miércoles, 29 mayo 2024

Sánchez ha necesitado 110 días y 7 partidos para llegar a su investidura

Pedro Sánchez ha necesitado más de tres meses y medio, 110 días, y pactar con 7 partidos para poder llegar este 15 y 16 de noviembre a celebrar su debate de investidura. Su camino comenzó con los resultados electorales del 23J aún calientes y sabiendo que su rival más directo, que le había ganado con 300.000 votos más, no podría formar gobierno. Alberto Núñez Feijóo retrasó los planes de Pedro Sánchez cuando tras reunirse con el Rey Felipe VI le comunicó su intención de buscar los votos necesarios para poder gobernar.

El monarca encargó a Feijóo formar gobierno el 22 de agosto. Siete días después, Feijóo y Sánchez se reunieron con el intento del líder del PP para su apoyo, o abstención a fin de respetar el resultado de las urnas para que gobernara el candidato más votado. La respuesta de Sánchez fue renovar el Consejo General del Poder Judicial.

La decisión del Rey no fue obstáculo para que Pedro Sánchez y su equipo negociador continuara buscando los apoyos que necesitaba, toda vez que se confirmaba que Feijóo fracasaría en su investidura. Mientras Feijóo se reunía con todos los partidos en busca de los apoyos necesarios, Sánchez negociaba en la sombra. De esta forma, Yolanda Díaz, su fiel aliada para formar un nuevo gobierno de coalición, se desplazó el 3 de septiembre a Bruselas para mantener un encuentro con Carles Puigdemont. Fue la avanzadilla, aunque los contactos prácticamente habían comenzado cuando se supo que los 7 votos de Junts tenían la llave del futuro gobierno.

MIENTRAS FEIJÓO BUSCABA LOS APOYOS NECESARIOS PARA SU INVESTIDURA, SÁNCHEZ NEGOCIABA EN SECRETO SU PROPIA INVESTIDURA

Feijóo se reunió con Sánchez para insistirle en que debía gobernar el candidato más votado
Feijóo se reunió con Sánchez para insistirle en que debía gobernar el candidato más votado

Feijóo se reunió con Sánchez, Ortúzar (PNV), hizo algún que otro guiño a Puigdemont, logró el apoyo de Santiago Abascal sin ningún cargo en el gobierno a cambio, se comprometió con CC y su agenda Canaria, y con UPN.  El 27 de  septiembre Feijóo lograba 172 votos a favor (PP, Vox, UPN y CC) frente a 178 en contra (PSOE, ERC, Junts, EH Bildu, PNV y BNG). La opción era que el Rey volviera a reunirse con todos los dirigentes políticos y buscar otro candidato o la convocatoria de nuevas elecciones para el 14 de enero.

Fracasada la investidura de Feijóo, Sánchez intensificó las negociaciones a partir del 12 de octubre. El líder del PSOE pidió prudencia a los suyos para que no se conociera el contenido de las conversaciones, aunque comenzó a desvelarse el equipo negociador. Santos Cerdán, María Jesús Montero, Salvador Illa, a José Manuel Albares hasta le pusieron un despacho en Ferraz, algo que ningún ministro ha tenido… Solo los partidos con los que negociaba daban a conocer sus exigencias a cambio de sus votos.

El Rey encargó a Sánchez la formación de gobierno el 3 de octubre cuando el secretario general del PSOE ya llevaba dos meses negociando sus apoyos

Carles Puigdemont dio a conocer muy pronto sus exigencias. Iban dirigidas tanto a Sánchez como a Feijóo: la amnistía en primer lugar. Después iría sumando nuevas como el reconocimiento del conflicto, el abandono de la vía judicial, el mecanismo de mediación y verificación y los tratados internacionales como únicos límites para negociar. Feijóo consideró que en materia económica PP y Junts tenían muchos puntos de coincidencia. De lo demás no había nada de que hablar. Por su parte ERC, además de la amnistía, y que se hablen las lenguas cooficiales en Congreso, Senado e instituciones de la UE, amplió a la condonación del 20% de la deuda de Cataluña con el Estado.

