martes, 28 mayo 2024

Maroto celebra la decisión del TSJM sobre Méndez Álvaro y PP le pide no confundir

La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha celebrado este lunes la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) de admitir a trámite el recurso del PSOE contra el plan urbanístico del Ayuntamiento en la zona del Corte Inglés de Méndez Álvaro y criticó que el planeamiento es un «un nuevo pelotazo urbanístico» del alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida -recién llegado de su luna de miel-, para «favorecer a una empresa privada».

La socialista Reyes Maroto argumentó que desde Cibeles ese citado plan urbanístico «lo venden como nuevos equipamientos para los vecinos y vecinas de Madrid, pero lo que hay detrás es preservar el interés particular de una empresa. Y desde el PSOE vamos a tutelar al Gobierno de Almeida para preservar los intereses de los madrileños e iremos a los tribunales las veces que sean necesarias para garantizar que los derechos de los madrileños se cumplen», indicaba la ex ministra de Turismo y líder de la oposición en la capital de España.

LOS QUE «DAN PELOTAZOS SON LOS SOCIALISTAS»

Por su parte, el portavoz del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Carlos Izquierdo, declaró sobre la admisión a trámite del recurso sobre Méndez Álvaro que «la señora Maroto, una vez más busca engañar y confundir a todos los ciudadanos, porque ante el recurso presentado por el PSOE, el juez hace lo que tiene que hacer: que es admitirlo a trámite y pedir información al Ayuntamiento de Madrid sobre el expediente que modifica el planeamiento de Méndez Álvaro».

Según Izquierdo, se trata además de «un expediente que mejora sustancialmente el barrio. Porque el Ayuntamiento de Madrid, de no tener suelo, pasa a tener el 72% del ámbito que es para los vecinos, que van a tener más zonas verdes y más equipamiento público».

Y concluye afirmando que: «aquí los únicos que dan pelotazos son los socialistas y la señora Maroto lo sabe bien con Plus Ultra y con el caso Koldo».