Expertos energéticos subrayan la necesidad de no perder de vista la neutralidad tecnológica

Expertos energéticos han puesto en valor cómo la estructura de ayudas y el enfoque legislativo influyen en el desarrollo del horizonte energético y han subrayado la necesidad de no perder de vista la neutralidad tecnológica.

En la jornada ‘Investigación e innovación en el sector de la energía’ organizada por la Fundación Naturgy y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el director general de Renovables, Nuevos Negocios e Innovación de Naturgy, Jorge Barredo, señaló que, en el caso del gas renovable, los planes están influidos por el contexto, como la guerra en Ucrania, «tras el que crece el interés europeo por el biometano».

En este sentido, indicó que existen instalaciones en desarrollo, aunque las instituciones «tienen mucho que decir para hacer rentable ese negocio».

Asimismo, el directivo abogó una reglamentación «comparable» entre Europa y el resto del mundo para facilitar el desarrollo europeo de tecnologías como el hidrógeno. «La competencia es global y otros países compiten en términos diferentes a los nuestros«, dijo.

En el caso concreto de la necesidad de mantener la neutralidad tecnológica, Barredo afirmó que Naturgy se encuentra en un proceso de transformación que obliga a pensar en cuáles serán las tecnologías que aplicará en las próximas décadas, ya que «por lo que apostemos hoy, tendrán que ser los proyectos rentables del día de mañana», añadió.

A este respecto, la subdirectora general de Prospectiva, Estrategia y Normativa en Materia de Energía del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Miriam Bueno advirtió de que serán necesarios «un abanico amplio» de tecnologías, aunque subrayó que la neutralidad tiene que estar «siempre sujeta al cumplimiento de ciertos objetivos para la transición energética».

Así, Antonio Chica, coordinador PTI + Transener del CSIC e investigador del Instituto de Tecnología Química de CSIC y la UPV, apuntó que, aunque se dispone de muchas tecnologías con evidencias científicas, no se trata de apostar por una de ellas, «sino de establecer reglas del juego para elegir las que sean más adecuadas a cada momento y lugar concreto«.

Mientras, la coordinadora del Área Global Materia del CSIC e investigadora del Instituto de Micro y Nanotecnología del CSIC, Marisol Martín-González, consideró que algunas de las líneas de trabajo más disruptivas del organismo son la investigación en nuevos materiales y dispositivos que podrían suponer avances importantes en ámbitos como las células fotovoltaicas, el hidrógeno o el aislamiento de edificios.

Además, detalló algunas de las investigaciones disruptivas en las que trabaja esta agencia estatal, como el proyecto ICP, para la obtención de hidrógeno a partir de la electrólisis de agua de mar, o el proyecto ICMs, para la hibridación de tecnologías fotovoltaica y solar de concentración mediante espejos selectores de color nanoestructurados.

Por su parte, el presidente de la Fundación Naturgy, Rafael Villaseca, afirmó que la sostenibilidad económica, la sostenibilidad ambiental y la seguridad del suministro «obligan a grandes inversiones para el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a la energía«.

Así, aseguró que, de no producirse cambios tecnológicos relevantes, «el cumplimiento de los objetivos de la transición energética está en cuestión», por lo que destacó que la investigación e innovación «proveen de la tecnología necesaria para hacer frente al gran reto de la transición energética».