viernes, 31 mayo 2024

Las mejores marcas de aceite de oliva

Un buen catálogo de las mejores marcas de aceite de oliva son los resultados de los concursos internacionales.

Efectivamente estos concursos son fiables, puesto que sus catadores (panel de cata) realizan siempre catas ciegas, y suelen ser profesionales expertos en la materia.

No obstante, debemos saber que solo una pequeña parte de las marcas de aceite de oliva disponen de los recursos para presentarse a dichos concursos.

Por ello, los resultados son forzosamente «parciales», ya que existen montones de pequeñas almazaras, con excelentes AOVE que no se presentan. Efectivamente, presentarse en Nueva York o Tokio es caro…hoteles, viajes, personal, ¡y.…tiempo!

Lo que sí es muy buen indicador de cuáles son las mejores marcas de aceite de oliva son aquellas que año tras año repiten premios.

Nos referimos por ejemplo algunas marcas de aceite de oliva de prestigio contrastado como Oro del Desierto, Oro Bailen o Casas de Hualdo, entre muchas otras.

Estas almazaras españolas se han convertido en referentes mundiales y expertos en la fabricación de aceite de oliva Virgen Extra, cuidando el proceso desde el árbol, y generalmente favorecidas por un entorno ideal para dichos cultivos.

Por ejemplo, Oro del Desierto produce su AOVE literalmente en un desierto de Almería (Tabernas) donde nunca llueve, dando de beber a los olivos por goteo.

Esta zona posee además el récord de horas anuales de sol en España, y por su sequedad y altas temperaturas, no hay peligro de plagas y por tanto no se usan pesticidas. El resultado es de este modo un aceite de oliva Virgen Extra ecológico y extremadamente frutado.

Precio de las mejores marcas

Paradójicamente y al revés del vino, las mejores marcas de aceite de oliva tienen un precio muy asequible.

Si por ejemplo un aceite de oliva «ramplón» en un «super» puede costar 8-10 euros la botella de 500ml, la misma cantidad del mejor aceite de oliva del mundo puede comprarse por solo unos 16-18 euros.

De hecho, el precio del aceite de oliva es una de las asignaturas pendientes en España. Efectivamente no es normal que en origen los precios del aceite de orujo y lampante sean muy similares a los del aceite Virgen Extra, entorno a los 5-6 euros el kg.

En Italia, por ejemplo, segundo país productor del mundo después de España, esto no es así. El aceite Virgen Extra se paga 3-4 veces más caro que el resto.

Lo que sucede por desgracia en España es que se refina mucho «aceite malo» para convertirlo «legalmente» en Virgen Extra, y poder venderlo como producto reclamo en las grandes superficies a precios bajos.

Hay que saber que nuestra legislación, por desgracia también, solo controla el grado de acidez para poder vender un aceite de oliva como Virgen Extra (< 0,8 grados), aunque sepa a matarratas…

Creando esta masiva demanda «cutre» se traslada al productor la triste necesidad de producir «mucho y vulgar», desprestigiando nuestro oro líquido, creando olivares super intensivos con recogidas mecánicas poco cuidadosas…

De hecho, las mejores marcas de aceite de oliva «pasan» a menudo del propio mercado español y destinan casi toda su producción a la exportación, ¡increíble pero cierto! parece que un japonés o un ruso saben apreciar mejor que nosotros el buen aceite virgen extra.

Conceptos básicos del aceite de oliva

La solución pasa necesariamente por educar al mercado, como hizo ya hace unos años el sector del vino. El consumidor final debe conocer los principales parámetros del aceite de oliva, origen, variedad y acidez entre otros.

Al comprar aceite de oliva virgen extra debemos saber también que las mejores marcas de aceite de oliva DEBEN tener un precio superior a los 15-18 euros la botella de 500ml.

Y por supuesto, debemos evitar las garrafas de PET, ya que son envases inadecuados para conservarlo. Además, el consumidor final debe saber que compra un producto delicado, que debe conservarse alejado del calor, la luz y del oxígeno.

Es una pena comprar un Oro del Desierto y dejar la botella abierta, encima de una mesa o al lado de un fogón… Debemos pues, siempre, cerrarla bien y guardarla en un armario oscuro, lejos de fuentes de calor.