El 3 de octubre de 2023, el Rey, tras consultar de nuevo a todos los partidos, encargó a Pedro Sánchez la formación de Gobierno. Las primeras reuniones ‘oficiales’ por asistir las cámaras y conocerse la hora y lugar de reunión tuvieron lugar el 10 de octubre con los representantes del PNV y BNG. Con ambos partidos acordó negociar las condiciones del acuerdo, aunque el líder del PNV ya le adelantó que el acuerdo no sería fácil sin el compromiso de Sánchez de cumplir las cuestiones pendientes de la anterior legislatura y tratar el ‘reto territorial’.

Sánchez habló por teléfono con Junqueras antes de reunirse con Gabriel Rufián
Sánchez habló por teléfono con Junqueras antes de reunirse con Gabriel Rufián

El pistoletazo de salida fue el 11 de octubre cuando el secretario general del PSOE se reunió con representantes de ERC. Con las lenguas cooficiales ya hablándose en el Congreso y Senado, y Bolaños buscando una salida digna en las instituciones europeas. Sánchez primero habló por teléfono con Oriol Junqueras para posteriormente reunirse con Rufián. «Reparación» de todo lo derivado del ‘procés’, compromiso de que «la resolución del conflicto político tiene que ser en una urna» y solución del problema fiscal fueron sus condiciones. Sánchez buscaba los 7 votos de ERC.

Sánchez habló primero por teléfono con Oriol Junqueras antes de reunirse con Gabriel Rufián

Ese mismo día también se reunió con el representante de UPN y de CC. Con los primeros no había nada que negociar. Los segundos dejaron abierta la posibilidad del voto afirmativo o la abstención a cambio de que Sánchez se comprometiera con la agenda Canaria y pusiera 100 millones de euros para desarrollarla.

El 13 de octubre fue uno de los días clave de la negociación, que atrajo las críticas de los partidos de la oposición con el PP a la cabeza. Ese día oficializó a EH Bildu como partido político con una foto. Era la primera vez que un presidente del Gobierno, aunque fuera en funciones, se hacía una foto con representantes de la formación de la izquierda abertzale. Sánchez aparecía en la foto con Mertxe Aizpuru y Gorka Elejabarrieta, portavoces del Congreso y del Senado, respectivamente, de la formación vasca. Por esta foto, Bildu le ofreció sus seis votos. Más tarde se supo que el PSOE apoyará a los vascos en Navarra, con el objetivo del ayuntamiento Pamplona para Bildu.

EL PRIMER ACUERDO DE SÁNCHEZ PARA SU INVESTIDURA FUE CON EH BILDU Y LO LEGITIMÓ

Sánchez negó pactar con Bildu hasta 2021 en que necesitó sus votos
Sánchez negó pactar con Bildu hasta 2021 en que necesitó sus votos, el 13 de octubre se hizo una foto con ellos para legitimarlo

Pocas horas después hacía lo mismo con la portavoz de Junts, Miriam Nogueras. La foto con Carles Puigdemont aun tuvo que esperar y, cuando se produjo el 10 de noviembre, no estaba Sánchez en la foto, sino su hombre de confianza Santos Cerdán. Y fue en Bruselas. Otros siete votos estaban en juego.

Tras el acuerdo en el primer encuentro con EH Bildu, el siguiente no se produciría hasta el 25 de octubre con Sumar. Pedro Sánchez y Yolanda Díaz escenificaron en el Museo Reina Sofía la firma del acuerdo, que no era solo de investidura sino de legislatura, porque el pacto incluía la formación de un gobierno de coalición. Entre las cesiones del PSOE a Sumar se encontraban la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas, la medida estrella, además de avances en el SMI y otra serie de medidas sociales. Probablemente Sumar contará con tres ministerios en la nueva legislatura. Este acuerdo abrió una grieta con Podemos, su anterior compañero de legislatura, que pretendía que Irene Montero siguiera como ministra. Finalmente, Ione Belarra optó por pedir el voto a las bases para apoyar la investidura de Sánchez.

