En los últimos años, la práctica de actividades deportivas entre la población, especialmente entre los más jóvenes, se ha incrementado significativamente. Sin embargo, este aumento en la actividad física también ha conllevado un incremento en el número de lesiones dentales, particularmente durante los meses de verano y vacaciones, cuando aumenta la práctica de deportes al aire libre.
Según el Consejo General de Dentistas, una de cada tres lesiones dentales en niños ocurren durante la actividad deportiva, lo que pone de manifiesto la necesidad de adoptar medidas preventivas para preservar la salud bucodental de los deportistas.
La práctica de actividades físicas puede afectar a la salud bucal por diversas razones. En primer lugar, la deshidratación favorece la sequedad bucal (xerostomía), lo que influye negativamente en la salud dental. Asimismo, el estrés se convierte en un factor de riesgo para la aparición de enfermedad periodontal, erosión dental, abrasión y bruxismo (rechinamiento). Además, la ingesta de azúcares y ácidos durante la práctica deportiva puede propiciar la desmineralización de los dientes y, por tanto, la aparición de caries, erosión dental y enfermedad periodontal. En el caso de los deportes acuáticos, el bajo pH del agua de las piscinas también puede causar erosión dental.
Recomendaciones para Mantener una Buena Salud Bucodental durante la Práctica Deportiva
Para prevenir estos problemas, el Consejo General de Dentistas ha recomendado a los deportistas seguir una dieta saludable, limitando el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido en azúcares. En su lugar, se sugiere optar por frutas, vegetales, queso y nueces, en lugar de galletas y barritas energéticas, que pueden producir caries. Asimismo, es importante mantenerse hidratado, bebiendo agua de forma regular. En el caso de consumir bebidas energéticas, se aconseja enjuagar la boca con agua y no cepillar los dientes hasta media hora después, utilizando una pajita reutilizable para evitar el contacto directo del líquido con los dientes.
Para aquellos deportistas que pasan mucho tiempo en piscinas con bajo pH, se recomienda enjuagarse la boca con agua del grifo después de nadar y cepillarse los dientes dos veces al día con pasta dental con flúor, evitando hacerlo inmediatamente después de nadar. Además, el Consejo General de Dentistas ha abogado por el uso de protectores bucales siempre que se realicen deportes de contacto o exista riesgo de recibir un golpe, ya que los protectores estándar que se venden al público en general no ofrecen una protección adecuada, por lo que es preferible optar por protectores a medida fabricados por el dentista.
Actuación en Caso de Lesión Dental
En el caso de que se produzca una fractura dentaria, se debe intentar encontrar el fragmento del diente fracturado y mantenerlo en agua o en solución salina, acudiendo de inmediato al dentista, quien podrá, en algunos casos, pegarlo de nuevo.
Si se trata de un diente desplazado o con movilidad, se debe evitar tocar el diente, no enjuagarse la boca y consultar al dentista con urgencia. Por último, si se produce una expulsión o avulsión del diente, se debe recuperar el diente cogiéndolo por la corona, no por la raíz, y conservarlo en leche, saliva o solución salina hasta llegar a la consulta del dentista.
En conclusión, el cuidado de la salud bucodental durante la práctica deportiva es fundamental para prevenir lesiones y problemas dentales. Siguiendo las recomendaciones de los expertos, los deportistas pueden disfrutar de su actividad física sin poner en riesgo la integridad de sus dientes y encías.