jueves, 8 diciembre 2022 03:54

Fernando Grande-Marlaska instaura los ascensos «a dedo» en las filas de la Guardia Civil

Los agentes de la Guardia Civil llevan tiempo denunciando el nuevo sistema de ascensos que parece haberse instaurado desde que Fernando Grande-Marlaska tomó las riendas del Ministerio del Interior. El instituto armado se rige por la instrucción militar y todos los ascensos y nombramientos se llevan a cabo siguiendo una serie de reglas, entre las que destaca la evaluación de los candidatos. Sin embargo, parece ser que desde que el magistrado socialista aterrizó en el departamento del Interior esta cuestión ha cambiado considerablemente y durante los último años los ascensos que se han producido no han seguido ningún tipo de criterio. En concreto, el año 2020 ha supuesto un antes y un después en esta cuestión. Ni el mérito ni la capacidad ni la idoneidad son criterios que Fernando Grande-Marlaska tenga en cuenta a la hora de ascender dentro del escalafón de la Guardia Civil.

Esta es una cuestión que llevan tiempo denunciando desde la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), quienes han destacado que la última docena de ascensos se ha producido con
un «desorden inexplicable, con total desprecio de los principios legales de mérito, capacidad e idoneidad establecidos por las leyes, que deben ser evaluados según unos criterios objetivos». Se trata de un proceso que lleva a cabo el Consejo Superior de la Guardia Civil, quien se encarga de determinar el orden de ascensos de los coroneles, tras realizar la correspondiente evaluación. Sin embargo, según esta asociación, tanto la Dirección General del instituto armado, que capitanea María Gámez, como el propio Ministerio del Interior, han decidido seguir otros criterios.

los últimos procesos se han llevado a cabo con «total desprecio de los principios legales de mérito, capacidad e idoneidad»

Desde APROGC explican que en los ciclos de ascensos del año 2020 no promocionaron quienes habían sido clasificados como los dos mejores, tras llevar a cabo la evaluación. Una cuestión que se ha repetido en los años posteriores, ya que en 2021 seis de los siete mejor evaluados no fueron ascendidos, los que sí lo consiguieron fueron los números 1, 9, 10, 13 y 15. Y este 2022, han ido un paso más allá y ni siquiera han publicado la lista, aunque APROGC ha destacado que el mejor evaluado no ha ascendido, pero que sí han promocionado cuatro agentes que se sitúan detrás de él en la lista.

«Esta práctica, que sólo es hábito desde hace poco más de dos años, va dejando en el camino a personas reconocidas oficialmente como las más válidas, trasladando así una tremenda inseguridad jurídica a toda la organización», explican desde la asociación de guardias civiles. Además, destacan que de seguir llevando a cabo estas prácticas se verá «mancillado» el prestigio de la Guardia Civil y se podría ver afectada la «credibilidad» de la institución. Los ascensos llevan tiempo siendo un tema delicado dentro del instituto armado y a medida que pasa el tiempo y los agentes ven los criterios que se siguen en este tipo de procedimientos, la tensión sigue aumentando.

En los últimos tres procesos que se han llevado a cabo, los criterios seguidos para ascender dentro de la escala de Guardia Civil han sido subjetivos, según destaca AUGPRO. Y es que, parece ser que Fernando Grande-Marlaska ha instaurado un nuevo sistema de ascenso y promoción dentro del instituto armado, el cual comenzó con José Manuel Santiago y desde entonces no han dejado de sucederse este tipo de prácticas. Hasta el punto de convertirse en lo habitual en los procesos de ascenso de la guardia civil. De nada sirven ya los méritos, la idoneidad o la capacidad de los aspirantes para escalar dentro de las filas de la Guardia Civil. Ni siquiera las evaluación sirven de mucho, dado que una vez llevadas a cabo los agentes que ascienden pueden no ser los mejor valorados por el Consejo Superior del Instituto Armado.

FERNANDO GRANDE-MARLASKA COMENZÓ ESTE TIPO DE ASCENSOS CON JOSÉ MANUEL SANTIAGO

En plena pandemia, Fernando Grand-Marlaska decidió hacer una remodelación dentro de los cuerpos armados. El ministro del Interior decidió ascender a José Manuel Santiago y nombrarle nuevo jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, una decisión que no gustó nada en el seno de la institución. Este ascenso solo sirvió para echar más leña al fuego y aumentar la tensión entre el magistrado socialista y la Guardia Civil. El cese del coronel Diego Pérez de los Cobos trajo la dimisión del Director Adjunto Operativo de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, y después la destitución del número tres del cuerpo, el jefe del Mando de Operaciones de la Guardia Civil, el teniente general Fernando Santafé. La purga parecía hecha y solo quedaba buscar nuevos nombres de confianza para ocupar esos puestos. Sin embargo, esto marcó un antes y un después en los procesos de ascenso dentro del instituto armado y todos los nombramientos que ha ido haciendo el titular del Interior no han hecho más que aumentar el malestar dentro del cuerpo y entre los agentes.