Bolaños, el encargado de purgar al CGPJ y reinterpretar la Constitución para culminar la amnistía

Félix Bolaños, el ministro de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes, el superministro de Pedro Sánchez, para sacar adelante la amnistía pactada con Junts y ERC. El hombre de confianza del Presidente del Gobierno será encargado de intentar sacar adelante los problemas más enquistados a los que deberá hacer frente el Ejecutivo en la nueva legislatura. Se ha convertido en la piedra angular de la marcha del Gobierno y el muro de contención contra oposición, jueces e independentistas.

La importancia de los temas que deberá gestionar le convierten en el ‘superministro’ de Pedro Sánchez. La primera de sus tareas será negociar con todos los estamentos la más que polémica y divisoria ley de amnistía. Deberá encontrar la puerta de atrás en la Constitución por la que ‘colar’ esta ley sin que rechinen los resortes constitucionales. Una ley como la de la amnistía requeriría de una reforma de la Constitución, pero el actual Gobierno no cuenta con los votos necesarios para emprender esa reforma. Tendría que votar a favor también el PP y, evidentemente, ese voto no se va a producir.

Bolaños, conocedor de todos los vericuetos legales, deberá dar con la puerta legal para ‘colar’ la amnistía sin reformar la Constitución

Por tanto, Bolaños, conocedor de todos los vericuetos legales tras licenciarse en la Universidad Complutense de Madrid, siendo el número uno de su promoción en la Escuela de Práctica Jurídica, deberá dar con la puerta legal para ‘colar’ la amnistía sin necesidad de reformar la Constitución.

Actualmente la proposición de ley de amnistía ha sido registrada por el grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados y es previsible que en 20 días haya pasado los trámites de la Cámara Baja (enmiendas a la totalidad, enmiendas parciales y votación en pleno). Otra cosa será cuando llegue al Senado donde el PP pretende dilatar su tramitación todo el tiempo que el sea posible, es decir hasta la próximo primavera.

LA RENOVACIÓN DEL CONSEJO DEL PODER JUDICIAL, PENDIENTE DESDE CINCO AÑOS, PODRÍA SUMAR OTROS CUATRO AÑOS

El ala conservadora del CGPJ realizó una declaración en contra de la ley de amnistía
El ala conservadora del CGPJ realizó una declaración en contra de la ley de amnistía

Cuando Bolaños tenga su ley de amnistía aprobada deberá brear con todos los jueces que deben ver, una a una, las 309 causas abiertas contra los amnistiados. Llega al ministerio con toda la judicatura en contra y manifestándose a las puertas de los órganos judiciales. Este será un nuevo frente demasiado abierto para saber hasta dónde llegarán los jueces y cómo Bolaños gestionará esta tramitación. No se puede obviar que estos casos llegarán al Tribunal Supremo. Pero también deberá seguir negociando con los independentistas si sus exigencias se extralimitan de lo que exige la ley.

Con el acuerdo salarial firmado por su antecesora Pilar Llop, a Bolaños solo le queda como elemento negociador el cumplimiento del acuerdo alcanzado con los cuerpos de funcionarios de jueces, fiscales o personal administrativo, estos últimos sin acuerdo y que poco pueden aportar al complicado panorama de la judicatura, excepto la convocatoria de alguna huelga y la parálisis de los juzgados. La ley procesal o las leyes de eficiencia de la Justicia son otras de las normas a negociar.

Bolaños se encuentra también con todo el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sublevado. Que se hablara del ‘lawfare’, término que luego se eliminó del acuerdo con Junts, ha cerrado toda posibilidad no ya de negociar si no de hablar. En este situación, se antoja más que complicado, casi imposible, abordar su renovación, por más años que hayan pasado. De momento cinco, pero si no hay acuerdo en esta legislatura, cuando acabe, sumarán nueve. Ni amnistía, ni injerencia en el Poder Judicial ni ruptura del Estado de Derecho son tres frentes de un calado tan grueso que hará imposible cualquier negociación.