El siguiente acuerdo se produjo el 2 de noviembre. Fue con ERC. Entre las cesiones más importantes de Sánchez, y también más criticadas, además de la amnistía, firmaron el traspaso de las Rodalies y la condonación de15.000 millones de euros de deuda de la Generalitat. Con esta firma, Pedro Sánchez comenzó a recuperar el dominio del tiempo de la negociación, ya que Junts le había asegurado que agotaría el tiempo hasta el último minuto del 27 de noviembre, fecha tope para que Pedro Sánchez fuera investido.

Carles Puigdemont mira la hora para realizar el referéndum de independencia tras su acuerdo con el PSOE
Carles Puigdemont mira la hora para realizar el referéndum de independencia tras su acuerdo con el PSOE

El acuerdo con ERC sirvió para intensificar las negociaciones con Junts, mientras en la sede nacional del PSOE en Ferraz comenzaban a movilizarse contra la amnistía personas convocadas por las redes sociales. En la primera protesta hasta la exdirigente del PP madrileño, Esperanza Aguirre, cortó el tráfico.

Puigdemont comenzó a retrasar el acuerdo, pero las manifestaciones cada vez mayores en toda España con las sedes del PSOE como objetivo de los manifestantes, e incluso ataques a algún alcalde socialista aceleró el proceso que el 9 de noviembre culminó con la firma del acuerdo entre PSOE y Junts con Santos Cerdán y Carles Puigdemont plasmando sus firmas en un hotel de Bruselas. Además de la amnistía, incluida la desjudialización del procés, que ha sembrado las críticas de jueces, fiscales, despachos de abogados como el de Garrigues contra la amnistía, los independentistas catalanes también pretenden la cesión de todos los tributos que se pagan en Cataluña y promover el regreso de las empresas que se fueron y cambiaron su sede social.

Tras firmar con Junts el resto de los acuerdos que faltaban siguieron en cadena. El 10 de noviembre firmó con el PNV. Los cinco votos del PNV son a cambio de avanzar en las transferencias con el País Vasco y Administraciones Forales. En 2 años deberá transferir la gestión de la Seguridad Social para cumplir con el Estatuto de Guernika; modificar el Estatuto de los Trabajadores para que los convenios del País Vasco sean superiores a los sectoriales o generales; más competencias a la Ertzaintza o reforzar el Cupo económico vasco.

María Jesús Montero negoció la estabilidad para toda la legislatura con la aprobación de los Presupuestos
María Jesús Montero negoció la estabilidad para toda la legislatura con la aprobación de los Presupuestos

Ese mismo día firmó el acuerdo con el BNG. Por el voto de los nacionalistas gallegos Sánchez condonará a Galicia el 20% de su deuda con el Estado (con permiso del presidente Alfonso Rueda), rebajas en las autopistas y la creación de cercanías entre varias ciudades gallegas. Y ese mismo día también logró el voto favorable con CC para la transferencia a Canarias de la totalidad de las partidas pactadas en los últimos Presupuestos Generales del Estado, unos 100 millones de euros.

En la mayoría de los acuerdos, Pedro Sánchez y su equipo negociador también buscaba la estabilidad para toda la legislatura. María Jesús Montero ha conseguido que la mayoría de los partidos que votarán a favor de Sánchez también voten sus Presupuestos para 2024. El único que se muestra reticente es Junts, ya que su apoyo dependerá del cumplimiento de los compromisos adquiridos por Sánchez a lo largo de la legislatura.

Este 15 y 16 de noviembre Pedro Sánchez tendrá su debate de investidura. En total, 179 diputados votarán a su favor.