lunes, 17 junio 2024

Sobre gustos no hay nada escrito

A menudo Julia Cortés Palma lee o escucha acerca de la buena literatura. En su opinión, un buen libro debe ser, como dijo Kafka: «El hacha que rompa el mar helado que hay dentro de cada uno de nosotros.».

No se trata únicamente de escribir bien, y cuando se dice «bien», no sólo se refiere a seguir las reglas gramaticales. No todo aquel que escribe correctamente puede considerarse escritor, del mismo modo que no toda persona que canta puede ser cantante.

Escribir de forma excelente, desde de la perspectiva personal de Julia, implica experimentar una conexión profunda con las palabras del autor, sintiendo que impactan y trascienden al lector. Aquí es donde surge el desafío: es posible que lo que conmueve y trasciende a alguien, apenas roce a otra persona o viceversa.

Quizá todos los autores que ahora luchan por ser conocidos, en el metaverso ya lo han conseguido.

Siempre se ha defendido que sobre gustos no hay nada escrito. Julia Cortés Palma pertecene a varias asociaciones de escritores: A.E.M. (Asociaciación de escritores de Madrid). AEEx (Asociación de escritores extremeños) y A.M.D.E.L. (Asociación mundial de escritores latinoamericanos), y en opinión de algunos lectores, hay obras de autores de estas asociaciones, con una calidad igual o superior que muchas de las más laureadas.

Entonces, ¿cuál es la diferencia?

– Pues, amigo mío, la publicidad.

El arte, al ser algo tan subjetivo, se expone a ser valorado de modo distinto según el punto de vista del observador. ¿Por qué el gusto de unos tiene que prevalecer sobre el de otros? Además de la publicidad, antes mencionada, está el tema comercial. Los libros son seres vivos: nacen, se reproducen si encuentran quien les quiera y mueren por no ser leídos. Julia está completamente segura de que los cementerios de libros están llenos de ejemplares magníficos.

¿La gente sabe que Harry Potter y la piedra filosofal, el primer libro de la luego exitosísima saga de J.K. Rowling, fue rechazado por doce editoriales?

A veces Julia duda de si es escritora porque se esfuerza tanto en escribir con la claridad suficiente para ser entendida por cualquier persona, lectura fácil, le llaman, que tal vez muchos piensen que su modo de escribir, por sencillo no puede considerarse bueno. Pero estas dudas se le disipan cuando alguien después de leerla, comenta:

– Me has emocionado. 

O le escriben para decirle que les ha ayudado e incluso alguna madre le cuenta que es la primera vez que ve a su hijo enganchado a un libro, y es precisamente con el suyo.

Entonces sueña con ser hacha o vaso de agua fresca en medio del desierto en la vida de otra persona. Escribiendo fácil Julia se asegura de ser de útil a quien la necesita, que generalmente suele ser gente llana.

Sólo le falta superar un escollo y es cómo hacer para que puedan encontrarla.

6499a15918162 Moncloa