Rita Maestre y Almeida crecen en un debate marcado por el bochorno de Reyes Maroto

José Luis Martínez-Almeida aguanta, Rita Maestre mejora y María Reyes Maroto ha sufrido un bochorno importante. Sobre Begoña Villacís, Roberto Sotomayor y Javier Ortega Smith, simplemente mantienen posiciones o han pasado sin pena ni gloria por el plató de Telemadrid. El debate que enfrentó a los candidatos del Ayuntamiento de Madrid dejó muchos momentos peculiares, pero el choque lo han protagonizado el alcalde, la líder de la oposición y una Reyes Maroto que ha dejado dudas sobre si vive o no en Madrid. Sin embargo, lo más llamativo es qué será de Almeida si necesita de Ortega Smith para gobernar, pues tras el debate queda claro que llegar a un acuerdo será complicado. Y más si no se quita Madrid Central.

Los candidatos estaban más preocupados por los árboles de Madrid (y si se plantaron más de 200.000 o se perdieron 80.000) que por otras cuestiones. Del “alcalde que odia a los árboles” de Rita Maestre al “a los árboles se les olvidó secarse” de Reyes Maroto. Los representantes políticos eran conscientes de que Madrid Central, Madrid 360 o como se vaya a llamar el nuevo proyecto así como la calidad del aire es un bloque importante que podrá decidir la alcaldía, especialmente porque Ortega Smith tiene claro que una línea roja para dar su apoyo a Almeida será dejar circular cualquier coche por el centro, pese a que el candidato popular dejó claro que lo que pretende el de Vox es imponer peajes a todos los coches que vengan de fuera. 

En cualquier caso, y pese a las preocupaciones de los candidatos, los representantes salieron con una estrategia definida. Todos a excepción de María Reyes Maroto, que bastante tenía con enterarse que la ciudad a la que se presenta por el PSOE es Madrid y no otra. Roberto Sotomayor, de Podemos, salió muy agresivo. Habló de “cayetanos”, de “mafia” y no paró de recordar cómo algunos se hicieron de oro y se compraron Ferraris con el dinero de las mascarillas. Martínez-Almeida y Villacís salieron a aguantar el resultado y a defender la gestión, con la peculiaridad de que la candidata naranja tenía que recordar a los madrileños qué áreas llevaba su partido y de que el alcalde de Madrid dejó de lado su manía de hablar en público como recitando oposiciones.

Sobre Javier Ortega Smith, el perfil fue agresivo, como siempre, pero contra el Martínez-Almeida con el que tendrá que pactar si las encuestas se materializan tras las elecciones. Y Rita Maestre se centró en recordar que ella es la herencia de Manuela Carmena, la exalcaldesa de la capital, pese a que dejó el pabellón bastante más alto que una Reyes Maroto protagonista por lo incómoda que se sintió en el debate y ante las cámaras de Telemadrid. Solo pudo ser superado por ese momento en el que Rita Maestre recordó la polémica con el jugador del Real Madrid Vinicius para comparar a quienes le llamaron «mono» en Mestalla con los votantes de Ortega Smith.

LA VIVIENDA

La vivienda se ha convertido en otro tema caliente durante estas elecciones porque parece que os gobernantes se han enterado ahora que no hay quien acceda a una casa a un precio razonable. Villacís y Martínez-Almeida han presumido de “haber frenado” el alza del coste de la vivienda frente a la gestión de Ada Colau. La izquierda de Sotomayor y de Rita Maestre se ha centrado en que la media de un piso de alquiler son 1.300 euros al mes y en recordar ese pasado del PP con la venta de pisos de protección oficial a fondos buitre. 

La candidata de Más Madrid ha entendido que aquí estaba el fracaso de Almeida y ha dejado claro que no construirán más vivienda, algo que sí ha prometido Sotomayor. Entretanto, la respuesta del alcalde de Madrid ha sido prometer muchas más casas asequibles para su próxima legislatura por haber desbloqueado solares. Eso aderezado del reproche de que llevan a un okupa en las listas, quien cree Almeida que será concejal de Vivienda.

Reyes Maroto, por su parte, ha coincidido en que la vivienda es un gran problema, pero no se ha enterado con lo que pasa con la capital. A cada palabra que decía Reyes Maroto le acompañaba un “eso no es verdad” o un “¿pero vive en Madrid?”. En este punto, la socialista estaba más preocupada por defender al Gobierno de Pedro Sánchez antes que de proponer cambios en estas recetas. Ortega Smith, por su parte, ha asegurado que donde la izquierda pisa hay ocupación. Tampoco ha dado muchos más detalles.

SEGURIDAD

Reyes Maroto una vez más demostró que no tenía muy claro dónde estaba ni a dónde iba. En el bloque de seguridad se puso a hablar de funcionarios para después recordar Filomena, único punto débil de Almeida en este bloque. Y esto para decir poco después que les estaba condenando (a los jóvenes) a las casas de apuestas sin venir mucho a cuento. Villacís y Sotomayor, por su parte, ni siquiera opinaron. La vicealcaldesa se lanzó a exigir disculpas por un escrache sufrido por Alejandra Jacinto mientras Sotomayor no se enteraba muy bien de qué tenía que hablar.

Solo Rita Maestre y Almeida mantuvieron cierto criterio en estos asuntos y hablaron de gestión y de medidas. El alcalde directamente tiró por recordar el pasado de choques de Maestre o de Isa Serra con la policía. Y Ortega Smith solo pudo elogiar a la policía sin demasiadas propuestas. Lo más curioso quizá de este asunto fue cómo Roberto Sotomayor dejó claro que el verdadero alcalde de Madrid no era José Luis Martínez-Almeida, sino el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. 

En resumen, quién ganó el debate queda para las opiniones de cada uno. Sin embargo, hay cierto consenso sobre el bochorno que protagonizó la candidata del PSOE, completamente desubicada, y sobre cómo Rita Maestre y Martínez-Almeida se han mantenido como los dos referentes políticos de la capital demostrando su conocimiento de la ciudad. Ortega Smith, por su parte, sabe que será él quien tenga la llave de gobierno y ya se ha prestado de forma indirecta en pleno debate a llegar a un acuerdo con José Luis Martínez-Almeida, eso sí, siempre y cuando todos los coches sin etiqueta puedan entrar en el centro de Madrid. Se echó (o no) de menos a Recupera Madrid, esa formación de concejales carmenistas que dejaron a Rita Maestre sola y que se presentan a las elecciones.