La vigilancia aérea del Báltico es una tarea crítica que España ha asumido con diligencia y compromiso durante años. Como miembro de la OTAN, España ha sido un pilar fundamental en la seguridad de la región, contribuyendo a la disuasión de posibles amenazas rusas a través de su participación en los simulacros y patrullajes aéreos.
La Preparación Constante de los Pilotos Españoles
Los pilotos españoles desplegados en Lituania se someten a rigurosos entrenamientos y simulacros para estar listos ante cualquier eventualidad. Uno de estos ejercicios, conocido como «Tango Scramble», permite a los aviadores perfeccionar la operación de despegue en menos de 15 minutos y llegar a la zona de alerta en menos de 25, demostrando su eficiencia y prontitud de reacción.
Estos simulacros se realizan diariamente, pero también se producen alertas reales, denominadas «Alfa Scramble», a las que los pilotos responden con la misma agilidad y profesionalismo. Desde la llegada de la actual rotación de cazas españoles a la base lituana el 1 de abril, se han registrado casi una veintena de estas alertas reales.
La Participación Española en la Vigilancia Aérea del Báltico
España se ha involucrado en la Policía Aérea del Báltico (BAP) desde el año 2006, cumpliendo con su compromiso de seguridad colectiva dentro de la OTAN. Esta iniciativa, creada en 2004 tras la entrada de los países bálticos en la Alianza, busca garantizar la seguridad aérea de la región, ya que ninguno de estos países dispone de medios propios para hacerlo.
En el actual despliegue, que comenzó el 1 de abril y se prolongará hasta el 31 de julio, España aporta 150 aviadores del Ala 12 y Ala 15, junto con personal de diversas unidades del Ejército del Aire y del Espacio, así como 8 aviones F-18 y un A400M con capacidad de reabastecimiento en vuelo. En total, casi 190 efectivos españoles contribuyen a la vigilancia y disuasión en el Báltico.
La participación constante de España en la BAP, especialmente desde la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014, demuestra su compromiso inquebrantable con la seguridad y estabilidad de la región. Como miembro de la OTAN, España desempeña un papel vital en la protección del espacio aéreo de sus aliados bálticos, que carecen de capacidades propias, y contribuye a la disuasión de posibles amenazas rusas en una zona geopolíticamente sensible.






