lunes, 17 junio 2024

Marlaska inicia una caza de brujas en la Guardia Civil tras los asesinatos de Barbate y el funeral de Pamplona

Las duras críticas y el escaso apoyo de la mayor parte de los miembros de de los cuerpos de la Guardia Civil y Policía nacional tras los graves hechos ocurridos en Barbate el pasado 9 de febrero han puesto en alerta al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. En esos sucesos dos miembros de la Benemérita fueron asesinados durante un enfrentamiento con narcotraficantes de Barbate (Cádiz).

Después de las muertes de los dos guardias civiles Marlaska «parece estar más preocupado de mantener su imagen y su puesto que intentar aumentar los medios y las formas para combatir el narcotráfico en el Campo de Gibraltar«, aseguran fuentes de la Guardia Civil. Estas mismas fuentes han relatado a este diario que el titular de interior ha iniciado una ‘caza de brujas‘ contra los miembros de la Guardia Civil y la Policía Nacional que abuchearon e hicieron comentarios durante el funeral celebrado en Pamplona el pasado domingo por el Guardia Civil David Pérez, uno de los asesinados en Barbate.

Allí el ministro Marlaska vivió momentos bastantes tensos con los asistentes al funeral, especialmente con la viuda del fallecido que se negó a que Marlaska condecorase a título póstumo al guardia civil asesinado. Al final fue otro miembro del cuerpo quien condecoró a David Pérez. La viuda del mismo argumentó «que el no hubiese querido eso» en clara referencia al ministro. El caso es que durante ese incidente varios asistentes al funeral abuchearon e increparon al titular de Interior, viviéndose momentos tensos durante el acto, aunque desde Interior no quisieron hablar del asunto al tratarse de una «ceremonia intima».

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (d), saluda al jefe de la UAR y jefe del guardia civil fallecido, Francisco Javier Molano (i), durante la capilla ardiente de uno de los guardias civiles fallecidos en Barbate tras ser embestidos por una narcolancha, en la Comandancia de la Guardia Civil de Navarra, a 11 de febrero de 2024, en Pamplona,
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (d), saluda al jefe de la UAR y jefe del guardia civil fallecido, Francisco Javier Molano (i), durante la capilla ardiente de uno de los guardias civiles fallecidos en Barbate tras ser embestidos por una narcolancha, en la Comandancia de la Guardia Civil de Navarra, a 11 de febrero de 2024, en Pamplona.

MARLASKA SE AFERRA AL CARGO CON MANO DURA

Las críticas han arreciado fuerte contra Marlaska que ha negado que vaya dimitir a pesar de la petición mayoritaria de los partidos de la oposición y de los cuatro diputados de Podemos en el Congreso, cabe recordar el enfrentamiento que mantiene la formación morada con Marlaska, especialmente desde 2022, cuando la policía marroquí asesino a 73 migrantes subsaharianos en la frontera de Melilla, Marlaska definió la actuación de Marruecos como «correcta».

Pero más allá de las críticas políticas el máximo responsable de Interior esta preocupado en acabar con los «disidentes» y «críticos» en las fuerzas y los cuerpos de seguridad del estado. Por este motivo, Marlaska ha ordenado una investigación en profundidad de los hechos ocurridos durante el Funeral de David Pérez, especialmente de los supuestos comentarios y abucheos que allí sufrió por parte de los asistentes.

Para ello, Marlaska ha ordenado revisar los vídeos grabados por las cámaras que estaban activas en el funeral del guardia civil asesinado. Con especial «énfasis en identificar y leer los labios de los mandos intermedios de la Guardia Civil y la Policía Nacional asistentes al acto» con el objetivo de intentar sancionar y «contralar» a estos «disidentes», según han informado fuentes de la Benemérita a este diario.

Para ello ha encargado personalmente al Director Adjunto Operativo (DAO), el teniente coronel Manuel Llamas, que revise la investigación de los hechos. Para esto el propio Llamas, hombre de confianza de Marlaska y que sustituyo a Pablo Salas en en cargo el cual tenía más apoyo entre los altos mandos de la Guardia Civil, contará con el apoyo y la investigación de la unidad de asuntos internos del propio Instituto Armado. «Es el inicio de de una caza de brujas», según declaran fuentes cercanas a la propia unidad de asuntos internos de la Guardia Civil.

Esta ‘persecución’ y presión para tapar las quejas por los hechos de Barbate y la falta de medios para luchar contra el narcotráfico en el estrecho comenzó a las pocas horas del asesinato de los dos guardias civiles según informó El Debate. Este medio indicó el pasado lunes que el propio DAO de la Guardia Civil ordenó a los agentes que no participasen en los actos de duelo por instrucciones políticas.

Siguiendo ordenes políticas del Director General de la Benemérita, Leonardo Marcos González, que a su vez responde del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Ambos intentaron prohibir a los agentes asistir a los actos de duelo por los dos guardias civiles, David Pérez Carracedo Miguel Ángel González Gómez. Según comenta también el Debate.

Pero al final los tres tuvieron que rectificar por boca del DAO debido al malestar y a la indignación que existen en el propio cuerpo por la falta de medios y medidas para controlar la seguridad de la zona en la que diversos clanes mafiosos españoles y marroquíes campan a sus anchas y han generado toda una cultura vinculada al narcotráfico y al contrabando.

POSIBLES SANCIONES Y ‘PURGA DE TAPADILLO’

Está claro que la situación entre Guardia Civil y Marlaska está bastante tensa por la falta de recursos que denuncian los componentes de la Benemérita. Una situación que la propia Policía Nacional también subraya, especialmente en la frontera sur del país.

Los hechos que se están investigando por petición de Marlaska, según fuentes cercanas a información de la Guardia Civil, serán difíciles de sancionar por el Régimen Disciplinario de la Guardia Civil. Ni siquiera la figura de «manifestaciones contra la dignidad del cuerpo» cubren posibles sanciones por los hechos del funeral.

Pero estas mismas fuente si temen que se lleve a cabo una «purga de tapadillo», especialmente con los coroneles asistentes al funeral. Sus ascensos a generales «pueden quedar bloqueados por el Consejo de Ministros, puesto que esos ascensos son cargos de confianza», según indican estas fuentes. Además, también pueden bloquearse otro tipos de comisiones y aspiraciones en las carreras de los posibles acusados tras la revisión de los videos del pasado domingo en Pamplona.

El puesto de Marlaska está en entre dicho a nivel político, y los escasos apoyos de los miembros de las fuerzas de seguridad del estado pueden molestar la legislatura a un ministro que parece que se aferrará al cargo con uñas y dientes.