Sánchez le ha encomendado acabar con esta situación de interinidad y para ello está dispuesto a cambiar las formas de votación y requerimientos para que el cambio de jueces sea posible. Durante las negociaciones para la investidura en el PSOE también han estado trabajando con Sumar en la reforma para la renovar el CGPJ.

LAS RELACIONES CON LAS CORTES TAMPOCO SERÁ UNA PERITA EN DULCE AUNQUE YA NO LLEVE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA

Bolaños ha estado en todas las negociaciones con los independentistas catalanes
Bolaños ha estado en todas las negociaciones con los independentistas catalanes

Para liberarlo un poco, Bolaños dejará de encargarse de la Memoria Democrática, otra de las normas polémicas de la anterior legislatura que deberá seguir adelante, justo ahora que en muchas comunidades gobernadas por PP y Vox se intentando difuminar su aplicación. Ángel Víctor Torres, el numero ministro de Política Territorial deberá coger las riendas.

Pero el superministro de Sánchez, además, continuará con su tarea de ministro de Presidencia y Relaciones con las Cortes donde también deberá seguir guardando un difícil equilibrio con una oposición combatiendo por calles, instituciones y tribunales nacionales y europeos EN contra. ¿Qué relaciones puede tener el Gobierno con las Cortes con esta tesitura?

Abogado de profesión, a sus 48 años ha pasado por el bufete de Uría y Menéndez hasta desembarcar en el Banco de España en 2005, donde se encargó de la jefatura de Asesoría Jurídica Laboral. Quienes le conocieron en aquellos años le definen como un hombre de cierta ambición, mal disimulada, que dio la cara al ocupar la secretaría general de Presidencia y, en 2018 ministro de Presidencia, sustituyendo a Carmen Calvo.

Desde entonces su carrera política con Pedro Sánchez ha sido meteórica. Por su despacho pasó el aspecto jurídico de los indultos aprobados en la pasada legislatura, encomendándosele la ‘desjudicialización del prócés en las mesas bilaterales de negociación con Pere Aragonés. También fue uno de los principales artífices del cambio en el Código Penal por el que se reformó el delito de malversación y se suprimió el de sedición. Esta experiencia le ha llevado a formar parte de las negociaciones con ERC y Junts para la investidura de Pedro Sánchez.

Antes de sumergirse en el mundo independentista también estuvo a punto de pactar la renovación del CGPJ, que finalmente resultó fracasada. Pero también ha sido el artífice de la Memoria Democrática con la que logró la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos, lugar que pasó a llamarse Valle de Cuelgamuros.

BUEN NEGOCIADOR QUE HUYE DE LA CONFRONTACIÓN, ES EL FAVORITO DE SÁNCHEZ PARA NEGOCIAR LOS GRANDES PROBLEMAS

Félix Bolaños también tendrá que responder ante la UE por no renovar el CGPJ y las denuncias de PP y Vox contra la amnistía
Félix Bolaños también tendrá que responder ante la UE por no renovar el CGPJ y las denuncias de PP y Vox contra la amnistía

Parece que no hay problema al que no se puede enfrentar. Participó en la formación del gobierno de coalición de Sánchez y Pablo Iglesias, en las negociaciones para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, mejoró las relaciones con Ione Belarra para evitar tensiones con la formación morada.

Bolaños sabe que su camino no será de rosas tampoco con los independentistas, que ya han advertido a Sánchez que mirarán con lupa todo lo que haga. Por tanto, deberá negociar todo lo que se ha quedado abierto en las negociaciones para la investidura.

Y por último, y no más fácil, la negociación con la Unión Europea (UE), que ya ha pedido hasta la saciedad la necesidad de renovar el CGPJ, así como todas las denuncias presentadas por PP y Vox ante las instituciones europeas, incluido el Tribunal de Justicia Europeo.