridad ciudadana, imprescindible en este tipo de eventos multitudinarios para evitar posibles altercados a lamentar.

EL INCIERTO FUTURO DE ANDREA LEVY EN MADRID

Complicaciones en las autorizaciones para el multitudinario concierto de Camilo en Madrid durante las celebraciones de la Hispanidad que no sólo han hecho regresar las tensiones entre Cibeles y Sol, sino que también han vuelto a poner en el punto de mira político a Andrea Levy. Y es que la popular parece contar cada vez con menos apoyos dentro de su propio partido y, especialmente, dentro del Ayuntamiento de Madrid.

Y es que los últimos gestos de la Alcaldía de cara a la concejala de Cultura, especialmente después de haber sido «marginada» de la comida con Almeida antes del Congreso del PP de Madrid, parece demostrar el hastío de parte del equipo del Consistorio ante la actitud de Andrea Levy. Un cansancio que deja claro que la concejala no repetirá en su cargo a partir de 2023, independientemente de que José Luis Martínez-Almeida salga reelegido como alcalde de Madrid.

Una situación que podría llevar a Levy a mirar hacia la Comunidad de Madrid, donde aún podría contar con amigos que le aseguraran un futuro político más allá de las elecciones del año que viene. Esperanzas de la actual concejala de Cultura que, sin embargo, podrían haberse visto muy trastocadas tras su retraso a la hora de conceder la autorización para el concierto de Camilo, y el evidente enfado de la Comunidad de Madrid ante esta situación.

Y es que la mala gestión de Levy en esta situación, a pesar de las versiones «pacíficas» ofrecidas por Sol y Cibeles, podría haber llevado al fracaso al plan de la presidenta de la Comunidad de Madrid de cara a las celebraciones de la Hispanidad 2022. Un ejercicio cultural de gran calibre que, de fallar, habría afectado directamente a la imagen de Isabel Díaz Ayuso a pocos meses de las elecciones autonómicas; un riesgo innecesario que la popular podría no olvidar de cara a tender su mano a Andrea Levy en las próximas semanas.