jueves, 8 diciembre 2022 23:54

El cargo de Adif procesado eliminó las comisiones de seguridad con Renfe en 2008, según un testigo

El ex director de seguridad de Adif Andrés Cortabitarte, uno de los acusados en el juicio por el accidente del tren Alvia, dio por extinguida en 2008 una circular que era la que establecía las comisiones mixtas de seguridad, esto es, aquellas en las que formaban parte integrantes de Renfe y del administrador de la infraestructura.

Así lo ha revelado este martes durante el juicio el actual secretario del comité general de empresa de Renfe, Juan Carlos Cañas, que ha comparecido como testigo a propuesta del abogado del maquinista procesado, Francisco Garzón.

En concreto, Cañas ha asegurado que Cortabitarte «puso de manifiesto» durante una reunión en 2008 que un decreto de 2007 –el relativo al reglamento sobre seguridad en la circulación de la red ferroviaria de interés general– «justificaba la eliminación» de esas comisiones de seguridad entre Renfe y Adif.

«Nosotros no compartíamos su tesis y no nos volvimos a reunir», ha agregado, en referencia a la parte social. Según ha dicho, ese decreto implicaba «continuar» con las comisiones mixtas e incorporar a empresas privadas, pero «esa regulación no se produjo jamás».

«A partir de aquel momento que desaparecen las comisiones mixtas, los trabajadores de las operadoras, ¿cómo podían trasladar las problemáticas de seguridad?», le ha preguntado el abogado. «Imposible, directamente imposible», ha respondido.

Así, ha afirmado que el «traslado de incidencias o cuestiones que hubiera que rebatir o revisar con Adif finalizaron» y el «único procedimiento que existía y estableció ‘motu propio’ Lanchares –el homólogo de Cortabitarte en Renfe– fue la generación de reuniones propias y exclusivas de Renfe Operadora».

LOS TELÉFONOS

El expresidente del comité de empresa de Renfe, en la actualidad secretario, ha revelado también que «todos» los teléfonos corporativos «de la red ferroviaria» son titularidad de Adif. Sobre este extremo ha sido interrogado más tarde por la abogada del Estado, que representa a Adif, y ha ratificado que «la provisión de teléfonos corporativos es de Adif, sí señora».

Se dieron como una «herramienta de trabajo» y ha circunscrito al uso del teléfono móvil particular una guía que recomendaba limitar su uso. De hecho, ha agregado que fue «Renfe antigua, actualmente Adif», la que «solicitó que se incorporase el uso de telefonía corporativa para necesidades de atención al cliente e incidencias».

Y no fue hasta «después del desafortunado accidente» que la Dirección General de Ferrocarriles hizo una recomendación, en 2014, sobre la red de telefonía corporativa, según ha asegurado. En este extremo, también ha apuntado que no atender las llamadas al teléfono corporativo está recogido como «falta grave».

«INCONCEBIBLE»

Este maquinista, liberado sindical desde 2007, participó en grupos de trabajo sobre seguridad ferroviaria de la Agencia Ferroviaria Europea y ha trasladado la «sorpresa» que manifestaron sus responsables cuando sucedió el siniestro de Angrois, donde murieron 80 personas y 145 resultaron heridas.

Veían «inconcebible», según ha recalcado, que la línea no contase con la supervisión «completa» del sistema de control de la velocidad ‘ERTMS’.

EL ANÁLISIS DEL RIESGO

Cañas ha aseverado que «si existe riesgo en la línea, en su diseño, su análisis corresponde al Adif», incluido el fallo humano.

Al respecto, ha resaltado que «siempre ha habido» ese riesgo y ha matizado que «es verdad que la ley de prevención de riesgos laborales (…) dice que tiene que haber coordinación de actividades». Por eso, Renfe «también tiene la responsabilidad de hacer lo mismo en este caso con el personal de conducción», ha incidido.

Los riesgos hay que «compartirlos, ver en qué medida se pueden mitigar y luego si tiene que ser trasladado (…) debe ser comunicado».

