Podemos busca responsabilidades en su chapucero gabinete técnico tras el fiasco de la ley de Montero

Unidas Podemos sabe que no han llevado a cabo el trabajo de la mejor manera posible. Es cierto que entienden que hay una campaña mediática contra Irene Montero después de la avalancha de revisiones que permitirá reducir la condena de quienes han cometido delitos sexuales. Desde la formación morada dejan claro que son una víctima de los medios, pero también hay voces que aseguran que se buscan responsabilidades en el gabinete técnico que ha llevado a cabo la redacción de la ley de Irene Montero. El Consejo General del Poder Judicial ya lo advirtió, pero Podemos decidió que era un nuevo ataque a su formación por parte de las instituciones. Ahora que se ven los resultados, en Podemos ven que la culpa del gabinete técnico pesa más de lo esperado. Incluso la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz se ha apartado de esta polémica.

Se habla de «error histórico». Moncloa ya se ha puesto manos a la obra para revisar el texto de la ley y reformarlo. El Gobierno, de hecho, ha pedido al Tribunal Supremo «jurisprudencia» para que la chapuza no se le vaya de las manos. El problema es que Podemos mantiene un discurso doble que no ha dejado indiferente a nadie. De puertas hacia afuera venden que son víctimas de nuevos ataques a través de los medios. Pero de puertas hacia dentro aseguran que están buscando responsabilidades entre aquellas personas en las que se apoyó la ministra de Igualdad, Irene Montero, para redactar una chapucera ley que ha permitido a los delincuentes sexuales pedir una reducción de pena por errores técnicos. El problema es que los morados quieren que todo esto se mueva de forma discreta, sin que se airee el enfado interno que todavía impera en la formación morada a raíz de lo ocurrido con la entrada en vigencia de la nueva ley de solo sí es sí.

No es la primera vez que el gabinete técnico de Irene Montero comete errores de bulto históricos por inexperiencia. De hecho, el CGPJ lo ha señalado continuamente. Fuentes del Consejo insisten en el hecho de que estas leyes, dejando al margen el poso ideológico, no están bien redactadas ni bien planteadas sobretodo porque no han tenido en cuenta cómo funcionaba la ley anterior. Tanto es así, que desde el CGPJ hay quien entiende que lo que buscaban estas nuevas leyes era más una descarga de ideología sobre una nueva norma que contuviera frases más claras y «titulables» antes que un desarrollo claro que dejara en evidencia el endurecimiento de las penas contra los delincuentes sexuales.

En Podemos entendieron entonces que los jueces les atacaban porque mantienen esa teoría del lawfare por la cual todos quieren atacarles desde las instituciones porque son una presunta amenaza para ellas. En ese contexto, un informe contrario del CGPJ no hacía más que echar más leña al fuego a una situación de por sí complicada. En Unidas Podemos entienden ahora que el gabinete técnico de Irene Montero sí que fue lo suficientemente chapucero como para cometer los errores de los que entonces le acusaron desde el Consejo General del Poder Judicial y desde otras administraciones. El problema es que les cuesta reconocer que el error ha sido del equipod de Montero.

IRENE MONTERO, LA REPUDIADA

La ministra de Igualdad se ha quedado sola. No hay ningún ministro que la haya apoyado, ni siquiera el propio aparato del partido se ha dignado a hacer una defensa a ultranza del texto de la ministra. La vicepresidenta Yolanda Díaz ha sido la primera en dejar sola a Montero porque sabía que la redacción de la ley estaba mal hecha. Hay algunos comentarios tímidos sobre el tema, pero no ha habido nadie de Podemos que haya querido dar la cara por una ministra que se ha quedado completamente sola.