«¿Qué norma establece esto, que Adif no pueda exportar un riesgo a la operadora?», le ha preguntado la abogada del Estado, a lo que ha contestado con la norma de prevención de riesgos y la directiva comunitaria de seguridad.

«¿EN TODA LA LÍNEA?»

En su turno, el fiscal le ha interpelado por la «sorpresa» que mostró Europa al conocer el siniestro. «La legislación europea manifiesta que cuando pones en servicio una línea de alta velocidad debe tener una supervisión completa», ha recalcado el testigo.

«¿En toda la línea? Claro. ¿De estación a estación? De donde sea a donde sea», ha incidido.

«La idea general, la que tiene que prevalecer, es que toda la línea fuera supervisada por ‘ERTMS», ha insistido a cuestiones de la abogada de la plataforma de víctimas, ya que los sistemas nacionales figuran «en un cajón de sastre de alguna ‘ETI».

LA OFICINA DE FACTOR HUMANO

La abogada del Estado le ha preguntado por la oficina de factor humano de Renfe y Cañas ha afirmado que supo de su existencia en 2018, en una reunión en Dubrovnik.

Que conociese a su responsable en 2018 «no quiere decir que no existiese con carácter previo», le ha soltado la letrada, y él ha replicado que «lo único» que quiere decir es que lo desconocía. «¿Formaba parte del comité pero desconocía la estructura de Renfe?», le ha reprochado, a lo que ha repetido que «sí, señora».

«LO HA ENTENDIDO FATAL»

Todavía sobre las comisiones mixtas, la abogada del estado ha rebatido la «idea de que no hay comunicación entre Renfe y Adif», para lo que ha apuntado a la comisión de Renfe sobre material rodante en la que se planteó un problema en la transición antes del accidente «y consta cómo esa incidencia llega a Adif y se resuelve en un par de meses».

«Lo ha entendido fatal», le ha replicado el testigo. «Intentaba decirle que la parte social que forma parte de la comisión mixta fuimos expulsados del sistema y quedamos en la parte de Renfe. Esa comunicación que antes teníamos con naturalidad se rompe, desaparece», ha precisado.

Por su parte, ha añadido que «la comunicación entre directivos de Renfe y Adif» para los sindicatos «no es trazable ni transparente».

Advertido por la jueza de que no debía «irse por los cerros de Úbeda», este testigo ha afirmado que la llamada del interventor era «de servicio» y ha confirmado que no le llegó el aviso del jefe de maquinistas sobre la peligrosidad de la curva hasta después del siniestro.

Después ha sido la propia abogada la que le ha recriminado que le contestase lo que le daba «la gana» y al darle las gracias al terminar el testigo le ha contestado: «A usted, ha sido un placer», lo que ha provocado la risa de la jueza.

También avisado en el interrogatorio del abogado de Renfe, ha sido preguntado por el uso del teléfono móvil, a lo que ha reiterado que echa en falta de la documentación aportada a la causa «unas fotos, lenguaje no escrito con un mensaje que dice la documentación que hay que llevar», e incluye el móvil corporativo.

«BARREMOS EL ESCENARIO»

Al abogado de la aseguradora de Renfe le ha señalado que «no es un procedimiento muy habitual» que la formación a maquinistas se dé para una línea en construcción, pues, por «la necesidad de abordar una inauguración» se realizó «de la forma en la que se realizó».

«Es una cuestión muy española. Es como si estrenamos y mientras se sube el telón nos dedicamos a barrer y fregar el escenario», ha ilustrado. Por último ha intervenido el abogado que defiende a Cortabitarte, que no ha entrado ni en la supresión de las comisiones mixtas ni en la titularidad de los teléfonos móviles corporativos.

Por su parte, ha remitido a las ‘ETI’ –especificaciones técnicas de interoperabilidad– y a la inclusión del ‘Asfa’ en lo relativo al subsistema de control, mando y señalización, a «formaciones por la oficina del factor humano» y a las 363 curvas «similares» a la de A Grandeira, es decir, «sin control automático» de la velocidad.